Cabezas lienzo: peluquería hiperrealista en Cali

febrero 14 de 2019

En un barrio popular de la capital del Valle del Cauca, un peluquero pone a prueba su creatividad todos los días sobre las cabezas de decenas de caleños que lo visitan. Un arte que piden los clientes cada vez más. Fotorreportaje .

Cabezas lienzo: peluquería hiperrealista en Cali

| Dentro de las figuras de famosos que ha retratado Duanner, una de las que más le ha costado trabajo fue la de Stan Lee, genio de Marvel y quien falleció el 12 de noviembre del 2018. | Por: Jair F. Coll


Por: Ana María Ramirez
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Stan Lee se pasea por las calles del barrio Petecuy, en el nororiente de Cali. Lo vieron salir de una peluquería y desapareció sin dejar rastro. Era ese mismo, el mecenas de Marvel, el inventor de Hulk, el Hombre Araña y Thor. Sonríe estampado en la cabeza de un niño de diez años que es cliente frecuente de la peluquería Street Style. Stan Lee es otra de las obras hiperrealistas de Duanner, un tipo que motila como ningún otro.

Entrar a Street Style, en la carrera 2d # 73a-67, es como hacerlo a una cueva de la cultura pop. Paredes negras, pinturas de los Caballeros del Zodiaco, un collage de fotos de grupos de reguetón. Las repisas de vidrio están llenas de cuchillas, pañitos húmedos, cepillos y lápices de colores. Cerca, reposan tres premios: el primer lugar en la categoría Free Style de la Cali Barber, de 2016, el segundo puesto en la categoría Tribal de la Batalla de Barberos, de 2017 en Buga-Valle y otro primer lugar en la categoría Realismo de la Batalla de Barberos de Bogotá, de 2016.
 

TEXTO     Ana María Ramírez      FOTOGRAFÍAS  |  Jair F. Coll 


 

Duanner ha invertido 21 de sus 40 años como peluquero. “La gente empírica es la que genera su propio estilo”, dice de sí mismo. Tocan la puerta del local y Duanner abre: “Hágale hermano, usted sabe que aquí no guardo turno. Yo valoró la puntualidad de la gente”.

Street Style es una de las 4.879 peluquerías de Cali, uno de los negocios y emprendimientos más populares en Colombia. El local no tiene un letrero, pero los clientes, incluso algunos venidos del extremo sur de Cali, no tienen problema en ubicarla.
 

En Street Style llegan clientes de todas las edades. Desde el abuelo que busca un corte discreto hasta el joven que pide que le delinean las cejas con la cuchilla.  ©JAIR F. COLL 


 


Durante los años 80, tiempo en el que la familia de Duanner invadió uno de los terrenos donde se levantaron las primeras casas de Petecuy, etapa I, el barrio era una zona pantanosa donde se sembraba millo y donde los patos, lagartos y ranas recorrían a su voluntad.

El peluquero ha vivido en la misma casa desde los tres años. “Como mi mamá era peluquera, yo empecé a ensayar con máquinas desde los 15 años. Antes de abrir Street Style, yo mantenía con los amigos de la gallada, a veces me pedían que los ‘calveara’.  En ese tiempo yo era fanático de Vanilla Ice, el-rapero estadounidense. Él era el boom porque se hacía cosas en la cabeza y yo dije: quiero hacer eso”.
 

Petecuy ha sido más que un barrio para Duanner, aquí no solo nació sino que ha podido montar su barbería y seguir viviendo en la misma casa desde cuando tenía 3 años.  ©JAIR F. COLL 


 

* * *


Son las cuatro de la tarde. Las puertas de Street Style y el rumor del aire acondicionado acallan los gritos de los niños que, en una acera calurosa, juegan dentro de piscinas inflables. Duanner concentra toda su atención en pulir los últimos detalles del rostro de Luis Alfonso Mosquera Murillo, deportista de 23 años de Pradera, Valle, que fue asesinado en el atentado del ELN contra la Escuela de General de Santander de Bogotá, y que dejó 21 muertos, el pasado 10 de enero. Está pintándolo en la cabeza de alguien que lo recuerda. 

Cobra siete mil pesos por cortes tradicionales y de baja dificultad. En una hora y media puede hacer hasta tres. Cuando se trata de rostros, cobra según lo que se tarde hasta 21.000 pesos. Además de servirse de arena y sal, el barbero también aprovecha el pelo que sobró de sus clientes del día pasado. Sus habilidades artísticas le han permitido explorar otros campos, como el de ser tatuador. O muralista; tras una dura jornada de trabajo cae rendido en una habitación vigilada por ángeles inmortalizados en las paredes.

Todas las obras de Duanner son propias del hiperrealismo, un movimiento artístico que nació en la pintura y escultura estadounidense de los años 60. Solo desde finales del siglo XX se replicó en la cabeza de famosos cantantes de rap y afroamericanos.
 

Cuando Duanner no tiene clientela, se pone a jugar videojuegos en su cuarto. Un angel de más de metro y medio , junto a unas figuras celestiales, se exhiben en toda la pared del cuarto. Él mismo hizo el diseño. ©JAIR F. COLL 


 


El lapiz de Duanner es una cuchilla Minora, ya la domina al punto que puede siluetear a mano alzada rostros, sombrearlos y hasta darles una tercera dimensión.

“Cuando estaba en el colegio, había unos amigos que asistían a una academia de dibujo y yo me pegaba de ellos para aprender diferentes trucos”, recuerda. “En la academia te enseñan cosas durante años, que tú puedes aprender en unos días”.

Entre más difícil el dibujo, Duanner siente más adrenalina mientras lo ejecuta. Una sensación muy distinta de aquella que vivía cuando tenía 14 años, cuando moverse entre los barrios era cosa seria. Un día salió con amigos hacia el barrio Gaitán, vecino de Petecuy I, cuando unos muchachos les cerraron el camino. Uno de ellos sometió a Duanner contra su pecho mientras presionaba un arma contra sus costillas. Las pandillas no daban tregua.

“Ese fue el momento en que más cerca vi la muerte. Logramos convencerlos que no éramos de Petecuy; si decíamos lo contrario, nos mataban. Solo nos bajaron las ‘ciclas’ y nos dejaron libres”.
 

Duanner exhibe su arte en todos los "lienzos" posibles. Además de hacer cortes de cabello, pinta murales y tatúa. ©JAIR F. COLL 

Pese a que el peluquero reconoce que las retaliaciones entre pandillas no son tan frecuentes como en esa época, el Observatorio de Seguridad de la Alcaldía de Cali tiene al sector como uno de los más peligrosos de la ciudad, en especial con el tema de homicidios. En el barrio Petecuy I de la Comuna 6 se registraron 85 asesinatos, lo que significó un aumento del 69,4% en comparación con el año anterior, en el que se presentaron 59 de estos crímenes.


Duanner regresa a sus labores. Ordena sus implementos y espera un cliente que quiere tener en su cabeza a Falcao y al papá de Falcao, Radamel García, fallecido el 3 de enero de este año. Cuando acaba, los rostros parece que se estuvieran hablando al oído o dando un beso en la mejilla.

Duanner vuelve a coger la cuchilla Minora y realiza retoques para delimitar los rostros y mejorar las líneas de la silueta. Revisa de nuevo la foto del celular, la compara con el diseño. Es una copia exacta. Saca el cepillo, sacude el cabello, toma un pañito húmedo y se dirige al cliente: “Para que cuando le pique, no se vaya a rascar, porque se le irrita la piel, mejor se pasa el pañito húmedo”. Se levanta, Duanner estira los músculos y pregunta a los clientes que esperan: ¿Qué hora es? Uno de ellos responde: Al fin terminaste. Son las seis y media.

El cliente sale con sus tres rostros, uno de frente y dos de ellos en su cabeza. Bastarán algunos días para que el cabello crezca y se desaparezcan las finas siluetas hiperrealistas de Duanner. Será el momento de volver a poner a prueba su creatividad.

 


TEXTO: Ana María Ramírez

FOTOGRAFÍAS: Jair F. Coll 


 

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