La Colombia profunda está llena de historias que quedan por contar: Ciro Guerra

junio 01 de 2018

A dos años de su nominación al Óscar por 'El abrazo de la serpiente' y luego del reciente estreno en Cannes de 'Pajaros de Verano', el cineasta dice que su impulso sigue siendo el mismo: narrar la Colombia profunda para los colombianos que la ignoran..

La Colombia profunda está llena de historias que quedan por contar: Ciro Guerra

| El directo de cine Ciro Guerra tiene en su haber 4 películas y se prepara para producir la primera serie completamente colombiana con Netflix | Por: Juan Carlos Sierra / SEMANA


Por: Andrea Jiménez Jiménez
@AndreJimenezJ

Antes de empezar a hablar, Ciro Guerra pregunta cuánto tiempo le tomará esta entrevista, más queriendo advertir que debemos zanjar rápido el asunto que porque vaya a ceñirse a la respuesta. Le pido 15 minutos y asiente. Al final, me da 10. Eso habla de la fama de rígido que ha forjado entre festivales de cine y eventos culturales a los que concurre, especialmente entre los periodistas que intentan abordarlo si se lo topan de frente. Pero Ciro Alfonso Guerra (Río de Oro, Cesar, 1981), para ese entonces, ya ha cronometrado su día, agendado cada compromiso en su memoria con anterioridad. Difícilmente se saldrá del guion.

Y de seguirlos sí que sabe, con milimétrico acierto, en el más literal de los lenguajes cinematográficos. Así ha conseguido –entre muchos otros reconocimientos- la única nominación al Óscar de Colombia en la categoría de Mejor película de habla no inglesa. Lo hizo con ‘El abrazo de la serpiente’, un relato singular de la Amazonía colombiana, ampliamente desconocida y casi inexplorada, sobre todo en ámbitos como el cine nacional. Es aquí donde su rigidez, seguramente heredada de su Río de Oro natal -más santandereana que costeña-, cede a la sensibilidad: al hablar no solo de su obra, no solo de su pasión, sino de los espectadores con los que sueña.


 

smiley | Los protagonistas de ‘El Abrazo de la Serpiente’ son los últimos sobrevivientes de la etnia Ocaina Uitoto, del Amazonas. / FOTO: Liliana Merizalde


 

Las invitaciones a eventos culturales no faltan en su agenda. ¿Qué lo hace elegir esos a los que finalmente acude?

Depende de si conozco el evento, de si conozco a la gente que organiza el evento, y también del lugar donde ocurre, si es un lugar que es interesante para visitar. También depende de si hay tiempo en la agenda, pero en general tengo un gran interés sobre todo en los eventos que son aquí en Colombia porque son oportunidades de acercarse a nuevos públicos y ayudarles a conocer tanto el trabajo propio como también ayudar a promocionar el trabajo de otras personas, o del  cine o del arte en general, entonces todo eso para mí siempre es interesante.

Privilegia a Colombia no solamente en eso, sino en su obra, que es un relato de la Colombia desconocida por muchos. ¿Cómo ha sido puntualmente esa selección de historias arraigadas al territorio nacional?

Colombia es una gran fuente de inspiración para mí. Creo que es un país que no ha sido contado en su totalidad, en su complejidad. Es un país inmensamente rico en historias, inmensamente diverso y con infinitas posibilidades. Siento que uno cualquier piedra que levanta, cualquier lugar donde investiga, surge algo que es nuevo, que es auténtico y que realmente el mundo no ha visto, ni siquiera nosotros mismos. Siento que hay una Colombia que se ha contado a un nivel más superficial, sin embargo la Colombia profunda está llena de historias que quedan por contar. A  pesar de que los grandes narradores han entrado ahí, todavía es un territorio demasiado vasto, demasiado complejo y demasiado inabarcable. Siento que el cine en particular está en un momento de una crisis de creatividad, donde las películas que se hacen son las mismas películas que se hacían hace 30 años, y todos son segundas, terceras, octavas partes, o volver a hacer las mismas películas de antes,  entonces creo que estas historias no contadas dan una posibilidad no solo de renovar nuestra mirada  sobre Colombia, sino de renovar el cine en general. Y eso es un aporte que desde Colombia se le puede hacer al mundo.

 


«Creo que Colombia no ha sido contada en su totalidad, en su complejidad. Es un país inmensamente rico en historias, inmensamente diverso y con infinitas posibilidades».


smiley | Durante el rodaje de la película ‘El Abrazo de la Serpiente’, la única película colombiana rodada en el Amazonas colombiano.FOTO: Emanuel Rojas


¿Esa ha sido una pulsión espontánea desde ‘La sombra del caminante’ o más bien una pretensión autoimpuesta para hace cine?

No, realmente nada es así, todo viene naturalmente, todo fluye por razones que en primera instancia no son racionales. Hay impulsos, hay dudas, hay emociones que surgen de  lugares que son desconocidos para mí y me interesa explorarlos, y en esas exploraciones es que surgen las historias, surgen las películas, y luego me doy cuenta de lo que esas películas están expresando en su conjunto, pero nunca existe una predeterminación de hacer algo por una razón racional. Realmente mis impulsos son más emocionales, son más por un lado impredecible y por otro lado irracionales.

 


  T  R  A  I  L  E  R  

El abrazo de la serpiente

Ciro Guerra, 2015


 

 

¿Qué sensaciones les despierta el espectador al mostrarle a Colombia una forma diferente de verse, a la que difícilmente habría llegado de no ser por el camino recorrido con ‘El abrazo de la serpiente’, por ejemplo?

Para mí el espectador ideal es aquel que no tiene una idea preconcebida sobre el cine, alguien que se acerca por primera vez al cine. Para mí el espectador ideal es alguien que nunca ha visto una película, que nunca ha ido a cine, y he tenido la oportunidad de llevar el cine a comunidades donde no llega el cine, donde no llegan las películas, y me encuentro con que esos espectadores normalmente son los que tiene las interpretaciones más ricas sobre la película, porque su experiencia no está contaminada por lo que el cine debe ser, sino por lo que la vida les ha mostrado, y la manera en que observan desde ese punto algo nuevo, como el cine, ha sido muy enriquecedora  y me genera mucho entusiasmo. Por otro lado existe el espectador que ya tiene una idea preconcebida de lo que el cine tiene que ser y le cuesta mucho trabajo salir de ahí. El abrazo de la serpiente y Los viajes del viento anteriormente, y en general mis películas han tenido la fortuna de que han logrado conectar con espectadores más allá de lo que es el nicho cerrado del cine de arte y ensayo, de los festivales. Han sido disfrutadas y entendidas por un público más amplio y es muy bonito que  gente que nunca ha visto una película de este tipo se entusiasme con este tipo de cine. Y no se  trata solamente de que la película haya ganado premios o haya tenido reconocimiento, sino de que la película en sí les dice cosas buenas, le habla o los sorprende, o les genera entusiasmo por otro tipo de cine. 

 

 

 

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«De las mejores cosas que pueden pasar con una película es que ayude a abrir nuevas sensibilidades y nuevos caminos».

 

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smiley | FOTO: Andrés Barrientos


Cuando está haciendo una película de esa Colombia profunda, con esa narrativa particular, ¿piensa en el espectador colombiano o en el espectador universal?

Para mí existe el espectador, y de alguna manera él siempre está, tanto cuando se pone la cámara como cuando se hace el montaje, cuando se monta el sonido, pero es un espectador desconocido. Es una especie de espectador ideal con el que uno espera identificarse. Es parte de lo que me conmueve a mí, de lo que me emociona a mí, de lo que me genera interés a mí y espero que a ese espectador imaginario le pueda conectar; es como un deseo de comunicarse, de tocar a otro, de tener una comunicación profunda con otra persona que es ideal, pero en principio ya  hablando de público, mi púbico ideal es el colombiano.
 

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Mis películas están hechas sobre todo y ante todo para los colombianos porque me interesa que ellos se acerquen a lo que son, a esas historias profundas  de lo que todos somos.

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Creo que los espectadores colombianos son los que tienen toda la experiencia y todo el equipamiento y todas las herramientas para entender las películas profundamente. Para un espectador de afuera siempre habrá cosas que se pierdan en el camino, mientras que el colombiano puede entenderlas en su totalidad, entonces es el público al que más me interesa llegar. Pero más allá de eso, uno siempre guarda las esperanzas de que las películas se comuniquen más allá de nacionalidades, de razas, de religiones, de creencias y, bueno, ese ha sido el caso. Me he encontrado con que gente de culturas muy lejanas, de países muy alejados y muy distintos ha entendido nuestras historias, se han conectado con nuestras historias, y eso ha sido una gran sorpresa y un grato descubrimiento de que el cine  tiene esa capacidad de trascender fronteras y muros y diferencias.

 

smiley | Detrás de cámaras de la película ‘Pájaros de Verano’, rodada en el desierto de La Guajira. La cinta fue estrenada en el Festival de cine de Cannes. FOTO: Mateo Contreras


Por años, muchos han intentado señalar el principal problema del cine colombiano: algunos hablan de inversión, otros de poca formación de público, y los más críticos apuntan a los mismos directores. ¿Cuál cree que es el principal obstáculo que debe superar el cine colombiano?

Realmente es un mercado que está sido diseñado durante mucho tiempo para que no veamos nuestras propias historias. Colombia es un aparato digestivo de lo que se produce en otro lado. Y es un mercado sin mucha relevancia, entonces el mercado a nivel transnacional  ha sido diseñado así y nosotros de alguna manera ejercemos una resistencia al tratar de  contar historias locales y contar historias desde acá y tratar de que conecten profundamente. Entonces, el principal reto es enfrentarse a un mercado que ya lleva mucho tiempo establecido y que se mueve bajo unas reglas que de entrada son contrarias a nosotros, pero  siento que nosotros podemos trascender eso. Es un reto, como cualquiera.  Es un reto que podemos superar por el simple hecho de que tenemos un público que conecta con nuestras historias de manera natural y tal vez lo que nos ha hecho falta es ser más autocríticos a los creadores en ese sentido de cómo hacemos  para que nuestras historias conecten profundamente con un espectador, con nuestros espectadores, pero ese potencial está ahí y es el gran reto a superar.

 

smiley | Primera imagen de la película ‘Pájaros de Verano’, de Cristina Gallego y Ciro Guerra  / FOTO: Mateo Contreras


Pájaros de verano’ está en la lista de las 100 películas más esperadas de este 2018 según la revista especializada The Playlist, ¿cómo toma esas noticias?

Estamos contentos de que haya expectativa sobre la película. No estamos nerviosos ni preocupados porque creemos que la película vale la pena. Es una película que, a pesar de ser muy diferente a las que hemos hecho antes, tiene sus propios méritos, sus propios atributos. Si no estuviéramos convencidos de eso, estaríamos nerviosos, pero la verdad habiendo visto el resultado casi final sabemos que va a conectar, que va a ser interesante y ya estoy es ansioso por ver cómo va a ser la reacción del público, a ver qué podemos aprender de la reacción del público. Nosotros siempre aprendemos mucho de lo que el público recibe de nuestras películas y de la manera en que las recibe, y estamos ansiosos de ver cómo va a ser la recepción de ‘Pájaros’, porque creemos que es una historia potente que valía la pena ser contada porque la gente no ha visto todavía y que ojalá genere un entusiasmo como lo han generado las películas anteriores.

 


  T  R  A  I  L  E  R  

Pajaros de Verano

Ciro Guerra, 2018


 

 

¿Cuándo será el estreno?

Esperamos poderla estrenar alrededor de agosto, cuando ya haya pasado toda la marea de las elecciones presidenciales y de Congreso, que este año va a tener al público bastante ocupado, y también el mundial de fútbol, que son cosas que acaparan mucha atención.

 


 

PERIODISTA:
Andrea Jiménez Jiménez

Cuenta historias porque no tiene otro remedio. Ha trabajado en las redacciones de El Heraldo, El Tiempo, ADN Barranquilla y Q'hubo Medellín. Ha publicado en medios como Revista Actual, Vice y Don Juan. Ha tenido maestros como Ernesto McCausland, J.J. Junieles, Miguel Ángel Bastenier y Leila Guerriero. Y escribe.

 

 

 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.