Joven y embarazada en un municipio de Colombia

enero 22 de 2018

La falta de una estrategia de educación sexual en los colegios, el machismo y la poca orientación por parte de los padres siguen alimentando el problema de embarazo adolescente en la población de Bolívar..

Joven y embarazada en un municipio de Colombia

| En Arjona, el 28% de las mujeres embarazadas son menores de edad. | Por: Marcela Madrid V.


Por: Marcela Madrid V.
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"Mi marido"... Luz Mery Montes, de 16 años; Julieth Navarro, de 17 y Daniela Torres*, de 15 años, dicen estar embarazadas de sus "maridos". Son 3 de las 122 menores de edad de Arjona, Bolívar, que esperan un hijo y que en total representan al 28% de todas las mujeres gestantes del municipio. Esta cifra supera por un punto el promedio del departamento y ampliamente la cifra nacional, que bajó hasta 17% en el 2016.  

Las historias de cómo cada una de ellas pasó de quinceañera a madre, de ir al colegio a hacerse cargo de una familia, revelan la suma de errores por parte de padres, profesores, parejas, y del mismo Estado, que hacen difícil prevenir el embarazo a temprana edad.

 


 EDUCACIÓN SEXUAL: EL COLEGIO 

Luz Mery Montes* recuerda que a su colegio llegaron una vez "unas señoras" diciendo que había que protegerse, no solo del embarazo sino también “de unas enfermedades”. Sentada en el patio de la finca de sus suegros, donde vive desde que inició su embarazo hace siete meses, reconoce: "no paraba bolas, pensé que nunca me iba a pasar"
 

FOTO: Marcela Madrid V.

FOTO: Marcela Madrid V.

La secretaria de Salud de Arjona, Ligia Carmona, explica que en los colegios del municipio no se implementa una cátedra de educación sexual de manera permanente; la estrategia ahí se limita a hacer intervenciones esporádicas en las que se aborda el tema a partir de actividades lúdicas como bailes, juegos de roles o dramatizaciones.

Esto se complementa con el programa Servicios Amigables, un consultorio dentro del hospital local que cuenta con una psicóloga, un médico y una enfermera disponibles para atender a los jóvenes que lleguen con dudas sobre su sexualidad y a pedir métodos anticonceptivos.

 

Para llegar hasta ese lugar deben subir una rampa desolada donde se lee un mural con el lema "Jóvenes, para una buena sexualidad la clave es Servicios Amigables...Estamos cerca de ti". Pero los jóvenes no sienten cercano el programa y así lo reconoce Carmona: "les da miedo asistir a los servicios porque no quieren que los vean entrar o porque creen que les van a decir a los papás". 

A pesar de su poca afluencia, Arjona es afortunada de contar con el programa, pues aunque es una estrategia del orden nacional, solo llega a 14 de los 46 municipios de Bolívar, según datos de la Secretaría de Salud del departamento.

 


 EDUCACIÓN SEXUAL: LA FAMILIA 

Julieth Navarro* ha vivido la mayor parte de sus 17 años con su papá, primero en Medellín y luego en Maicao; después se mudó a Arjona, donde vivió durante un año con una tía. De su mamá, que vive en Cartagena, supo por primera vez hace poco y lo más cercano a una charla sobre sexualidad que recibió de ella fue "No estés acostándote con cualquiera".  

 

FOTO: Marcela Madrid V.

Cartagena era la ciudad donde Julieth iba a pasar sus vacaciones mientras vivía en Arjona. Fue la ciudad donde vio por primera vez una pelea entre pandillas, donde supo lo que era estar de luto, donde escuchó eso de "tener un marido". Esto último, recuerda, le dio curiosidad. Lo buscó y lo encontró, aunque confiesa que cuando se hicieron novios él "andaba en malos pasos". Por eso cuando su familia se enteró del noviazgo la obligaron a terminarle bajo la amenaza de mandarla a vivir a Montería con otra tía. 

Pero la decisión de la pareja fue otra: dejar de protegerse y tener un hijo para así evitar la separación. El plan funcionó. Al enterarse del embarazo, la mamá de Julieth intentó convencerla de abortar pero ella se negó, así que no tuvo más opción que apoyarla y aceptarla definitivamente en su casa, la última casa de tabla de la última calle de uno de los barrios que conforman las faldas de La Popa, en Cartagena.

 


 LOS MITOS 

Ante la poca o nula información que reciben los jóvenes en la casa y el colegio antes de iniciar su vida sexual, deciden recurrir a los consejos de sus amigos. "Las decisiones que toman con relación a las prácticas sexuales es porque escuchan dentro de su medio, pero los amigos están igual de desinformados", asegura la Secretaria de Salud.

Que con el condón no se siente igual. Que es mejor piel a piel. Que los anticonceptivos engordan. Que el dispositivo engorda. Que la primera vez no pueden quedar embarazadas. Que las pastillas se pueden tomar en desorden y no pasa nada. Que después de la relación sexual tienen que orinar muy duro para evitar el embarazo. Que solo la mujer debe cuidarse... Estas son algunas de las ideas más frecuentes de las adolescentes del municipio que sigue identificando la Secretaría de Salud y el programa de Servicios Amigables.
 



 

 DECISIONES ¿DE PAREJA? 

Daniela Torres es una de las pocas jóvenes de Arjona que ha acudido al programa de Servicios Amigables para conocer sobre los métodos anticonceptivos. Luego de que su mamá se enteró de que tenía novio y le insistió de mil maneras que aprendiera a cuidarse, llegó a aquel consultorio al final del pasillo vacío.

Ahí le hablaron de la inyección, pero la descartó porque sus amigas le dijeron que se engordaría; de las pastillas, pero sabía que era muy descuidada para eso; intentó con el condón, pero la irritaba. Finalmente se decidió por el implante anticonceptivo.

De poco sirvió el trámite. Su pareja, un muchacho de 17 años, tenía otros planes.

 

FOTO: Marcela Madrid V.


- Él me dijo que si me la ponía, me terminaba.

- ¿Y él quería ser papá?

- Como que sí, no sé por qué.

 

El caso de Daniela demuestra que la falta de educación sexual no es siempre la causa de los embarazos a temprana edad. "La desigualdad y la discriminación por razón de género (...) impiden a millones de mujeres acceder a los métodos anticonceptivos modernos. Es posible que estén sometidas a la presión de sus maridos o parejas para tener hijos lo antes y con la mayor frecuencia posible", explica el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en el informe Mundos Aparte.


 UNA AVENTURA SIN GUÍA 

Impedimento, dificultad, obstáculo. Según la RAE, esa es la primera definición de la palabra embarazo. En el caso de las adolescentes, estas palabras podrían cambiarse por miedo, incertidumbre, desconocimiento.

Luego de decidir tener un bebé para evitar que la separaran de su pareja, Julieth entendió que el embarazo no era un juego.


«Ni siquiera sabía que duraba nueve meses ni que daban tantos dolores, menos que tocaba tomar tantas pastillas, ir a controles y hacer tanto papeleo»


 

 

Después del primer control, el médico la remitió al sicólogo de la EPS, un requerimiento de rutina por ser menor de edad.  Tanto ella como Daniela y Luz Mery recuerdan la experiencia de manera similar: la cita duró menos de 15 minutos, les preguntaron si su embarazo era producto de una relación sexual consentida, les advirtieron lo riesgoso del proceso a su edad y les dieron un certificado. 

Nadie les habló de su proyecto de vida, de su futuro, de sus estudios (las tres dejaron de estudiar cuando quedaron embarazadas).

 

Sin embargo, Julieth dice tenerlo claro: quiere terminar el colegio, estudiar ingeniería civil, trabajar y mudarse con su "marido" a un barrio menos conflictivo cuando él regrese de prestar el servicio militar.  Daniela y Luz Mery dicen tener planes similares y las tres coinciden en que empezarán a usar métodos anticonceptivos una vez nazcan sus bebés, sin importar si engordan, si no se siente igual o si su pareja se opone. 


*Los nombres han sido cambiados para proteger la identidad de las menores.

 

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