La cerca política, económica y ambiental que tiene acorralada a la ganadería colombiana

enero 11 de 2019

Este 4 de enero el gobierno le devolvió el manejo de la cuenta parafiscal a Fedegán, ¿qué implica y qué hay detrás de esta polémica y qué intereses pasan por la industria ganadera del país?.

La cerca política, económica y ambiental que tiene acorralada a la ganadería colombiana

| FEDEGAN está presente en 25 departamentos y en 17 de estos se concentra más del 90% de la ganadería del país. | Por: Álvaro Tavera | REVISTA SEMANA


Por: Yenifer Aristizabal
YenAristizabal

Por cada litro de leche vendida en Colombia, el productor contribuye al Fondo Nacional del Ganado con un 0.75%, y por cada cabeza de ganado sacrificada aporta el 75% de un salario mínimo diario. Los números anuales que maneja el fondo rodean los 90 y 100 mil millones de pesos, y es el segundo en importancia después del Fondo Nacional cafetero. Es mucho dinero, y por eso su administración empezó a inquietar a la opinión pública desde diciembre de 2012 , cuando, al parecer, empezó a responder a intereses políticos.

Una vieja polémica

La Federación Colombiana de Ganaderos fue creada el 13 de diciembre de 1963 y desde entonces agrupa a asociaciones ganaderas de las regiones. Está presente en 25 departamentos y en 17 de estos se concentra más del 90% de la ganadería del país. Para Daniel Cadavid, vicepresidente de la Junta Directiva de Fedegán, la tensión por la administración del FNG con el Gobierno central empezó cuando la Federación decidió no asistir al Foro de desarrollo agrario integral con enfoque territorial ,convocado por la Universidad Nacional y Naciones Unidas. Esta reunión se acordó a petición del Gobierno Nacional y las FARC, en pleno proceso de paz y a finales del 2012.

En este espacio se recibieron y discutieron aportes de la sociedad civil y organizaciones para la Reforma Rural Integral, el primer punto de la negociación de paz entre el Gobierno Santos y las FARC. Esta reforma fue señalada por los ganaderos como una amenaza a la propiedad privada.

“En ese momento Fedegán dijo que no iba a negociar el futuro del campo con los verdugos históricos”, explica Cadavid y añade que la Federación “estaba en contra de que la política pública del campo se negociara con las FARC y que esta no podía adjudicarse el derecho de hacer los cambios en el sector rural. En ese entonces empezó una persecución contra Fedegán”.

El sector ganadero fue uno de los más interesados en que Juan Manuel Santos fuera presidente, pero cuando empezó a negociar con las FARC sintieron que el cambio en el rumbo del país no los representaba. A su vez, la negativa de apoyar el proceso en La Habana contribuyó a que se reforzaran los viejos discursos que asociaban al sector ganadero como un promotor clave del paramilitarismo.“Esa es una narrativa con la que la ganadería ha sufrido mucho. La han estigmatizado como paramilitar, como terrateniente y desplazadora, pero quien mira las cifras encuentra que el 84% de los ganaderos en Colombia, tienen menos de 40 reses. No se puede estigmatizar una actividad completa”, dice Cadavid y agrega que en algún momento de la historia se dio que los grupos guerrilleros tenían asolado el campo, lo que generó un surgimiento de las autodefensas. “Seguramente participaron algunos ganaderos hasta que esto se desvirtuó. Hemos dicho que quien tenga el pecado acúsenlo, pero no acusen a un gremio completo porque no es justo y no es real”, asegura.

 

Los ganaderos y lecheros del país hacen aportes al Fondo Nacional del Ganado para el fomento del consumo de carne y leche. © LEON DARIO PELAEZ | SEMANA


 


Meses después del desencuentro, el entonces Ministro de Agricultura Juan Carlos Restrepo cuestionó la representatividad de Fedegán ante los ganaderos y lecheros del país. En aquel entonces aseguró que este apenas alcanzaba un 15% e incluso, en la última semana, aseguró nuevamente que la administración de este Fondo hasta 2015 –año en que la Federación perdió la administración- estuvo “plagada de irregularidades” y que ahora se vuelve a “asignar a dedo”, mientras debió hacerse mediante licitación pública.

En el centro de la discordia estuvo Friogán, entidad privada cuyo 78% corresponde al Fondo Nacional Ganadero.  Esta entidad entró en una crisis económica tal que la Supersociedades ordenó su liquidación en julio de 2016. “La Junta del FNG decidió invertir en frigoríficos como parte de la política pública para mejorar y regular la comercialización de carne”, explica Cadavid y después de esto se expidió el decreto 1500 en el que se exigía la modernización de la infraestructura de estos espacios y cuya demora para entrar en vigencia, según el representante gremial, “llevó a la quiebra, no solo a Friogán, sino a otros frigoríficos que sí hicieron las inversiones mientras otros no las hicieron”.

La deuda de Friogán ascendía a más de 50 mil millones de pesos y una de las acusaciones del Ministerio de Agricultura en ese momento era que Fedegán estaba destinando recursos para la protección de Friogán y figuraba como deudor solidario de los créditos y obligaciones financieras del frigorífico. El ministro de entonces Juan Camilo Restrepo aseguró que esa maniobra puso en riesgo los recursos parafiscales de los ganaderos. La entidad gremial cuestionó que esto llevara al Ministerio a criticar la administración liderada por Fedegán, cuando el encargado de la cartera de Agricultura es quien preside la Junta directiva del Fondo Nacional del Ganado. Más de ese tire y afloje político.

 

En el 2017 más de 3.300 reses fueron sacrificadas por un brote de fiebre aftosa. ©JUAN CARLOS SIERRA | DIANA REY MELO 


 

La fiebre aftosa, el dolor de cabeza del ganado colombiano

Los ganaderos y lecheros del país hacen aportes al Fondo Nacional del Ganado para el fomento del consumo de carne y leche, además de la vacunación necesaria contra la fiebre aftosa. En octubre de 2018, el país perdió el estatus que le había otorgado la Organización Mundial de Sanidad Animal como país libre de este virus. Lo mismo había sucedido en junio de 2017.

En aquel entonces el país llevaba ocho años con el estatus libre de esta fiebre y una relación con 18 mercados internacionales. En el 2017 más de 3.300 reses fueron sacrificadas por un brote de esta enfermedad infecciosa, al parecer, provocada por la entrada de ganado de contrabando desde Venezuela.

“Estos brotes (de fiebre aftosa) que se dieron después de la intervención del Ministerio a Fedegán, se dieron por el manejo olímpico que el Gobierno le dio al FNG donde pusieron a manejarlo personas no expertas en epidemiología y que no tenían experiencia en el manejo de enfermedades virales”, explica Cadavid, quien lidera también una asociación con más de 1.500 productores de la región del Bajo Cauca antioqueño.

Para este ganadero, se dio también una serie de cambios en personas clave en el manejo de la vacunación para “poner fichas del gobierno o cuotas políticas” y se abandonó el trabajo que Fedegán ya había realizado y durante el cual se había logrado el estatus de país libre de fiebre aftosa: “el Ministerio, en su momento, descuidó las prioridades y los peligros que habían”, resalta Cadavid.

“En una frontera tan grande como la que compartimos con Venezuela es imposible controlar el contrabando. Sin embargo, antes la vacunación sí funcionaba y la cobertura vacunal era buena”, indica el representante ganadero.

 

La ampliación de la frontera ganadera por encima de la agrícola es uno de los efectos colaterales del crecimiento de esta industria. © LEON DARIO PELAEZ | SEMANA


 

¿Nuevo ‘boom’ ganadero?

Mantener una industria ganadera estable, un estatus sanitario libre de fiebre aftosa trae consigo una apertura económica internacional importante para los productores de carne y leche en Colombia. Más aún cuando en zonas donde se está erradicando los cultivos de uso ilícito con el apoyo del PNIS y los campesinos eligen un proyecto productivo que les permita reemplazar la rentabilidad que les generaba la coca, algunos se han inclinado por el ganado.

Uno de estos es Briceño, Antioquia, cuya ambición ganadera es expresada por algunos de los campesinos que han contribuido a que este municipio esté libre de coca y otra, menos amable, es Cáceres, también en Antioquia, donde actualmente los bajos precios del caucho tienen a algunos productores sembrando pasto, con tal de no regresar al cultivo ilícito.

La contracara de este posible ‘nuevo boom´ ganadero está vinculada a la deforestación y la ampliación de la frontera ganadera por encima de la agrícola. La expansión de los pastizales para la producción ganadera ha sido una de las causas de la destrucción de la superficie boscosa, según la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación (FAO). En el 2017, el país perdió 219.973 hectáreas de bosque natural y la ganadería extensiva fue una de las principales razones de esta deforestación y la Amazonía la zona más afectada.

Ante esto, Cadavid señala la importancia de fomentar la ganadería sostenible que apoye al pequeño productor y a las más de 500 mil familias que viven de la ganadería, cuyo 53.8% corresponde a productores que poseen menos de 50 hectáreas, según el último Censo Nacional Agropecuario
 

En el 2017, el país perdió 219.973 hectáreas de bosque natural, gran parte por la ganadería extensiva. © GUILLERMO TORRES| SEMANA


 

El vicepresidente de la Junta Directiva de Fedegán explica que esta ganadería pretende alternar la producción de la carne y la leche con forestales: “la ganadería podría ser una oportunidad inmensa para volver a sembrar árboles en los campos, ya se ha demostrado que al ganado le va mejor donde hay sombra y podríamos hacer integración entre ganadería y árboles en un proceso que es mucho más amigable con el medio ambiente”.

En medio del vaivén político, ahora la administración del Fondo Nacional del Ganado vuelve a manos de Fedegán y como era de esperarse los representantes del gobierno anterior acusan de “mermelada” esta designación por parte del gobierno Duque. La Federación se defiende diciendo que retoma algo que nunca debió cambiar y apelan al artículo 70 de la Ley 89 de 1993, en la que se señala que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Agricultura, contratará con la Federación Colombiana de Ganaderos -FEDEGAN-, la administración y recaudo final de las Cuotas de Fomento Ganadero y Lechero. Solo la operación del sistema dará conclusiones sobre quién tenía la razón.


POR: Yénifer Aristizábal | Editora regional
@YenAristizabal


 

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