Así es como puede convertir su 'rebusque' en una verdadera oportunidad financiera

febrero 14 de 2020

Los emprendimientos de subsistencia carecen de innovación y capital. Sin embargo, pueden convertirse en verdaderas alternativas de negocio sostenible, rentable y con crecimiento. .

Así es como puede convertir su 'rebusque' en una verdadera oportunidad financiera

| La Fundación WWB Colombia trabaja con las comunidades para que a través de sus negocios puedan encontrar un sustento económico sólido | Por: Semana Rural


Por: SEMANA RURAL
SemanaRural

El desarrollo económico rural en muchas zonas del país se estancó por la inseguridad o por la falta de presencia del Estado. En estos lugares, la informalidad es alta y suele convivir con la delincuencia y la ilegalidad. 

De ahí que el panorama para los emprendedores campesinos no sea el mejor y que sean pocas las iniciativas en pequeños municipios o veredas. Sin embargo, desde hace tres décadas, la Fundación WWB Colombia trabaja con las comunidades para que a través de sus negocios puedan encontrar un sustento económico sólido, formal y constante que las ayude a sostener sus familias. 

En 2018, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) publicó un documento llamado 'Estrategia de formalización empresarial para la competitividad regional en Colombia'. Ahí se enumeran los escalones que un emprendimiento de subsistencia debe superar para alcanzar cierto nivel de formalidad. La idea es saltar de la necesidad a la oportunidad. 

Para lograr esto, el estudio indica que la persona en su negocio informal de venta de algún servicio o producto debe conseguir clientes fijos. Una vez alcanzado este paso debe superar una barrera mayor, en la que la mayoría se estanca: invertir una pequeña parte de las ganancias en generar un desarrollo en lo que se ofrece. 

Una vez realizados estos pasos, la iniciativa comienza a transformarse en un emprendimiento de oportunidad que cuenta con capital, innovación y expectativa de crecimiento real que se refleja en una mejora de la calidad de vida no solo del emprendedor sino de su entorno. 


Te puede interesar: Un reconocimiento a las empresas que le apuestan a la inclusión


 

Nuevos emprendedores 

Con el objetivo de impulsar los emprendimientos de subsistencia mediante capacitaciones financieras, de conformación de empresa y de mercadeo, la Fundación WWB creó la ruta de capacitación ‘YARÚ: Camino Integral para Emprendedores’. 

Además de capacitaciones, desde 2017 esa ruta incorporó criterios de medición y evaluación con el objetivo de establecer los efectos que puede generar la formación de los emprendedores, sus negocios y sus familias. 

En 2018, 44 emprendedores, con un promedio de edad de 49 años, finalizaron el proceso. De esos, el 76 por ciento eran mujeres y al menos la mitad tenía un trabajo. 

Que las mujeres fueran mayoría evidenció que en los hogares hay un cambio de responsabilidades y que las tareas domésticas y de crianza ya no son exclusivamente femeninas. Eso, a pesar de la resistencia cultural. 

“Antes me tocaba todo a mí. En mi paso por la Ruta aprendí a delegar, si alguien necesita algo tiene que hacerlo porque nadie lo va a hacer por él. La clase de liderazgo me sirvió bastante para fortalecerme”, dijo Juana Guzmán, beneficiaria del programa. 

La alfabetización financiera, otro de los recursos presentes en la ruta, fortalece los emprendimientos de subsistencia y permite mejorar las finanzas de los emprendedores. En sus hogares, les permite ahorrar para un fin específico o como reserva en caso de emergencia. Algo de lo que siempre habían escuchado, pero nunca habían llevado a la práctica. 

“Lo principal para mí es la inversión en el negocio. Para saber cuánto debo invertir en mi negocio utilizó una fórmula que nos enseñaron acá en la fundación. Invierto en mano de obra y materia prima, y el resto del porcentaje de ganancia lo tomo como ahorro”, dijo Gloria Suárez, mamá emprendedora participante de este programa. 

Además, se evidenció un incremento promedio de más del 100 por ciento, producto de los negocios formales o informales. 

Un 54 por ciento de los beneficiarios manifestó que los ingresos que estaban teniendo eran suficientes para costear los gastos básicos tanto de sus negocios como de sus casas. Antes de comenzar con la ruta solo el 50 por ciento de los emprendedores realizaba algún tipo de planificación presupuestal. Al acabar el proceso, la cifra llegó al 94 por ciento. 

Con estas cifras del primer grupo de egresados de la ruta YARÚ, queda claro que sí es posible mediante una capacitación integral potenciar las capacidades no solo empresariales sino personales de estos ahora emprendedores. 

 


Te puede interesar: Convocatoria: Lanzan el premio a la innovación juvenil rural


 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos
Al suscribirme, acepto los términos y condiciones y autorizo el tratamiento de mis datos personales conforme a las finalidades y demás condiciones descritas en la política de tratamiento de datos personales de SEMANA.




¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.