febrero 05 de 2018

Duele Cartagena

Por: José Penso

Cartagena es la ciudad que más dicen querer los colombianos, la que casi todo el país sueña conocer algún día,  la que se muestra con orgullo ante visitantes extranjeros. Tanto decimos valorarla que fue consagrada como Capital alterna de la República y, recientemente, fue designada capital de la paz, a propósito de la firma del acuerdo de paz con las FARC.

Siendo la ciudad de todos,  la fantástica, la Heróica, parecería en realidad la ciudad de nadie.

Cartagena ha tenido en los últimos dos períodos constitucionales más de media docena de alcaldes, entre titulares y encargados, que no han podido concretar un rumbo fijo en razón de su poco tiempo – por diversas razones -  al frente de la administración distrital.  


Pero no se trata de llover sobre mojado, ni de señalar culpables o hechos que en el pasado reciente han golpeado tanto a la ciudad.  Se vienen unas elecciones atípicas en las que los cartageneros podrán elegir un nuevo alcalde por poco menos de dos años que restan del actual período.

Se trata, más bien, de animar a los cartageneros a mirar al futuro con decisión. Con la firme resolución de no volver a cometer los errores del pasado, si no de elegir con la razón y no con la emoción, a un capitán que tenga la capacidad de llevar el barco a puerto seguro. No es hora de experimentos. Los cartageneros necesitan elegir con cabeza fría un líder que, en principio, devuelva la confianza a la ciudad y, más que todo, pueda encaminarla hacia el logro de una visión de ciudad en el mediano plazo.


Me atrevo a sugerir al próximo alcalde algunas tareas fundamentales para el bienio: primero, un plan de choque para ordenar la casa. Hay muchos pendientes que deben enfrentarse con visión gerencial. Segundo,  la implementación de acciones urgentes que atienda a los miles de cartageneros excluidos que perciben un gobierno lejano. Hay que trabajar en la inclusión social  y por supuesto en la visión de ciudad próspera que todos queremos.

Vaticino una campaña difícil. En epocas de redes sociales y posverdad, serán muchos los señalamientos. Algunos ciertos, la mayoría, seguramente falsos.


Pero independientemente a las razones que han “tumbado” sus alcaldes, que muchos atribuyen a las pugnas de poder, ojalá los cartageneros hayan aprendido la lección que dejan estos años, en el sentido de que no es posible subestimar la importancia de su voto.  Y no es que quienes han sido elegidos recientemente no hayan tenido las mejores intenciones, pues seguramente las tuvieron; sino que en las actuales circunstancias, elegir bien – y con la razón-  se hace más relevante que nunca. Es imprescindible.

 

JOSÉ PENSO | @ProfPenso

 Docente universitario, y fundador de la Junta Directiva de la Asociación Colombiana de Consultores Políticos. 

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