El Charco: donde el coronavirus no es el principal problema

abril 05 de 2020

Desde el 23 de marzo no arriban embarcaciones a este municipio, en donde el 90 por ciento del abastecimiento depende de los productos que llegan por el río desde Buenaventura. Mientras tanto, la alcaldía y la comunidad trabajan para proteger al municipio nariñense del covid19.

El Charco: donde el coronavirus no es el principal problema

| | Por: Oficina de Prensa y Comunicaciones Alcaldía de El Charco, Nariño


Por: Ángela María Agudelo Urrego
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Según los cálculos de Luisa Reina, directora de salud local, si el coronavirus llegara a El Charco, el Hospital Sagrado Corazón de Jesús solo podría atender la emergencia durante 10 días. Ni uno más. La situación en este municipio del pacífico nariñense se asemeja a la de otros de la región: no hay casos positivos de covid-19 pero la población denuncia un precario sistema de salud y la indiferencia del Gobierno Nacional.

 

El municipio está ubicado a unas cinco horas navegables de Tumaco, que ya presenta su primer caso positivo. En cuanto al departamento, Nariño tiene registro de seis personas con coronavirus. Ante la situación, se han tomado varias medidas además de las indicadas por el Ministerio de Salud. Por ejemplo, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios adelantó un lavado de las calles y el alcalde Víctor Candelo ha realizado recorridos por el municipio. Las visitas, en compañía de la Policía, sirvieron como un espacio pedagógico e informativo sobre las medidas de prevención y la importancia de acatar el toque de queda. En una de ellas, el mandatario le pidió al Gobierno fortalecer la presencia estatal. Aseguró que el número de uniformados es insuficiente para proteger el municipio y hacer cumplir las normas.

 

Para reforzar la prevención ante el covid-19, la Alcaldía expidió el decreto 032 de 2020, que anuncia la urgencia manifiesta en El Charco. El documento también hace mención al suministro de los servicios públicos y a la necesidad de aumentar el número de los funcionarios de salud, con el fin de atender de manera más eficiente la emergencia sanitaria.

 

No obstante, el municipio sigue en alerta y las medidas de prevención no sobran. La llegada del coronavirus implicaría un desborde económico y un colapso al sistema de salud local.

 

Falta de infraestructura e implementos médicos

 

La infraestructura que tenemos no es la apropiada para hacer un aislamiento o para atender una emergencia, como la que tenemos nivel nacional”, dice Luisa Reina Cuenú, directora de salud local. El Charco solo cuenta con un centro de salud, el Hospital Sagrado Corazón de Jesús.

 

Como una medida para robustecer la atención médica, la Patrulla Aérea Civil entregó un kit con insumos médicos al hospital. Esta acción se repitió en Olaya Herrera, La Tola, Mosquera y Santa Bárbara, municipios de la región sanquianga. Sin embargo, el problema es estructural.

 

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La Patrulla Aérea Civil entregó un kit con insumos médicos al Hospital Sagrado Corazón de Jesús. © Oficina de Prensa y Comunicaciones Alcaldía de El Charco, Nariño

Sus instalaciones, al igual que muchas otras de la región, refleja la realidad de un sistema de salud colapsado. El hospital no tiene habitaciones o áreas determinadas según especialidad médica. La única con un espacio “exclusivo” es pediatría y partos que, por el momento, se trasladó a uno de los consultorios de consulta externa para destinar su espacio a los posibles casos de contagio de coronavirus. Sin embargo, este espacio no cuenta con sus propias camillas.

 

En total, son 13 camas dispuestas a los pacientes. Todas se agolpan en un área abierta donde están todos, sin discriminar dolencia, gravedad o estado de salud. Si llegasen más casos, solo hay capacidad para 5 más. Es decir, 18 pacientes en total podrían acceder a una cama. Mientras, el limitado personal médico debe turnarse: 5 médicos, 3 enfermeras jefes y 15 auxiliares de enfermería para el servicio de urgencias son los funcionarios que trabajan en el Hospital. Solo hay 23 empleados de salud. El equipo de trabajo también escasea.

 

Si menciona los pendientes, Reina no sabe por dónde comenzar. Faltan materiales e insumos médicos. “No tenemos muchas balas de oxígeno. Solo nueve”, enumera. Para el movimiento y traslado de pacientes a nivel local o intermunicipal, solo hay una ambulancia acuática. Solo un vehículo, con un motor 75, para unos 22.550 habitantes, según la proyección de habitantes para este año, del DANE. Mucho menos hay una ruta para llevar muestras o áreas debidamente adecuadas para un posible caso de covid-19.

 

Especulación y abastecimiento

 

Las vías fluviales del municipio no han visto embarcaciones desde el 24 de marzo. El aislamiento obligatorio a nivel nacional prohibió la circulación de vehículos, ya sea por vía terrestre o marítima. La restricción impide el ingreso de barcos de cabotaje provenientes de Buenaventura, el puerto que provee casi un 90% de los productos que hay en El Charco y abastece a las tiendas locales.

 

Estos viajes (Buenaventura-El Charco- Buenaventura), también sirven para llevar personas y cargar madera, un material que se explota en la región. Pero, debido a la restricción vehicular, los gastos son superiores a los ingresos. Cada viaje significa 600 galones de combustible ACPM y 5 millones de pesos

 

Como una alternativa para impedir mayores pérdidas económicas y para ayudar a la población, Candelo propuso confinanciar los trayectos de los barcos de cabotaje. Este auxilio económico pretende beneficiar a transportadores y charqueños y evitar la especulación, una de las tantas preocupaciones de la comunidad.

 

Noticias del Medio Día, un medio de comunicación del Pacífico, denunció la manipulación de precios dentro del municipio. Dagoberto Paredes, presidente de Asocomerciantes de El Charco, y en conversación con el noticiero local, afirmó que el Gobierno Nacional no ha dado garantías para la llegada y circulación de víveres y medicamentos. Es más, dice que hay desinformación sobre el municipio y que ni siquiera se conocen sus vías de acceso. 

 

Frente a esta posición, el alcalde Candelo comenta que si bien no hay desabastecimiento sí hay un alza de precios, consecuencia de la compra continua de alimentos y de la llegada fragmentada de las embarcaciones. Además de su cofinanciamiento, expidió un decreto para frenar la especulación. La Policía sigue de cerca las dinámicas de compra y venta dentro del municipio. Identifica los negocios, da cumplimento a la norma y, en caso de encontrar algún infractor, se procede a multar al vendedor y a sellar el establecimiento.

 

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Hace cuatro días, el Comité de Gestión del Riesgo entregó 32 kits de ayuda humanitaria para las familias de Playa Bazán que perdieron sus casas por el oleaje y los fuertes vientos que, entre enero y marzo, afectaron a la población. © Oficina de Prensa y Comunicaciones Alcaldía de El Charco, Nariño

Embarcaciones internacionales

 

Plaza Bazán está ubicada en la desembocadura del río Tapaje y a unos 30 minutos del casco urbano. La vereda es paso obligado para las actividades comerciales entre Ecuador y Colombia. A pesar de la cuarentena nacional, los habitantes de la zona aún escuchan el motor de las lanchas que circulan por el río, sin importar la infracción.

 


Hace cuatro días, el Comité de Gestión del Riesgo entregó 32 kits de ayuda humanitaria para las familias de Playa Bazán que perdieron sus casas por el oleaje y los fuertes vientos que, entre enero y marzo, afectaron a la población.


 

Las pequeñas embarcaciones que cruzan entre Ecuador y El Charco transportan mariscos, pescados y pianguas, unos moluscos que se dan en el Pacífico colombiano y es ingrediente para ceviches e incluso tamales. A su carga, se  suma la gasolina de contrabando.

 

Como respuesta, El Charco blindó sus cinco rutas de acceso: cuatro pasos fluviales y el aeródromo Alberto Paredes Paredes. Además, en caso de que algún pillo continúe con sus viajes, la Policía está autorizada para incautar las lanchas que violen el aislamiento. Candelo asegura que el proceso de devolución iniciaría hasta que el presidente Duque notifique el fin de la emergencia sanitaria.

 

Para informar a los habitantes de la vereda, la Alcaldía visitó Playa Bazán en compañía de la Armada Nacional. “Es importante frenar la comercialización. Si la gente sigue vendiendo y comprando, persisten los viajes”, dice Candelo. Desde hace cuatro días, hay 25 unidades de la Infantería de Marina que hacen presencia en el sector de manera permanente para controlar el ingreso de lanchas provenientes de Ecuador. Sin embargo, el mandatario también comentó que la cantidad de uniformados es insuficiente para cubrir las cinco entradas al municipio.

 

Líneas de atención y denuncia

 

A través de sus redes sociales, la Alcaldía de El Charco ha compartido los canales disponibles para informarse sobre el coronavirus, como la página web del Ministerio de Salud o las línea nacional, 01800955590.

 

También compartió la línea de la Comisaría de Familia municipal para denunciar los casos de violencia intrafamiliar que se puedan presentar durante la cuarentena:

Celular: 3146122284

 

De igual manera, la Alcaldía habilitó los siguientes números celulares para reportar la entrada o circulación de embarcaciones que se dirijan o circulen en El Charco. “Se garantiza absoluta reserva y garantías a quienes informen”, cita la norma:

Celulares: 3013019519, 3112176595, 3148526745

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