¿Qué pasa con el negocio de la leche en el Caguán?

mayo 03 de 2018

Es el producto referente de la economía de San Vicente, pero los campesinos están preocupados por el cambio constante de los precios y la falta de tecnificación..

¿Qué pasa con el negocio de la leche en el Caguán?

| La cadena de frío es un proceso que los campesinos deben implementar si quieren que las grandes empresas compren en sus fincas. | Por: Víctor Perdomo


Por: Vanessa García


Entre las 343 veredas que tiene San Vicente del Caguán se producen cerca de 800 mil litros de leche diariamente, convirtiendo a este producto en el referente de la economía local. Además, es la materia prima de reconocidos productos lácteos del Caquetá como el queso.

Si comparamos el queso de San Vicente con el de otro municipio, en cuanto a producción, con el sanvicentuno se podrían hacer seis almojábanas. Mientras que con los demás, tan solo cuatro o cinco. Ahí es donde vemos la fortaleza de las pasturas amazónicas”, así lo explica Óscar Orozco, de la Secretaría de Agricultura del Comité de Ganaderos de San Vicente del Caguán (COMGASANVI).
 

800.000
CABEZAS DE GANADO VACUNADAS
existen en San Vicente del Caguán, según la Federación Departamental de Ganaderos del Caquetá (Fedeganca) y COMGASANVI. 

 

6.000
PREDIOS PRODUCEN ACTIVAMENTE LECHE, QUESO Y CARNE.
La ganadería en el municipio es de doble propósito.

 


A pesar de tener buena producción, los lecheros están preocupados por el cambio constante en el precio de compra del litro. Aunque en el pueblo se han creado pequeñas y medianas empresas de lácteos, las multinacionales como Nestlé siguen pagando mejor. Actualmente esta compañía compra a 900 pesos el litro a los campesinos de Los Pozos, La Nutria, El Águila y las demás veredas del norte de San Vicente, recolectando alrededor de 250 mil litros cada día.

¿Pero por qué pagan bien la leche en esa zona? Los productores implementaron cadena de frío. Mediante asociaciones, ellos se tecnificaron en procesos de recolección. Básicamente, para venderle a empresas grandes, los campesinos y ganaderos deben contar con buenas practicas lecheras, como la debida manipulación del líquido después del ordeño y la desinfección de la ubre.

 

 

“Cuando la leche cae al balde, es clave pasarla al tanque de enfriamiento a una temperatura de cuatro grados. ¿Qué es lo que ocurre? Cuando ingresa en la cadena de frío, las bacterias se quedan ahí y no avanzan. Dejan de reproducirse. Ese es el valor agregado del producto”. 

Óscar Orozco, de COMGASANVI.

 


 ¿Y CÓMO LES VA A LOS NEGOCIOS LOCALES? 

Las pequeñas empresas de lácteos del municipio compran a 700 pesos el litro, teniendo en cuenta que es un producto sin la cadena de frío. El campesino ordeña alrededor de las 5 de la mañana y sobre las 7 ya empieza la venta en canecas o cantinas. 

Veredas como Campo Hermoso y Tres Esquinas venden la leche a los empresarios locales, quienes la utilizan para la fabricación de queso cortado y quesillo. “La Florida es una empresa de aquí y por eso me da gusto venderle la leche. Todos los días sin falta se la llevan, la pagan mes a mes y uno tiene ahí su renta”, afirma Olivia Tovar, finquera de El Carbonal, una zona rural ubicada a 19 kilómetros de la cabecera municipal de San Vicente del Caguán. Existen cerca de 16 microempresas productoras de queso y otros derivados de la leche, quienes compran la materia prima a menor precio y sin exigencias de manipulación.

 


 EL CLIMA Y SUS EFECTOS NEGATIVOS 

El verano se sintió con fuerza en este municipio, desde noviembre de 2017 hasta finales de marzo de este año. La sequía se tomó las fincas ganaderas, los pastos estaban muy secos y la producción de leche bajó en el Caquetá y en San Vicente. Hubo una disminución del 45 por ciento según la Secretaría de Agricultura de COMGASANVI.

Tras los efectos del verano, a partir de abril se espera una bonanza en el sector lechero de la región. Claro, siempre y cuando no se registren más temperaturas altas y los campesinos hayan entendido la importancia de no talar en zonas verdes del municipio. En 2016, San Vicente registró 10.987 hectáreas de bosque destruidos de acuerdo al Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam). Se desconoce la cifra de 2017, pero parece indicar que creció.


Los ganaderos que trabajan hace años en la región están implementando aljibes, una técnica de almacenamiento de agua en el suelo que cada vez es más común en las fincas debido a la deforestación. La preocupación por el medioambiente ha tocado sus bolsillos, por lo que están sembrando árboles que ayuden a la producción de nitrógeno (especies como botón de oro, la morera y el matarratón). Los bovinos se comen las ramas o los frutos, no hay quema, no hay fertilizantes ni daños a la tierra. Además, hace que la leche tenga mejor calidad.

 

 

   

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