Cinco lecciones de la agricultura holandesa para el campo colombiano

diciembre 11 de 2018

Holanda, un país 26 veces más pequeño que Colombia, logró convertirse en el segundo mayor exportador de alimentos del mundo. ¿Cómo lo hizo? .

Cinco lecciones de la agricultura holandesa para el campo colombiano

| Holanda es el segundo exportador de alimentos no por la cantidad sino por la calidad, con esto justifica los precios de sus productos en el mercado. | Por: Guillermo Torres / SEMANA


Por: Juliana Peña
@JulianaPg

Holanda se hizo famoso hace unas décadas por despenalizar la marihuana y legalizar la prostitución. Ahora es mundialmente reconocida por ser el país de las bicicletas y de los tulipanes, pero se sabe poco que ese país pequeño y al noreste de Europa es el segundo exportador de alimentos en el mundo, por encima de países mucho más grandes y con más terreno dedicado a la agricultura como Rusia o Brasil.

Su éxito es sobresaliente si consideramos que Holanda tiene una superficie de 42.000 km2, casi la misma extensión del departamento de Casanare. En tamaño, ocupa el puesto 134 de 196 países y solo el 27 % de su territorio es para uso agrícola. Es uno de los países más densamente poblados del mundo y más de la mitad de su territorio está bajo el nivel del mar.

Aún así en exportación de alimentos sólo lo supera Estados Unidos, que es 270 veces más grande. ¿Cómo se se producen tantos alimentos en tan poco espacio? Bueno, no solo se debe a una agricultura eficaz, sino también sostenible, pues produce más con menos recursos y menos territorio.

 

Holanda es el mayor exportador de papas en el mundo. Colombia, con más de 90 variedades del tubérculo, ocupa el tercer lugar en América Latina. ©SANTIAGO ESCOBAR JARAMILLO | SEMANA


 

Su éxito también lo explican otros factores. Holanda es el segundo exportador de alimentos, pero no por la cantidad sino por la calidad. Los precios son más elevados, pero no pierde la competitividad. ¿Por qué? Aunque se hable del sector primario, el resultado no es la venta de materias primas. Como Holanda exporta productos con procesos de elaboración propia, puede darse el 'lujo' de cobrar lo que cobra.

Sin infraestructura no valdría de nada el éxito en producción, por eso su eficiencia también yace en el hecho de que tiene 40 puertos, uno de ellos, el de Rotterdam, es el mayor de Europa.

También le apuestan a constantemente a la inversión en tecnología e innovación en el campo que ayuda a suplir en muchos casos la escasez de terreno, las dificultades del clima y la reducida mano de obra. ¿Alguna vez han visto un campesino holandes?

Tenemos mucho que aprender, por eso aprovechamos la visita de una comisión de Holanda a Colombia, a finales de noviembre, y hablamos con Carola Shouten, Ministra de Agricultura, Naturaleza y Calidad de los Alimentos de los Países Bajos. Estas fueron las lecciones que compartió con SEMANA RURAL y que quedan de aprendizaje para el campo colombiano.

 

1. No tirar cada uno por su lado

«Lo que hoy somos lo aprendimos en el camino que nos tocó tomar después de la Segunda Guerra Mundial. En ese entonces teníamos un problema muy serio para alimentar a nuestra población. Desde entonces, se decidió implementar todo un programa en el que se combinaba el conocimiento, a través de instituciones educativas como las universidades y las ciencias aplicadas, los campesinos mismos y el gobierno.

La estrategia se basa en la cooperación, en ver cómo todos juntos trabajamos para mejorar nuestra agricultura. Es una combinación muy poderosa que va encaminada también a hacer crecer la productividad. En esto hemos estado trabajando por años, no es algo que sucede de un día para otro. 

Carola Shouten,  es la Ministra de Agricultura, Naturaleza y Calidad de los Alimentos de los Países Bajos desde octubre de 2017. ©MIGUEL GALEZZO


Además, somos buenos exportando. No sólo en agricultura, se trata de estar abiertos a lo que los demás países necesitan, cuáles son sus demandas y cómo se puede cumplirlas. Pero en definitiva, si tuviera que escoger una sola palabra, sin duda sería que todo esto lo hemos logrado a través de la cooperación».


2. Cambiar de mentalidad

«Venimos de un sistema que cada vez produce más y donde los precios bajan. Tienes más comida a un precio aceptable y durante mucho tiempo esto fue lo más importante porque se trataba de cubrir la demanda de comida para toda la población. Pero hoy en día en nuestro país, y en general en la mayoría de los países occidentales, empiezan a aparecer otras dificultades. Por ejemplo, la calidad del suelo, la falta de agua, el cambio climático, etc. Todos estos problemas son ahora un desafío para la agricultura. Tenemos no solo que definirlos en materia de prioridades, sino que debemos encontrar nuevas soluciones para estas circunstancias.

Por esto fue por lo que empezamos a pensar en el futuro de la agricultura en los Países Bajos. Y entonces ahí fue cuando surgió el concepto de economía circular, y más preciso, de agricultura circular. En este modelo no sólo se trata de producir todo lo que sea posible por el menor precio, pero también se trata de cuidar el ambiente y mejorar las condiciones durante el proceso. Reducir los desperdicios principalmente, volverlos parte de la cadena. Eso es lo más importante».


«La idea es utilizar todo lo que hace parte del círculo productivo. Es un cambio necesario para contrarrestar problemas ambientales y el cambio climático, pero también es algo bueno para el campesino, porque tiene beneficios económicos y le permite cuidar su fuente de trabajo. Al final, esto es lo único que podría garantizar producir en el futuro»


 

3. Agricultura circular

«Así como lo hemos intentado en el pasado, tratamos de involucrar a todas las partes que hacen parte de la agricultura. Entonces, volvemos a lo básico, a las universidades, los campesinos y el gobierno. Abordamos la cadena de valor en su totalidad. Este cambio no se puede hacer solo pidiéndole al agricultor que cambie algo, porque entonces no cambia nada. Todos lo deben adoptar también. Tenemos que involucrar a todas las partes y eso es el desafío. Pero estamos en el momento adecuado para hacerlo. Todo el tema del cuidado al medio ambiente y el cambio climático ha hecho que en mi país empecemos a hablar del tema, pusiéramos en la agenda el concepto de agricultura circular y gastemos esfuerzos en hacerlo funcionar.

Sin embargo, creo que la parte más difícil y más importante de esta visión y de la agricultura circular en particular es cómo podemos asegurar que los agricultores sigan ganando suficiente dinero. El punto central es no ir en contra de los ingresos del campesino. Ese es el desafío porque al operar en un mercado mundial el precio es lo principal, y no podemos dejar de ser competitivos por pensar en lo circular. También se trata de los consumidores, porque ellos tienen altas exigencias en cuanto a la calidad de los alimentos y la forma en que se producen, siempre y cuando estén en un precio que ellos estén dispuestos a pagar. Así que en realidad si se trata de incluir a toda la cadena de valor».

 

Fuente: Universidad en Wageningen, Países Bajos


 

4. Poner el medio ambiente en la agenda política

«Siempre hay espacio para hacer ambas cosas al mismo tiempo. Al final, se trata de mejorar el sistema agrícola y hacerlo de una manera amigable. Eso es lo que les permitirá en un futuro garantizar su producción. Lo que me tiene impresionada es que aquí ya lo están haciendo. Y lo que queda claro es que incluso aquí ya tienen esos problemas y ya están mirando cómo enfrentarlos. Eso es esperanzador.

No es algo que sea contrario ni excluyente. Es más, lo que nosotros hemos aprendimos es una forma linear de producir, así siempre ha sido y en definitiva es lo que sabemos hacer, pero de lo que a veces no somos conscientes es que el primer afectado con el cambio climático son los agricultores, es la agricultura, son los alimentos. Son los campesinos los primeros en saber cuándo el clima va a cambiar, cómo les va a afectar sus cosechas, cuánto les va a costar, cuánto menos comida va a dejar de vender.

Por eso no hay que minimizar esfuerzos ni dejar de invertir para prevenir el cambio climático, y por eso es muy importante que ellos estén seguros de que los problemas ambientales están en la agenda de los gobiernos. Directamente los daña a ellos e indirectamente a todos».
 

La exportación de aguacate le genera a Colombia ganancias por más de 35 millones de dólares  ©ESTEBAN VEGA | SEMANA


5. Todo lo que se hace impacta y cuesta dinero 

«Tenemos que también entender que en este círculo se benefician todos. El uso de los desechos, es decir, que se puedan reutilizar, también es una fuente de ingresos. Y no sólo es una fuente de ingresos, también es menos basura. Y menos basura también es plata.

Por ejemplo, en este país algo que puede ayudar en esa articulación exitosa es mejorar la logística. Cuando el agricultor produce algo, y mucho antes de que llegue a la tienda o donde sea que se vende, hay una gran pérdida de por medio. Bien sea por las vías o por el medio de transporte, u otros varios problemas. Si tú quieres reducir las emisiones de CO2 y quieres cuidar el medio ambiente, el cambio empieza por no generar tantos desechos en cosas estructurales como la logística. Es bueno para el planeta, pero en definitiva es mejor para el bolsillo del agricultor. Al final, se trata de dejar de pensar que esto es contra alguien, que alguien va a salir perjudicado, sino que va a ser todo lo contrario esto nos ayuda a todos.

Pero yo creo que para que todo eso se articule y tenga un buen desenlace es una combinación de muchas cosas. Cosas que parecen pequeñas, como la titulación de tierras, pero que son enormes si las combinas. En este país hay demasiadas oportunidades en la agricultura, y vemos también que la gente quiere crecer, pero lo que necesitan son buenas circunstancias para hacerlo. Y por eso es por lo que el gobierno tiene que entrar, para estar seguro de que las circunstancias están ahí para las personas inviertan y trabajen».

 


POR: Juliana Peña | Periodista
@JulianaPg 


 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.