¿Propietarios o deforestadores? El dilema de vivir en un parque natural

noviembre 18 de 2018

Lo ocurrido en Los Picachos hace pocas semanas deja ver que para detener la desaparición de los bosques en el país se requiere replantear los modelos productivos de zonas con gran valor ambiental como el Caguán.

¿Propietarios o deforestadores? El dilema de vivir en un parque natural

| La Cordillera de los Picachos representa un área importante para la conservación de la biodiversidad, pero la deforestación es una amenaza que no termina con la delimitación del zona protegida. | Por: Parques Nacionales Naturales de Colombia


Por: José Puentes Ramos
josedapuentes

El primer operativo contra la deforestación que se hizo hace tres semanas en veredas y caseríos cercanos al Parque Nacional Natural Cordillera de Los Picachos, en Caquetá, puso en evidencia que proteger las reservas naturales del país será difícil, mientras no se implementen alternativas al modelo de desarrollo en zonas como el Caguán. 

El hecho de que existan personas viviendo en estos ecosistemas y que no cuenten con títulos sobre las tierras hace que el problema se profundice.

El operativo fue ordenado por una fiscal de Medellín con el propósito de capturar a cinco personas de San Vicente del Caguán investigadas por invadir Los Picachos y causar presuntos daños a los recursos ambientales por medio de la ganadería extensiva, una actividad prohibida en cualquiera de los 56 parques naturales de Colombia.

La diligencia se dio entre el 25 y el 27 de octubre y participaron cerca de 1.000 funcionarios de la Fiscalía y miembros de la fuerza pública. Además de las capturas, se aplicó la extinción de dominio de 600 reses avaluadas en 1.200 millones de pesos. 

El contexto de esta decisión fue el aumento de la deforestación en el parque. Los Picachos se delimitó en 1977, y sus 287.000 hectáreas pertenecen a los municipios de San Vicente del Caguán (Caquetá) y Uribe (Meta). Este territorio pertenece al corredor ambiental que conecta las regiones andina,  amazónica y del Orinoco, debido a que colinda con el Parque Nacional Natural Tinigua y con la zona de reserva forestal de la Amazonia e integra el área de manejo especial de La Macarena.
 

Anteriormente, los grupos armados controlaban la explotación maderera en la región, ahora no hay un ente que regule la deforestación.  © PARQUES NACIONALES 



Los Picachos hoy es uno de los seis parques naturales con mayor área deforestada en Colombia. En 2017 se talaron o quemaron 1.064 hectáreas de bosque de acuerdo con el informe de monitoreo de la deforestación del año pasado, publicado por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Y aunque las autoridades ambientales tomaron medidas para contrarrestar este delito, solo entre enero y marzo de este año se arrasaron 1.700 hectáreas.

De acuerdo con Parques Nacionales Naturales, la acelerada deforestación tiene relación con la praderización que hacen los grandes ganaderos. Precisamente, la ganadería es uno de los primeros renglones de la economía en el Caguán, y el municipio es un importante productor de lácteos a nivel nacional. 

Los habitantes de la región cuentan que la deforestación siempre ha existido, pero desde el fin del conflicto armado aumentó. La guerrilla de las Farc exigía a quienes tenían fincas dentro de Los Picachos destinar el 40 por ciento del terreno para conservación ambiental. El porcentaje restante lo podían convertir en potreros. 
 


» Haz clic en los puntos en el mapa para ver el área deforestada en cada Parque Nacional según el Sistema de Monitoreo de la Deforestación 2017 – IDEAM y Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. 


 

Por eso, desde Parques Nacionales Naturales sostienen que este operativo era necesario. “Si no se hacía, nos acababan el parque. Los ocupantes están en zonas claves para la regulación del clima y el agua en el sur del país. También para el mantenimiento del área de conectividad Andes-Orinoquia-Amazonas”, aclara una funcionaria que conoce Los Picachos y pidió reservar su identidad por amenazas.


 

Campesinos y ganaderos protestaron en las calles de la cabecera municipal luego del operativo en el Caguán. © ARCHIVO PERSONAL
 


 

 


sad |  La operación que se ejecutó en el Parque Nacional Los Picachos terminó en la captura de cinco personas acusadas de invadir esta área protegida.

Fuente: Fiscalía General de la Nación

 


 


Sin títulos

En la diligencia hubo enfrentamientos entre la fuerza pública y los habitantes de la zona que se oponían al decomiso de los animales y defendían su derecho a tener sus fincas allí, pues según ellos llevan más de 50 años instalados. En Los Picachos habitan 219 familias distribuidas en siete veredas según datos de Parques.  “Muchos colonos terminaron en esos terrenos del Caguán cuando aún eran intendencias  porque en su momento los designó el Estado a través del Instituto Colombiano para la Reforma Agraria (Incora). Les decían que tumbaran monte para instalarse. Hoy ellos hasta tienen juntas de acción comunal con personerías jurídicas. Es decir, el Estado reconoce que hay gente viviendo en el parque”, afirma un miembro del Comité Municipal de Ganaderos de San Vicente, quien también asegura que la declaración del parque fue tiempo después de la llegada de los primeros pobladores.

Pero Herson Lugo, presidente de la organización social Caguán Vive, responde que los ganaderos y campesinos de Los Picachos malinterpretaron los beneficios de contar con juntas de acción comunal, pues creen que por ser comunidades con personería jurídica tienen derechos sobre la tierra. El inconveniente es que desconocen que los parques nacionales son inajenables y que en estas áreas no se pueden adelantar actividades agropecuarias intensivas. 

 


«Anteriores alcaldías les han expedido actos administrativos de reconocimiento de posesión que se conocen como ‘carta colono’. Es un documento en el que le dicen al campesino que es dueño de un terreno ubicado en una determinada vereda. Por eso creen que son propietarios, pero no equivale a un título».
 

HERSON LUGO, presidente de ‘Caguán Vive’


 



8.896 
campesinos

viven en zonas que hacen parte de Parques Naturales Nacionales (PNN).
 

Desde Parques Nacionales Naturales explican que mediante investigaciones han determinado que al momento de la creación del parque no había residentes en la zona. “Contamos con evidencias de que no había población antes del reconocimiento de Los Picachos. Hay documentación e imágenes de 1986 que demuestran cero afectaciones de la deforestación. La gente empezó a llegar desde 1990, cuando comenzó la creación de fincas y el impulso de la ganadería”, comenta la funcionaria de la entidad que habló con SEMANA RURAL

La discusión no parece tener un final claro. Tanto el miembro del comité como Lugo aseguran que la carta colono sirve ante los bancos para solicitar un préstamo, que por lo general se invierte en ganado. Esto, a pesar de que el Decreto 622 de 1977 establece que en territorios de conservación ambiental está prohibido construir viviendas y adelantar actividades agropecuaria.
 

El Parque Nacional Natural Cordillera de los Picachos se declaró como zona protegida para conservar el ecosistema de páramo y la conectividad entre varios tipos de hábitat. © PARQUES NACIONALES 


 



3.571 familias

habitan los 56 parques con los que cuenta Colombia.


 

Alternativas para la ganadería

Después del operativo en Los Picachos se creó una mesa de diálogo entre las autoridades ambientales y quienes viven dentro del parque, con el fin de buscar alternativas para despoblar la zona y así frenar el avance de la deforestación. Este no es un tema menor, pues hoy San Vicente del Caguán es el municipio con más bosques talados o quemados en Colombia, con 26.632 hectáreas de acuerdo con el Ideam.

Para Rodrigo Botero, director de la Fundación Conservación y Desarrollo Sostenible, las estrategias en contra de este delito ambiental tienen que ir más allá de una orden judicial. 


«La aplicación de la norma tendría que ir acompañada de otros elementos: titulación y formalización de tierras, proyectos productivos distintos a la ganadería, restauración y pagos por servicios ambientales. Incluso está represada la propuesta de crear una reserva campesina cerca de San Juan de Losada, entre Meta y Caquetá. Mientras esto no se dé, será muy difícil que se muevan las comunidades que viven dentro de los parques».

RODRIGO BOTERO, director de la Fundación Conservación y Desarrollo Sostenible. 


 

Botero cree que lo que ocurrió en Los Picachos no solo es un asunto medioambiental, sino que deja ver el problema de titulación de tierras que existe en Colombia. El 28 por ciento del país no cuenta con información catastral y 722 municipios tienen catastros desactualizados. De los 187 más afectados por el conflicto armado, como San Vicente del Caguán, el 79 por ciento no cuenta con datos básicos sobre los dueños de las tierras. Con el acuerdo de paz entre el gobierno y las Farc se pactó la creación de un catastro multipropósito (Conpes 3859 de junio de 2016), que se encuentra en la etapa de diseño metodológico y puesta en marcha de pilotos en algunas regiones. 

Mientras se aclara el panorama de la titulación, las autoridades ambientales afirman que están ofreciendo alternativas a quienes viven dentro de los parques para que se cambie la ganadería y la agricultura en zonas de conservación por actividades como el ecoturismo o el pago por la prestación de servicios ambientales. 

Estas oportunidades están dirigidas a pequeños campesinos y no a los grandes ganaderos o acaparadores de tierras que se aprovechan de estas áreas. De acuerdo con el Ministerio de Ambiente, son estos últimos los que más están deforestando.

 


«Hay varios tipos de familias que están allá: las que son pobres y llegaron por falta de tierra; las que llegaron con ganado; y las que patrocinan a una familia para que tumbe, haga finca y la venda. ¿Qué le podemos ofrecer a un gran ganadero? Nada»

 

FUNCIONARIA PARQUES NACIONALES NATURALES DE COLOMBIA


 

La Fiscalía, por su parte, anunció que continuará con los operativos contra la deforestación dentro de los parques naturales en todo el país. Sin embargo, esta estrategia seguirá enfrentando obstáculos mientras no se dé una discusión seria acerca de cuál debe ser el modelo productivo de las regiones que supla las necesidades de la población y que al mismo tiempo permita conservar la biodiversidad que las caracteriza.


POR: José Puentes Ramos | Editor regional
 @josedapuentes


 

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