La deforestación amenaza con acabar los bosques del Caguán

abril 16 de 2018

San Vicente del Caguán, en Caquetá, es el municipio con el mayor número de alertas tempranas de quemas y talas en todo el país. Además, los pastizales están ganando terreno, mientras que las zonas verdes empiezan a disminuir..

La deforestación amenaza con acabar los bosques del Caguán

| Esta imagen corresponde a uno de los parches de deforestación que existen en los montes del Caguán. Fue tomada el pasado marzo. | Por: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenibl


Por: SEMANA RURAL
SemanaRural

Hermes Garzón es un campesino de la vereda El Pato, en San Vicente del Caguán. Su finca queda en terrenos que corresponden a la cordillera Los Picachos, un parque natural de 447.740 hectáreas que se reparten Caquetá, Meta y Huila. A pesar de vivir en uno de los sitios más biodiversos del país, dice que desde 2016 ha quemado cientos de hectáreas con el único fin de ‘sacarle provecho’ a la tierra.

“Cuando la guerrilla estaba, cortar un árbol o quemar bosque era un problema. Ellos no lo permitían. Y si a usted lo dejaban, luego tenía que darles la mitad de las ganancias de la actividad que hiciera o de la madera. Eso no era negocio. Pero ahora se pueden sacar tranquilamente los lotes de madera. Nadie dice nada. Y si dicen, pues usted paga los permisos y ya, comenta Garzón

 


smiley | FOTOS: MinIsterio de Ambiente e Ideam.
 

      

La deforestación en San Vicente del Caguán está en su peor momento de acuerdo a sus habitantes y a las autoridades medioambientales. El municipio caqueteño registró el mayor porcentaje de alertas tempranas por esta situación durante el cuarto trimestre de 2017 con el 21,1 por ciento, según los datos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). Triplica escandalosamente la cifra del segundo pueblo en la lista: Cartagena del Chairá, también en el Caquetá (6,1 por ciento).

Pero la deforestación en la región del Caguán no es un problema que apareció en los último seis meses. En los mismos datos del Ideam sobre este tema, San Vicente ocupó el primer puesto en alertas tempranas durante el primer trimestre del año pasado con el 19,1 por ciento de los reportes nacionales. Además, en el monitoreo por hectáreas del 2016 —el registro más reciente—, el municipio registró 10.987. Otra vez se ubicó en el primer puesto entre 732 pueblos donde al menos hay una hectárea de bosque talado o quemado.

 

DATOS: Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam).


En los montes de esta zona de la Amazonía es recurrente ver humaredas y percibir el olor a madera quemada. “Las quemas se hacen para poder preparar la tierra. Hay que cortar y quemar todo, para que se deje trabajar. Ya sea un cultivo o ganado. Con monte y rastrojo no se puede.  También toca erradicar los bichos y el fuego ayuda en eso”, cuenta Garzón.

 


 ¿PARA QUÉ SE DAÑA MONTE? 

 

El conflicto armado se instaló en San Vicente del Caguán durante varias décadas. Las Farc hicieron permanente presencia en el municipio y llegaron a ejercer control sobre los territorios. Ellos no permitían a cualquiera cortar árboles o ‘prender candela’ en los bosques. Pero después de la salida de esta guerrilla de la región, según los campesinos y habitantes del pueblo, la deforestación aumentó.
 

smiley | FOTOS: Ministerio de Ambiente (izq.) e Ideam (der.).

 

Pero, ¿a qué se debe ese crecimiento? Existen dos causas. La primera tiene que ver con el acaparamiento de tierras y el interés de legalizar lotes baldíos. La Corporación Autónoma Regional de La Macarena (Corpomacarena) le aseguró a SEMANA RURAL que inescrupulosos están aprovechando la tradición de quitar el rastrojo con quemas para ampliar sus terrenos, a la espera de que el Gobierno los titule. “Culturalmente, para las épocas de verano se da esta práctica, que muchos campesinos, colonos y finqueros hacen para ahorrarse unos pesos en la limpieza de sus potreros. Y esas quemas, que son supuestamente controladas, se han extendido en áreas forestales, explica Mario Barón, director territorial en Caquetá de la entidad.

Luis Gilberto Murillo, ministro de Ambiente, señala que está claro que la usurpación de tierras es la principal causa de la deforestación en San Vicente. “Mire; el 45 por ciento de este fenómeno se explica en acaparamiento. Un veinte por ciento por cultivos ilícitos. Eso es ya el 65 por ciento de la explicación. Con los sobrevuelos que hemos hecho y los estudios de alertas tempranas del Ideam, queda claro que la deforestación por coca no es lo más grave”, le dijo a este medio.
 

 

sad | Sobrevuelo por las zonas deforestadas en San Vicente del Cagúan, marzo de 2017.

CRÉDITO: MinIsterio de Ambiente. 

La segunda causa está relacionada con la ganadería extensiva y la expansión de la frontera agrícola, pues las quemas o talas que se dan en bosques naturales son entre 200 y 250 hectáreas de acuerdo al Ministerio de Ambiente. Uriel Murcia, investigador del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI, asegura que el acaparamiento de tierras, en el fondo, es para ampliar las actividades pecuarias en el municipio.

 

smiley | FOTO: Vanessa García.

 


 

 

“El principal cambio de la Amazonía que se ha detectado en los últimos 14 años son bosques reemplazados por pastizales. Los pastos son el soporte de un sistema ganadero, de una ganadería intensiva mal planeada desde lo ambiental, lo social y lo económico. Esto se vuelve el principal motor de los cambios de la cobertura en la región. Por arriba de cualquier otro elemento que se plantee como infraestructura, minería o cultivos ilícitos”.

- Uriel Murcia, investigador del SINCHI -

 

smiley | FOTOS: Ministerio de Ambiente.

 

Desde el 2002, SINCHI ha monitoreado el cambio de la cobertura del suelo en la Amazonía colombiana. De acuerdo al instituto, en San Vicente del Caguán los pastos aumentaron en zonas con vegetación secundaria o bosques naturales. La tasa anual de crecimiento del 2002 al 2007 fue de 29 mil hectáreas. Entre 2007 y 2012, de 13 mil. De 2012 a 2014 el registró llegó a 32 mil. Y de 2014 a 2016, 14 mil hectáreas. Esto, en el análisis de Murcia, significa que los pastizales les están ganado terreno a las zonas verdes.

Uno tiene dos o tres cabezas de ganado en una hectárea (10 mil metros cuadrados). Eso va en el finquero y eso le da más plata que tener tres o cuatro árboles. Por eso se opta por las vaquitas. Antes la tierra valía por la naturaleza y el agua, pero ahora no. Llega el Gobierno y se las quita porque no tienen dueño. O no la compran porque no hay dónde pastar. Toca deforestar entonces”, manifiesta Gentil Cuenca, un joven campesino del sector de Los Andes que no dimensiona el daño ambiental que implica quemar o talar bosque.
 


 


 ENTREVISTA CON LUIS GILBERTO MURILLO 
MINISTRO DE AMBIENTE Y DESARROLLO SOSTENIBLE

La acumulación de tierras está echando abajo miles de hectáreas de bosque en el sur del país, principalmente en Caquetá, Meta, Guaviare y Putumayo.
 

 ¿Quiénes están detrás de la deforestación en la Amazonia?

 L.G.M:   Entre el 60 y 65 por ciento se explica por acaparamiento o usurpación de tierras. El 20 0 22 por ciento se explica por cultivos ilícitos. Pero con los sobrevuelos que hemos hecho y los estudios de alertas tempranas del Ideam, queda claro que la deforestación por cultivos ilícitos no es lo más grande. En una zona que miré de cerca, de al menos 250 hectáreas en la frontera de la nueva delimitación de la serranía de Chiribiquete (San Vicente del Caguán, en Caquetá, que fue zona de distensión para las Farc entre 1998 y 2002), se ven 5 o 10 hectáreas de cultivos de coca. Esto quiere decir que el acaparamiento es lo más grave.

 

¿Qué medidas se están tomando?

 L.G.M:  Con el Ministerio de Agricultura, hemos diseñado una línea para el cinturón verde de la Amazonia. Es de casi 2 millones de hectáreas. Esa línea se va a dedicar a la preservación, sin cambio de uso de suelo. La segunda línea es para proyectos agroforestales. La combinación de frutales y árboles. La tercera línea, que es amplia en el Caquetá y el Guaviare, es la de producción de ganadería y agricultura sostenibles. Ese planteamiento es para familias o campesinos con títulos sobre sus tierras. A esas personas queremos conectarlas con grandes empresas para que puedan vender productos con cero deforestaciones. 

 

¿Se cumplirá la meta de cero deforestación para 2020?

 L.G.M:  Yo le he dicho públicamente: con las condiciones que existen hoy, veo difícil la meta de cero deforestación neta en la Amazonia. Por eso, lo que hemos conversado con nuestros aliados es redefinir las metas de deforestación en el largo plazo, en el marco de los compromisos con el Acuerdo de París, que es de cero deforestación para 2030. La experiencia muestra que tras la firma de acuerdos de paz, las economías ilícitas crecen. Pero cuando se consolidan los acuerdos, empiezan a disminuir. 

         


 LA VÍA NO ES DEFORESTAR 

 

No es necesario demostrar que los terrenos o lotes son productivos para que el Gobierno los titule. Este es el mensaje que las autoridades ambientales con las que habló SEMANA RURAL quieren que los campesinos y finqueros entiendan. Por eso, no se requiere quemar o talar los bosques aledaños a los predios y mucho menos acapararlos. De hecho, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) advirtió que no les legalizará a aquellos que estén atentando contra el medioambiente.
 

smiley | FOTO: Ministerio de Ambiente.

 

“Hacemos un llamado desde la agencia a todos los campesinos que piensen que por tumbar bosques o talarlos van a poder acceder a la propiedad sobre la tierra. A estas personas no les vamos a titular un solo centímetro de tierra. En cambio, una disposición legal en el decreto 902 de 2017 (sobre el procedimiento para el acceso y formalización de tierras en el marco del Acuerdo Final de paz con las Farc) sí nos permite legalizar a los campesinos que no hayan explotado previamente esos predios u ocuparlos antes de la expedición de la norma”.

- Miguel Samper, director de la ANT -

Por su parte, el ministro Murillo explica que desde su cartera se trabaja en dos líneas de oportunidades para que los campesinos y finqueros dejen de quemar o talar. La primera es la creación del cinturón verde de la Amazonía, donde el Caguán está incluido. Se trata de un área cercana a los 2 millones de hectáreas para actividades productivas que no requieran el cambio del uso del suelo. La segunda va encaminada en apoyar proyectos agroforestales y de ganadería sostenible. “La combinación de frutales, lácteos y conservaciones de árboles, por ejemplo. Es un planteamiento para familias o campesinos titulados”, señala el funcionario.

Estas medidas, de acuerdo al ministro Murillo, están próximas a ponerse en marcha. Pero urge su implementación en San Vicente, una región donde muchos de sus habitantes aseguran que se están fumando el monte”.
 


 TEXTO Y REPORTERÍA: 

Vanessa García - Colaboradora de San Vicente del Caguán.

José Puentes Ramos (@josedapuentes) - Editor región centro-sur SEMANA RURAL.

 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos




¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.