Misión espacial: desde el Chocó a la NASA

marzo 08 de 2020

Dos niñas de Quibdó visitarán las instalaciones del Space Center en Houston como un reconocimiento al liderazgo, el aprendizaje y el empoderamiento femenino.

Misión espacial: desde el Chocó a la NASA

| Con emoción, Kelly y Yorleidy hablan de su liderazgo y del poder femenino, una inspiración para las mujeres chocoanas. | Por: Brenda Guerrero


Por: Ángela María Agudelo Urrego
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Kelly Córdoba, de 13 años, y Yorleidy Parra, de 14, serán las astronautas más jóvenes de Colombia. No se vestirán con trajes de color blanco o naranja ni darán saltitos por la microgravedad, pero sí serán tripulantes de una nave espacial de conocimiento y diversión que aterrizará en Houston, Estados Unidos. Kelly y Yorleidy son integrantes de la Escuela de Robótica del Chocó y visitarán el Space Center, una exploración que premia su liderazgo, creatividad y empoderamiento.

 

El viaje es posible gracias a la alianza entre el proyecto She Is y el Space Center, al igual que el apoyo del Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID y ACDI/VOCA. La nave despegará en marzo y la aventura durará cinco días. Los salones de clase serán grandes aulas con cohetes a escala; simuladores electrónicos y cuerpos celestes de demostración.


«El Programa de Alianzas para la Reconciliación de USAID nos ha permitido fortalecernos en diferentes habilidades y estas niñas han sido partícipes de proyectos que han acompañado su empoderamiento. Hoy, a través de la visibilización, fueron elegidas por la Fundación She Is, que las eligió para acompañar esta visita a la NASA al conocer sus historias de vida»
Jimmy García, líder del Club de Robótica en Quibdó


 

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© Brenda Guerrero

Nadia Sánchez es la directora del proyecto She Is, una fundación sin ánimo de lucro que empodera a la mujer mediante herramientas de autonomía personal, emprendimiento de paz y educación empresarial. Para Nadia, que las niñas puedan viajar a la NASA es importante porque ellas son “multiplicadoras de conocimiento”. Las lecciones de robótica, ingeniería y programación serán fundamentales para que lleven todo ese aprendizaje a sus regiones y ayuden a combatir los problemas de sus comunidades. Además, su participación tiene otro objetivo: demostrar que el talento chocoano evoca, además de danza y gastronomía, a la tecnología.
 

Junto a Kelly y Yorleidy, otras 14 niñas de 8 a 15 años asistirán a la aventura y representarán regiones como Putumayo y el municipio de Mampuján, en los Montes de María: dos regiones que vivieron el conflicto en carne propia. La alianza priorizó a aquellas hijas de mujeres beneficiarias de la fundación e hijas de mujeres víctimas del conflicto armado.

 

Las astronautas
Kelly y Yorleidy aún recuerdan cuando recibieron su tiquete de aventura. No olvidan la felicidad de sus padres ni el respaldo de la Escuela y el programa She Is. No pueden dejar a nadie por fuera. Todos han sido cómplices de esta expedición espacial.
 

Si les preguntan por la Escuela de Robótica, ni Kelly ni Yorleidy olvidan la palabra “diversión”. Coinciden en los juegos, las enseñanzas y en las risas. Para ambas, es una escuela donde el reloj deja de marcar jornadas y todo el día parece ser recreo. Se sienten en casa.
 

Kelly sueña con ser bióloga marina o científica del mundo, como lo denomina. Con sus conocimientos y su experiencia en la Escuela, espera algún día construir prótesis a los animales marinos que hayan perdido alguna extremidad. Mientras tanto, cuenta con emoción sus mayores logros. Ha representado a Colombia en dos mundiales de robótica: RoboRAVE Colombia 2017 y RoboRAVE China 2019. Ahora, prepara sus maletas para la NASA. Espera que la expedición sea un escalón adicional para estar más cerca de su sueño científico, para aprender de expertos sobre temas aeroespaciales y resolver dudas sobre el universo.

 

«Mi función en la Escuela es seguir empoderando a otras niñas para que les guste más la ciencia»
Kelly Córdoba


© Brenda Guerrero


«El viaje a la NASA es para conocer y abrir más mi mentalidad»

Yorleidy Parra


© Brenda Guerrero

 

Yorleidy es amante del baile. Intercala sus pasos entre la Escuela de Robótica y Vení Cantá, un proyecto artístico para la reconciliación en el barrio El Reposo de Quibdó. También sueña con ser administradora de empresas desde un enfoque tecnológico. Dentro de la escuela, es partícipe del proyecto Empowered Women, que le ha despertado ese interés.

Aparte del entretenimiento y el aprendizaje, Kelly y Yorleidy coinciden en otro aspecto. Son pilotos de una nave que evade meteoritos en forma de machismo y discriminación. "La tecnología es exclusiva para algunos" o "las mujeres son de la casa y ya" son algunas de esas frases odiosas que han escuchado y que quieren contrarestar. Su mejor argumento ha sido —y sigue siendo— el empoderamiento. Son conscientes de que aquellos aprendizajes que han adquirido también les servirán para promover un mensaje contra la discriminación y la desigualdad.

 

Estas astronautas, además de ser aventureras, son promotoras de la reinvindación femenina.

 

Un beneficio comunitario

Helena Valencia es coordinadora de género de la Escuela Robótica del Chocó. Cuando habla de liderazgo, cada sílaba la pronuncia desde la pasión. Cree que es el motor para las transformaciones y el empoderamiento social. Por eso, con orgullo, acompañó a Kelly y Yorleidy en su visita a Bogotá.

 

La Escuela nació en 2006 y contaba solo con cinco inscritos. Ahora, las aulas son territorio de risas, juegos e indicaciones que acogen a docenas de estudiantes. Niños y niñas trabajan en equipo para desarrollar proyectos e ideas con un mismo objetivo: combinar la diversión con el aprendizaje.

 

Hoy cuentan con cuatro proyectos: Robótica Sin Fronteras, Liderando por la Paz, Innovation Girls (I.G) y Empowered Woman (E.G), estas dos últimas iniciativas con enfoque de género. Sobre I.G, Helena recuerda que el inicio y la consolidación del programa fueron labores arduas. Al principio, fue difícil hallar niñas y mujeres que participaran, pero crearon espacios de sororidad y compromiso para atraerlas. Las inscripciones pasaron de 30 niñas a 130 solicitantes. Ha tenido una gran acogida.

 

 

«Fue necesario crear estrategias para que las niñas se interesaran en la lucha y en el programa»
Helena Valencia, coordinadora de género en la Escuela de Robótica de Chocó.

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© Brenda Guerrero

La Escuela también apunta a un componente social. Chocó es una región en donde más de la mitad de la población vive en pobreza extrema. Además, el reclutamiento de niños, niñas y jóvenes es una problemática que revivió la preocupación de la comunidad. Por eso, desde la academia le apuestan a que los jóvenes usen la ciencia, la tecnología y la innovación para diseñar, construir e implementar soluciones a las problemáticas del departamento.

 

¿Cómo lo hacen? La base es la pasión. Niños y niñas parten de sus gustos, habilidades y pasatiempos para incluir el conocimiento. En el ámbito pedagógico, la Escuela aplica la metodología STEM que, por sus siglas en inglés, incluye la ciencia, la tecnología, la ingeniería y la matemática. Además, proponen una estrategia de trabajo colaborativo para aprovechar el tiempo libre de los integrantes.

 

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En la Escuela de Robótica, los niños y niñas han diseñado elementos dignos de competencias internacionales. © Cortesía USAID

No es la primera vez que los estudiantes de la Escuela de Robótica sellan sus pasaportes y salen del país. Algunos han participado en mundiales de robótica en China pero desean que el reconocimiento también sea local. Quieren fortalecer la confianza y la solidaridad dentro del departamento. Por ejemplo, Kelly recuerda un dispositivo de alerta temprana que crearon hace dos años. Su motivación fue proteger a los niños y niñas ante las inundaciones del río San Juan; sin embargo, la falta de apoyo local e institucional, sumado a la desconfianza, no ha permitido la implementación de la herramienta.


Kelly, Yorleidy y Helena saben que el reto es complicado. Su departamento no cuenta con infraestructura ni presupuesto suficiente para el desarrollo de proyectos tecnológicos y, aparte, las dinámicas sociales de discriminación y machismo son muy fuertes. Pero esas fueron las mismas razones que las motivaron a ser parte de la Escuela y de aquellos proyectos con enfoque de género. Su edad, creatividad e inteligencia las invitan a trabajar por las niñas y jóvenes del Chocó y, por supuesto, del país.

 

La expedición iniciará el 23 de marzo. La tripulación espera volver con su equipaje repleto de fotografías, recuerdos y aprendizajes para compartir dentro y fuera de la Escuela. Con nervios e ímpetu, se preparan para subir a la nave e iniciar la exploración astronómica. Kelly y Yorleidy, las astronautas más jóvenes de Colombia, serán testigos de cuerpos espaciales en forma de enseñanzas, cohetes con destino a la diversión y un big bang de empoderamiento femenino.

 

¿Qué mensaje les envían a las niñas del Chocó y de Colombia?

 

 

Video realizado por: Brenda Guerrero
Este material fue posible gracias al apoyo de Kelly Córdoba, Yorleidy Parra, Helena Valencia, la Escuela de Robótica del Chocó y USAID.

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.