Después de la emergencia, ¿qué pasará con Hidroituango?

junio 24 de 2018

La crisis en megaproyecto energético no solo ha dejado miles de familias temporalmente fuera de su hogar y un choque político del que fue testigo el país, sino que, además su futuro económico es incierto. .

Después de la emergencia, ¿qué pasará con Hidroituango?

| | Por: César García


Por: Guillermo Zuluaga
@historiasdeasfalto

Después de casi un mes y medio cientos de familias esperan todavía los subsidios de vivienda que EPM prometió, otras han empezado a regresar a Puerto Valdivia pese a la alerta roja porque no tienen cómo seguir pagando ni los autoalbergues ni los gastos (como cuotas de banco) que se acumulan en medio de la emergencia. Muchos aseguran que no reciben la suficiente información por parte de la empresa y consideran que esta se ha concentrado solo en retomar el control de la obra. 
 

. / FOTO: CÉSAR GARCÍA G


 ¿CÓMO EMPEZÓ TODO? 

En 1969 el ingeniero José Tejada presentó el estudio “Desarrollo Hidroeléctrico del Cauca Medio”. En él destacaba la topografía abrupta y fuertes pendientes en el cañón medio del Cauca como “características favorables para la construcción de presas, en circunstancias posiblemente muy convenientes para la ejecución de obras relativamente económicas”.

Lo que jamás debió imaginar Tejada es que ese, su anhelo de una presa, iniciado 40 años después, iba a fisurar los cimientos de la ingeniería antioqueña, pondría en jaque los recursos de la empresa de servicios públicos más rentable de América Latina, sepultaría los sueños de muchas víctimas del conflicto de tener verdad sobre sus duelos, y que generaría un corto circuito entre los máximos dirigentes de la política local.

Hidroituango comenzó a construirse en agosto de 2010 y desde entonces solo generaba expectativas optimistas para la demanda de energía eléctrica en el país y para las finanzas de sus dueños. Sin embargo, desde abril de 2018, y cuando ya se creía que la obra comenzaría a generar energía antes del tiempo estipulado, Hidroituango se ha tornado un dolor de cabeza para sus dueños, constructores. Y pasados casi dos meses, este mega-proyecto tiene su futuro en entredicho; e involucra asuntos que trascienden lo energético, pues se ha convertido en tema de interés nacional que concita el ámbito político, social, económico, cultural, e incluso escenarios relacionados con el postconflicto.

 

. / FOTO: CÉSAR GARCÍA G

 


 CUANDO LA HISTORIA CAMBIÓ 

El proyecto dio un giro cuando se dio la obstrucción del túnel de desvío del río Cauca, por derrumbe, y disminución del caudal aguas abajo de la presa. Un par de semanas después, una creciente del Cauca causó estragos en Puerto Valdivia y la gente comenzó a ubicarse en albergues.

Al tiempo que iba avanzando los problemas en el megaproyecto se conoció una carta enviada por el Ingeniero Jaime Iván Ordóñez, al presidente de la Sociedad Colombiana de Ingeniería, quien comparaba la situación de Hidroituango con la catástrofe nuclear de Chernóbil, en Ucrania hace 32 años. En ella, señalaba que el proyecto “está muerto y no se tiene control alguno sobre él”.Apuntó que “para ganar tiempo y poder iniciar el proyecto este año” se había construido un túnel "intermedio" entre los de desvío y los de carga, y que las fallas de este iniciaron la emergencia. En la carta cuestionaba además las medidas para atender una posible avalancha y el mal manejo de la información.
 

Miembros del Ejército ayudan en la recolección de escombros luego del desbordamiento del río Cauca. / FOTO: DAVID ESTRADA LARRAÑETA - REVISTA SEMANA.
 

Darwin Brochero, ingeniero civil de la Universidad de Manizales, doctorado en hidrología de la universidad Laval de Canadá, Consultor en temas de hidrología y sistemas de alerta temprana, considera que lo que se vive en Hidroituango es tema de un riesgo gigante. “Estamos casi a merced de la naturaleza y de una población con una alta vulnerabilidad”. 

El ingeniero manizalita coincide con Ordoñez en las causas del problema: “El tercer túnel no se diseñó para actuar a presión, como está pasando. Eso implica alto riesgo para la estabilidad de la montaña y el estribo derecho de la presa”, asegura. Además, cree que si se da una avalancha podría ser más catastrófica que la de Armero, pues esta se hace más grande cada que avanza y podría arrasar pueblos.


 LOS DAMNIFICADOS 

Juliana Palacio, Directora del Dapard Antioquia, considera que lo hecho hasta el momento en cuanto a atención de damnificados es lo correcto, pues ha habido un trabajo articulado con el DAGRED nacional, y todas las entidades y cuerpos operativos nacionales.
 

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“Para levantar las alertas tenemos que darnos las certezas de que ya todo está controlado; mientras, seguiremos con el acompañamiento a las comunidades. Hasta el momento no hay pérdidas humanas ni desaparecidos. Y ese es el objetivo del DAPARD”.

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Frente a los señalamientos de que la información no ha fluido, esta funcionaria tiene reparos: “Tenemos Puesto de Mando Unificado nacional, por lo tanto, hemos tenido información muy oportuna. Además, tenemos convenio con la Universidad Nacional que nos da información técnica para ver cómo actuamos. Desde el 28 de abril estamos pendientes de lo que ocurre con las comunidades aguas abajo. Estaremos hasta que haya certezas de que nuestras comunidades no están en peligro”.
 


Pero mientras las autoridades dan partes de tranquilidad, líderes de la zona no ven tan optimista el panorama. Milena Flórez Gutiérrez, vocera del movimiento Ríos Vivos y vecina del municipio de Briceño reclama que les digan la verdad sobre lo que está ocurriendo con el proyecto. “No queremos seguir en esta incertidumbre; tenemos mucha gente damnificada aguas abajo que no sabe qué pasará con sus viviendas, sus tierras, sus enseres”.

Para Flórez Gutiérrez, y muchos vecinos del megaproyecto afectados, la solución es que se “desmantele” todo, pues consideran que a lo largo del proyecto se han perdido vidas de muchos líderes que se oponían –muchos de los cuales están desaparecidos y pueden estar sepultados en el cañón del rio- y que se le diga toda la verdad.  

“No solo nos preocupa la gente de Valdivia o de Tarazá. Aguas arriba y hasta en la Mojana puede ocurrir una tragedia”. Para Flórez, “vale más la vida humana que cualquier proyecto”, cuyo desmantelamiento podría traer pérdidas superiores a los 8.5 millones de dólares, invertidos hasta hoy, según Santiago Martínez presidente de la Asamblea de Antioquia.
 

. / FOTO: CÉSAR GARCÍA G


 CORTO CIRCUITO POLÍTICO 

La crisis también generó una “turbulencia política” entre el Gobernador Luis Pérez y el Alcalde de Medellín y presidente de la Junta Directiva de EPM. El primero se quejó del manejo de la información por parte de la empresa, mientras Gutiérrez le respondió cuestionándolo.

Algunas voces cercanas al Centro Administrativo La Alpujarra, ven en el este cruce de mensajes un excesivo protagonismo del Alcalde de Medellín y del Gobernador de Antioquia y un enfrentamiento de egos al querer figurar en un evento de impacto nacional, más cuando se afirma que ambos estarán, o aspiran estar, en la contienda presidencial de 2022.

Lo cierto es que Hidroituango trascendió las aguas de lo energético y económico. Este es un proyecto de impacto departamental y regional donde están comprometidos grandes recursos y del que dependen los “proyectos detonantes” de la Gobernación de Antioquia como el tren de cercanías entre Caldas y Barbosa. Por ello, la Asamblea departamental creó una Comisión Accidental para vigilar los avances de las obras, pero en especial de la atención a los damnificados.

La Comisión es presidida por el diputado Braulio Espinosa considera que el proyecto entró “al túnel de la incertidumbre”. Apunta que:

“La atención de los ciudadanos es nuestra prioridad y el control político que nos ayude a determinar cuáles fueron las causas, si hay una falla humana o si definitivamente desde el punto de vista de la ingeniería se falló y eso traerá también un debate sobre las repercusiones financieras”.


La diputada Ana Cristina Moreno, integrante de esta comisión, coincide con Espinosa y considera que después de la atención a los afectados se debe prestar atención a otros frentes: “esta gran central hidroeléctrica la necesita el país y esperamos que se pueda salvar. Un segundo frente de acompañamiento en función de que se salve el proyecto. Además, vendrá un momento muy difícil y tendrá que ver con el control político y la identificación de las causas, las responsabilidades y las consecuencias de lo que significa la crisis que se desató el 28 de abril”.
 

. / FOTO: CÉSAR GARCÍA G


Moreno considera clave evaluar las decisiones del “famoso plan de aceleración” y evaluar si todo se hizo con el “debido juicio en los diseños de construcción”.

Por ahora los políticos han decidido trabajar conjuntamente para superar la crisis y evaluar responsabilidades, los cuerpos de socorro siguen atendiendo damnificados, mientras expertos e ingenieros siguen pensando cómo sacar el proyecto del “túnel de la incertidumbre”: “En Hidroituango  definitivamente hay que hacer un vaciado controlado de esa presa –explica el ingeniero Darwin Brochero-; hay que pensar en que va a haber una fase adicional no presupuestada donde se va  a evaluar la calidad de la presa, el reforzamiento de la misma, análisis geológicos muy detallados para pensar también en el factor de seguridad que va a administrar esta presa durante su funcionamiento”.

Por último, Brochero hace e un llamado a canalizar las ansiedades: “Hay que dejar de pensar que va a generar energía a finales de este año. Además, este no es un problema solo de EPM, ni de Antioquia; aquí es donde estamos poniendo a prueba lo que somos como país”.

 

 

 

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