Economía creativa, oportunidad de desarrollo para Apartadó

enero 29 de 2019

Instituciones públicas, privadas, artistas y gestores culturales se sentaron a discutir cómo el arte y la cultura pueden ser opciones que contribuyan al desarrollo económico y social del Urabá antioqueño. .

Economía creativa, oportunidad de desarrollo para Apartadó

| En el encuentro convocado por Semana Rural se discutió cómo el arte y la cultura pueden convertirse en un impulso para la economía del Urabá. | Por: Cesar García.


Por: Yenifer Aristizabal
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La pregunta de si la economía creativa, cuya industria considera como materia prima el talento, la creatividad, la innovación, las expresiones artísticas y la cultura, puede ser una opción de desarrollo para Apartadó, guió un espacio de diálogo público en Apartadó. En esta cita, convocada por SEMANA RURAL, se reunieron artistas, gestores culturales, representantes de la academia, la administración municipal y la caja de compensación familiar Comfama.

La Unesco, en su tercer informe sobre la economía creativa, señala que “la innovación y la creatividad humana, tanto a nivel individual como grupal, son los motores fundamentales de estas industrias y se han convertido en la auténtica riqueza de las naciones del siglo XXI”.

A estas industrias también se les conoce en Colombia como ‘economía naranja’ y el Presidente Iván Duque ha ayudado a popularizar este discurso en el país, pues él además fue coautor del libro Economía Naranja, una oportunidad infinita, publicado en 2013. De ahí que el Presidente tenga como propósito de Gobierno impulsar estas industrias en Colombia y que al final de su cuatrienio puedan pasar de representar el 3% por ciento del PIB Nacional al 6%.


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Los panelistas de distintos sectores coincidieron en la necesidad de empoderar a los artistas de comunidades afro, indígenas y campesinas. © LINA ARIAS.


 

 

El hecho de que sea una apuesta bandera del Gobierno actualiza la cuestión de si efectivamente puede ser un motor de desarrollo, en este caso para el municipio de Apartadó, capital de una región culturalmente diversa y potente como Urabá.

Una posible respuesta a esta pregunta sería entonces un “sí… pero”. En primer lugar, los ponentes del Encuentro dejaron claro que esta es también una pregunta por la dignificación del artista y su labor, además de la necesidad de diferenciar arte y cultura, y entender que la segunda no son solo las muestras de danza, teatro y otras expresiones artísticas, sino que enmarca todas las actividades humanas y formas de relacionarse.

Por otro lado, señalaron algunas brechas que dificultan la tarea de lograr que la creatividad y la innovación sean un motor de desarrollo en este municipio. Una de ellas es el desconocimiento del sistema cultural y de que los recursos para este sector pueden conseguirse con mecanismos existentes en las leyes y sin tener que recurrir a favores electorales.

En este encuentro quedó claro que el discurso de la economía naranja actualiza la oportunidad de la economía creativa que ya se viene gestando en la región desde hace años. Esta propone ahora una transformación de las relaciones entre las instituciones, los artistas y las comunidades, lo que tendría que implicar una mayor descentralización de los recursos y más el conocimiento acerca de su funcionamiento.

 

El Urabá tiene su potencial cultural en las artesanías, artes escénicas, la danza y la producción audiovisual. © CESAR GARCÍA.

 

En este punto, el gestor cultural Urabá Ruiz señaló la importancia de unirse para trabajar en red: “si no estamos organizados, nunca van a llegar los recursos”, y mencionó cómo una serie de incentivos tributarios y mecanismos de financiación locales, nacionales e internacionales son desaprovechados por quienes tienen propuestas artísticas y culturales porque no se han instruido para acceder a ellos.

“Hay alianzas que se requieren frente a esta oportunidad, que exige tanto del sector creativo y cultural como de la empresa privada y del gobierno una articulación inteligente y rápida”, planteó Ana María Naranjo, del área de empleo y emprendimiento de Comfama, entidad que desarrolla un programa de apoyo a emprendimientos culturales en la región. Naranjo además señaló que esta es una ocasión para conectarse con nuevos mercados que necesitan acceder a unos recursos culturales cada vez más cualificados.

La dinámica económica en Urabá es cada vez más fluida. Los tres puertos marítimos en camino, la mejora en el acceso con la vía Mar 1 y 2 y la Transversal de las Américas han dinamizado lo que hasta hace pocos años era una tierra dedicada en gran parte a la producción de banano para exportación.

El subdirector del SENA regional, Elkin Granada, mencionó la importancia de que la región no se enfoque en un solo renglón económico. Para él, con la relación del SENA, el Ministerio de Trabajo y las cajas de compensación familiar se espera aprovechar las nuevas opciones de empleo que empiezan a crecer, en especial para los jóvenes de la región.

 

La necesidad de trabajar en la calidad de la oferta artística y de fortalecer la demanda fueron retos planteados por los ponentes. © LINA ARIAS.

Durante el encuentro, algunos asistentes se preguntaron por la dignificación del artista. © GLADYS SEÑA.

 

En cuanto a la articulación de los actores, Alexander Burgos, director ejecutivo de la Corporación Cultural Rosalba Zapata, señaló que uno de los espacios que más están dinamizando las apuestas de la región es el Comité de universidad, empresa y estado donde se encuentran algunos de los actores más importantes que trabajan por el desarrollo de la región. Desde sistemas de participación como este pueden diseñarse y ejecutarse planes a mediano y largo plazo para aprovechar el potencial de la creatividad e innovación como generadores de riqueza.

Ante esto Naranjo agregó la importancia de “preparar la demanda, no solo la oferta cultural” para el consumo y la búsqueda de productos y servicios culturales. Sin embargo, algunos artistas de la región hicieron un llamado a hacerse una pregunta que consideran prioritaria: ¿la economía naranja pone la cultura al servicio de la economía o la economía al servicio de la cultura?

María Victoria Suaza, directora de la Corporación Cultural Camaleón, advirtió que “no todo es mercadeable y hay otros modelos de economía como el cooperativismo, la solidaridad y las redes como importantes plataformas de acción”, cuya fuerza empresarial e institucional aún no es evidente.

En últimas, la cultura y las expresiones artísticas tienen una posibilidad importante en Apartadó al contar con un discurso desde el Gobierno central en pro de su producción económica. Sin embargo, los actores, en especial artistas, gestores y comunidades con proyectos culturales, están alertas de no instrumentalizar la cultura como un producto más de mercado, sino aprovechar su capital simbólico y sensible en su apuesta por la dignificación de los artistas y el empoderamiento de las comunidades.


POR:Yénifer Aristizábal | Editora en Antioquia

@YenAristizabal


 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.