La evolución del campo

junio 17 de 2019

El conflicto armado, el cambio generacional, las nuevas actividades económicas e incluso la tecnología cambiaron la forma de vida en lo rural. Aquí, algunas de sus transformaciones.

La evolución del campo

| En Colombia, la Agricultura Campesina, Familiar y Comunitaria (ACFC) produce 70 por ciento de los alimentos del país. | Por: FAO Colombia


Por: SEMANA RURAL
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El campo en su otoño

“Necesitamos con urgencia que nos ayuden a volver atractivo el campo para los jóvenes”, dijo Tito Garzón, uno de los promotores de la sustitución de cultivos en Vistahermosa, Meta. El campo dejó de ser un lugar llamativo para las nuevas generaciones.

Según el Censo Nacional Agropecuario, la pirámide poblacional en zonas rurales ha cambiado: cada vez hay menos niños de 0 a 15 años en el campo, y la población de personas mayores de 40 años aumentó considerablemente con respecto al censo de 2005. El país aún no tiene certeza de quiénes trabajarán allí en las próximas décadas.

A pesar de que la pobreza en el campo se ha reducido, la calidad de vida de las grandes ciudades sigue atrayendo a los habitantes rurales por las facilidades para acceder a salud, educación y entretenimiento, especialmente a los más jóvenes. 

En 2050 la proporción de jóvenes de la ruralidad disminuirá el 20 por ciento frente al total de la población nacional, según un informe del Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural (Rimisp).

 

La población mayor a 80 años en zonas rurales es el doble que la del censo de 2005. ©Semana


La metamorfosis

Unos usan ruana; otros, sombreros para el sol. Unos llevan un machete, otros portan un celular. El perfil del campesino colombiano es tan variado como el de las regiones del país.

“La agricultura no es la única actividad. Algunos campesinos viven en centros poblados y manejan una interdependencia rural-urbana, y una cosa muy importante es que las mujeres tienen un rol más activo en la generación de ingresos”, manifestó Ángela Penagos, directora del Rimisp en Colombia.

En las últimas décadas a las zonas rurales llegaron más emprendimientos, proyectos productivos y nuevos sectores económicos, como, por ejemplo, el turismo. Muchos campesinos ahora trabajan de la mano con el sector privado, con la academia, el Estado y hasta con entidades internacionales. Y esta sinergia puede aportar al desarrollo de la ruralidad.

Sin embargo, en la actualidad solo el 30 por ciento de los colombianos viven en zonas rurales y esta cifra tiende a disminuir. Sin duda, la guerra se llevó a muchos jóvenes, y familias enteras sufrieron el desplazamiento. Hoy la ruralidad es mucho más que cultivos y ganadería, el sector de servicios gana cada vez más espacio.

 

Nuevos mercados

Las fluctuaciones de los precios y la falta de competitividad hacen que los ingresos que reciben los campesinos del país no les alcancen para su sustento y se vean obligados a buscar otras alternativas no agrícolas que les permitan compensar sus salarios.

Cifras de Planeación Nacional de 2014 indicaron que el 75 por ciento de los habitantes rurales ganaban por debajo del salario mínimo de ese entonces.

Jhon Hurtado, investigador asociado del Centro Internacional de Agricultura Tropical (Ciat), explica que las mujeres campesinas se emplean en grandes fábricas de alimentos para los procesos de selección y clasificación; o dependiendo de la cercanía con las ciudades, algunas trabajan en labores domésticas, y los hombres en construcción principalmente.

Este experto asegura que los estudios muestran que los campesinos, por su trabajo agrícola, apenas alcanzan a cubrir un 50 o 60 por ciento del dinero que necesitan mensualmente, lo que hace que las actividades informales tomen fuerza. Actualmente, la tendencia va hacia el turismo comunitario, el comercio y las artesanías.

La situación económica que atraviesa el campo obliga a que algunos integrantes de las familias migren y envíen remesas: estas constituyen otra entrada de recursos.
 

Solo el 30 por ciento de los colombianos viven en zonas rurales, según el Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade) ©Semana


En familia

Aunque la producción a gran escala pareciera dominar los mercados del mundo, la cuestión en el campo es a otro precio. Hoy, los sistemas productivos conducidos por unidades familiares y comunidades étnicas constituyen la forma predominante de producción agroalimentaria.

Es entre parientes, precisamente, que se genera más del 80 por ciento de los alimentos a lo largo y ancho del mundo. En Colombia, la agricultura campesina, familiar y comunitaria (ACFC) –como la definió el Gobierno en reconocimiento de su diversidad y multiplicidad– produce 70 por ciento de los alimentos del país. 

De hecho, la ACFC cubre más del 60 por ciento de la superficie agropecuaria y aporta entre el 40 y el 60 por ciento del valor de la producción. Su participación en el empleo rural supera el 50 por ciento.

“Lejos de ser un sector inviable, la agricultura familiar campesina asume un rol estratégico en la seguridad alimentaria del país. Desarrollar su potencial depende de políticas más efectivas”, dijo Marcos Rodríguez, asesor en agricultura familiar de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO Colombia).

Los servicios

El colegio Buenavista, del municipio de Primavera en el Vichada, queda a oscuras cuando se oculta el sol todos los días. Hace meses no recibe energía eléctrica por una falla técnica nunca reparada. Aunque parezca increíble, la realidad de está comunidad se replica en muchas zonas del país.

El 90 por ciento de los hogares rurales en Colombia cuentan con servicio de energía; sin embargo, el 36 por ciento manifestó que falló en el último mes, según la Encuesta de Calidad de Vida del Dane de 2018. Es indudable que la cobertura de diferentes bienes y servicios en las zonas rurales mejoró en comparación con los últimos años, pero el esfuerzo por lograr el cubrimiento universal debe continuar.

Adicionalmente, la cobertura de todos los servicios públicos domiciliarios es desigual entre lo rural y lo urbano. Según datos del Dane, solo el 12 por ciento de los hogares rurales disponen de alcantarillado, frente al 92 por ciento de los ubicados en las cabeceras municipales. Aún faltan esfuerzos para una ruralidad completamente cubierta, con servicios de calidad y en igualdad de condiciones para todo el país.

 

Según el Ministerio de Agricultura, en el país hay 5,8 millones de campesinos. ©FAO Colombia


La tecnificación

El campo colombiano se ha ido transformando con el auge de la tecnología. El cambio se vio tanto en las formas de transporte como en la productividad, sanidad y comercialización del trabajo rural.

Aplicaciones como Kampo, Agronet, Agrostart y Plagapp son algunas start-ups que le permiten al campesino tener más información de la producción, comercialización y hasta venta de los insumos, ofrecidos a través de plataformas de internet. Sin embargo, según la  última Encuesta TIC, el 24,1 por ciento de los campesinos no saben cómo acceder a estos servicios, y 34,5 por ciento dice que no les interesa.

Por su parte, la Encuesta de Usabilidad TIC en el sector agropecuario informó que el 68,7 por ciento de las personas usan el celular básico y 38,4 por ciento, celular inteligente.

De otro lado, la tecnificación en siembra, riego, recolección, ordeño, medición de predios y monitoreo de cultivos fueron los primeros pasos que se dieron para mejorar la productividad rural.

No obstante, en el último Censo Nacional Agropecuario solo 15,9 por ciento de los productores del área rural dispersa cuentan con maquinaria para el desarrollo de sus actividades, y el otro 84,1 por ciento dice no tenerla. El proceso de tecnificación en la nueva ruralidad apenas está empezando. 
 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.