Ibagué sigue padeciendo su más vergonzoso caso de corrupción

octubre 26 de 2017

El escándalo de los Juegos Nacionales dejó a los ibaguereños sin escenarios deportivos y con la pena de incumplirle al país.  ¿Pero cuál fue el origen del desfalcó? Los casos de irregularidades en la región se acumulan..

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| La maleza y el abandono comienzan a dañar la poca infraestructura que se levantó en Ibagué. | Por: Camila Torres


Por: José Puentes Ramos
josedapuentes

Karen Bedoya tiene 14 años y ha representado al Tolima en varias competencias nacionales de atletismo. Practica el salto en pértiga todas las tardes después del colegio. Su esfuerzo la llevó a competir, el año pasado, en la edición 22 de los Juegos Suramericanos Escolares en Medellín. De ese evento volvió con una medalla de oro.

La joven deportista hace parte de la liga de atletismo del departamento y entrenaba hasta hace unos meses en la pista atlética del estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué. Cuando la ciudad se preparaba para ser sede de los Juegos Deportivos Nacionales del 2015 fue necesaria una remodelación. Pero la mala ejecución y los retrasos en los trabajos de adecuación pronto empezaron a perjudicar a cientos de atletas como Karen.

 


“Nos tocó practicar en las calles, por la variante hacia Bogotá y frente a la casa del entrenador porque el estadio estuvo cerrado”
Karen, atleta
 


Nelson Barragán, uno de los líderes de la liga de atletismo, comenta que la nueva pista no corresponde a los estándares que requieren los deportistas de alto rendimiento.

“Los circuitos sintéticos se estrenaron hace un siglo en el mundo, pero en Ibagué aún no han llegado”.

Una situación similar le ocurre a la Liga de patinaje del Tolima. Los miembros de este equipo patinaban en el parque deportivo que existía en Ibagué. Entre los planes de infraestructura de cara a los Juegos Nacionales se planeó demoler este complejo y construir otros dos, además de otras instalaciones.
 

Pero tampoco sucedió, las obras quedaron a medias y ahora los patinadores entrenan en las vías y ciclovías de la ciudad, por supuesto, exponiéndose a accidentes y fracturas.

 

smiley | Las canchas de los barrios y las calles de Ibagué se convirtieron en los improvisados centros de "alto" rendimiento de los deportistas. Foto: Camila Torres


 

“Queremos que se agilice la entrega de la pista de patinaje porque sabemos que está lista en un 80 por ciento. Ojalá haya voluntad para terminar su construcción y frenar el ‘serrucho’ a nuestros escenarios”, pidió Yamil Eduardo Díaz, entrenador de la liga.

Con un peculado que podría superar los 50.000 millones de pesos, el de Ibagué es catalogado como uno de los casos de corrupción en para una ciudad intermedia en Colombia. Los tolimenses siguen padeciendo el desangre y, lo peor, las pocas obras que avanzaron están más cerca demolerse que de terminarse.

¿Cómo se robaron los juegos?

La historia va así. En el 2014, Coldeportes, la Gobernación del Tolima y la Alcaldía de Ibagué invirtieron 120.000 millones de pesos en infraestructura para garantizar un certamen deportivo exitoso. Los dos principales proyectos fueron el Parque Deportivo y la Unidad Deportiva de la calle 42, con  un costo inicial de 77.476 millones de pesos y 39.000 millones , respectivamente.

Malos diseños, fallas en la contratación de los ejecutores de las obras, sobrecostos e incumplimientos en las fechas de entrega entorpecieron la realización de los Juegos Nacionales, los segundos organizados en el Tolima desde 1970. A la luz de estos problemas, las entidades de control empezaron a investigar.
 

smiley | 11.500 millones de pesos recibió la empresa Typsa para diseñar los planos de obras. Los planos quedaron mal hechos. Foto: Camila Torres


La Contraloría General halló procesos irregulares que se drenaron 60.159 millones de pesos del presupuesto destinado por el Gobierno nacional y los entes territoriales. Y la Fiscalía capturó y condenó a Oswaldo Mestre Campos, exsecretario de Hacienda de Ibagué, y al abogado Orlando Arciniegas Lagos, involucrados en el desfalco. A este último le dieron 36 años y 4 meses de cárcel.

Desde luego, los deportistas no fueron los únicos perjudicados. Los tolimenses se quedaron sin pistas, piscinas, canchas y coliseos. Después de dos años, la maleza y el olvido amenazan con acabar con lo poco que se logró levantar.

¿Cómo fue que la corrupción permeó este evento? ¿En qué fallaron las entidades encargadas de la organización? ¿Cómo evitar un caso semejante?

 



Un control deficiente

El personero de Ibagué, Juan Felipe Arbeláez, asegura que las interventorías de las obras tienen una parte de la responsabilidad, pues no realizaron una labor adecuada. De acuerdo con el funcionario, permitieron que los trabajos se hicieran sobre diseños mal hechos.

 

“También suscribieron actas diciendo que las construcciones habían empezado cuando no era así. De esa forma se fue perdiendo la plata”
- Personero -



Otra de las causas del desfalco para Arbeláez fue la pasividad de los organismos de control regionales en 2015, cuando ya era un hecho que los escenarios no estarían listos para las competencias. Que la investigación sobre las faltas administrativas la asumiera la Contraloría General es una prueba de ello.

A Edilberto Pava, contralor del Tolima, le parece que las entidades de vigilancia se diseñaron para no ser eficientes u oportunas. “Nuestro trabajo es posterior a la ejecución del contrato y selectivo. Así es difícil cumplir con la protección de los recursos”. En 2016, este organismo encontró casos de  detrimento patrimonial en el departamento por 10.000 millones de pesos. 
 


“Imagínese si tuviéramos la posibilidad de hacerles auditoria a todos los procesos. Sería mucho más dinero”.
-Contralor -



Aunque el trabajo de las interventorías y las contralorías es clave para evitar la corrupción en los proyectos regionales, la veeduría de la comunidad debe tenerse en cuenta. Durante la organización de los Juegos Nacionales llegaron pocas denuncias ciudadanas. Edwin Martínez, director del programa Ibagué Cómo Vamos (ICV), dice que existió apatía entre las personas por este hecho y solo se indignaron cuando ya era demasiado tarde.

En la encuesta de percepción ciudadana de 2016, ICV les preguntó a los ibaguereños si había cambiado los niveles de corrupción en la ciudad en el último año. El 70 por ciento respondió que no había disminuido. Cuando se les consultó sobre si participaron en acciones que solucionaran los problemas de la comunidad, el 71 por ciento dijo que no hizo parte de alguna iniciativa.

 



Unidos para defender lo público

Así como ICV, la organización Transparencia por Colombia insiste en la importancia de la veeduría ciudadana. Karina Cruz, una de sus investigadoras, resalta el aporte de las comunidades en el seguimiento de la contratación y los procesos públicos, pero comenta que necesitan más apoyo y participación para que sus denuncias sean escuchadas.


“Se escucha más a un número de ciudadanos comprometidos
que a una sola persona alegando. Los organismos
de control deben prestarles atención”.

- TPC -

La Contraloría General, por su parte, les recomienda a las instituciones y los entes territoriales que hagan público su trabajo. De ese modo, la veeduría ciudadana aportaría más al control y la vigilancia, pues con ello saldría a la luz el acceso a la información de contratos, licitaciones y otros procesos.
 


Para el profesor Miguel García, director del Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, los niveles de corrupción en Colombia podrían reducirse si las instituciones mejoraran sus procesos. “Sacar un pase de conducción, por ejemplo, era un lío. Los sobornos eran latentes. Pero sacar una línea de atención bajó la trampa”.

El endurecimiento de las sanciones penales y disciplinarias también ayudaría a reflexionar a los funcionarios públicos y a los ciudadanos antes de cometer un acto de corrupción, por más leve este que sea. “Hay que generar mecanismos efectivos, que la corrupción no tenga beneficios judiciales”.
 


 

 LAS CIFRAS DE LA VERGÜENZA 
 

 38% 

El avance actual de la construcción
del Parque Deportivo.

 49% 

El avance actual de la construcción de la Unidad Deportiva de la calle 42.

 $8.000 millones 

La adicción que recibió el Parque Deportivo.
 

 $11.500 millones 

Recibió Typsa para diseñar las obras. Los planos quedaron mal hechos.



Mientras el país busca la manera de ponerle fin al ‘serrucho’, Tolima lamenta haber incumplido con la organización de los Juegos Nacionales. Solo queda que la administración municipal, es lo mínimo que se pide, termine los escenarios. Según el Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué, los recursos están congelados y los trabajos se reanudarían después de una revisión del estado de las obras. Por ahora, Karen Bedoya y los demás deportistas ibaguereños deberán esperar más tiempo para contar con pistas, coliseos y piscinas.
 


 

Otros casos de corrupción en el Tolima
 

 Universidad del Tolima 
 


La Contraloría del Tolima realizó una auditoría en la institución y halló un detrimento patrimonial de 3.200 millones de pesos. Se investiga la contratación para la construcción del hospital veterinario, pues primero se habló que costaba 3.000 millones de pesos y luego el precio se duplicó (6.000 millones). 
 

 Hospital Federico Lleras 
 


Distintas denuncias sobre contratación indebida, especialmente en infraestructura, llegaron a los organismos de control regionales. Este centro médico fue intervenido por la Superintendencia de Salud debido a la falta de recursos para su operación.

 

 Villahermosa 
 


Entre 2013 y 2015, el alcalde y el secretario de Hacienda de este municipio del sur del departamento modificaron la contabilidad y movieron cerca de 850 millones de pesos a varias cuentas bancarias. Las autoridades están rastreando las transacciones para recuperar el dinero.
 


- Con reportería de Camila Torres, corresponsal en el Tolima -

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