¿Qué hacía la hija del presidente de Estados Unidos en Usme?

septiembre 04 de 2019

En su visita a la zona rural de Usme en Bogotá, Ivanka Trump, hija y asesora del presidente de los Estados Unidos, conoció la historia de dos mujeres campesinas dedicadas al cultivo orgánico de fresa, quienes conformaron una corporación para comercializar la fruta con importantes restaurantes.

¿Qué hacía la hija del presidente de Estados Unidos en Usme?

| Ivanka Trump trabaja por el empoderamiento de la mujer en el mundo. En Colombia conoció a unas campesinas y empresarias en Usme. | Por: Jhon Barros


Por: Jhon Barros
@barrosjhon

Una caravana de 15 vehículos paralizó varias calles del sur de Bogotá hoy en horas de la mañana. Los automóviles de gran porte, todos polarizados y con placas de color blanco con azul, acompañados por una camioneta de la Policía, una ambulancia y varias motos con uniformados, alteraron aún más el agitado tránsito matutino.

Los conductores que estaban por las avenidas La Esperanza y Boyacá y las pequeñas calles que conducen hacia la zona rural de Usme, ubicada en el sur de la capital del país, quedaron perplejos por el paso de una extraña estampida vehicular, la cual no respetaba semáforos, generaba cierres momentáneos en las vías y ensordecía con el sonido de las sirenas.


 

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Madre e hija lograron mejorar la producción de sus cultivos de fresa. Hoy le venden a importantes cadenas de restaurantes. Ivanka Trump visitó su finca. ©Jhon Barros


En la mitad de la caravana, en una camioneta negra, estaba Ivanka Trump, hija y asesora del presidente de los Estados Unidos Donald Trump, quien se dirigía a toda marcha a la localidad de Usme para conocer un proyecto impulsado por mujeres campesinas. Si se hubiera bajado del vehículo tal vez nadie la habría reconocido o llamado por su nombre, pero sí causado una gran sensación por su aspecto físico: más de 1,80 metros de altura, esbelta, blanca, de cabello rubio y vestida perfectamente con prendas de última moda.

La línea de vehículos oficiales de los Estados Unidos salió a las 7:50 de la mañana de un hotel en el sector del Salitre y solo tardó una hora en llegar hasta las montañas frías de Usme, un recorrido que tradicionalmente supera las dos horas. Solo hubo un pequeño embotellamiento por Ciudad Bolívar, pero los policías motorizados evitaron que buses, carros y motos causaran mayores estragos.

 

Una asociación de mujeres en Usme pasó de contar con 9.000 plántulas de fresa hace cinco años a más de 20.000. Su producción se incrementó de diez kilos a la semana a más de 150 kilos.
 

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Uno de los retos de Ivanka Trump es empoderar a las mujeres en el mundo. Resaltó la experiencia de dos campesinas en Usme. ©Jhon Barros

Bienvenida al campo

Desde un vehículo polarizado, Ivanka Trump, nacida en Manhattan (Nueva York) hace 37 años y madre de tres hijos, pudo observar las realidades caóticas de la capital del país: una zona empresarial y residencial en su salida del hotel, bocanadas de humo y hollín de los millones de vehículos que transitan por las calles del sur y de algunas industrias, y montañas donde los árboles fueron reemplazados por casas pintadas con colores llamativos, como las de Ciudad Bolívar.

Sin embargo, pudo cerciorarse de que Bogotá también es campo. Al llegar al pueblo antiguo de Usme, el verde, los cultivos, las vacas y los campesinos de ruana y sombrero, se apoderan de la zona. La caravana causó el mismo revuelo que en la gran ciudad: una población expectante que se apoderó de los andenes, acompañados por cientos de funcionarios del Ejército. 

Ivanka y su comitiva, transportados en vehículos cómodos y espaciosos de la Embajada de Estados Unidos, se adentraron entre las empinadas montañas de Usme. Allá los esperaba un grupo de mujeres campesinas que anhelaba con ansías la llegada de la asesora presidencial, una de los cinco hijos del hombre más poderoso del mundo.
 

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Ivanka Trump decidió conocer uno de los proyectos productivos exitosos impulsado por mujeres de la localidad de Usme. ®Jhon Barros

Alicia Espinosa y Alicia Pulido, madre e hija, la esperaban en la entrada de su finca llamada El Salero II, donde tienen varios cultivos orgánicos de fresa. Otros cincuenta campesinos de la vereda Arrayanes las acompañaban, listos con sus celulares y cámaras para fotografiar a Ivanka, una de las personas que más escucha su padre.

Vestida con una batola beige, con flores anaranjadas en la parte baja de la falda y un lazo en la cintura del mismo color, unos tenis blancos con líneas doradas, aretes de oro y el cabello rubio recogido, Ivanka se bajó de la camioneta. 

Aunque no habla ni media palabra de español, esto no evitó que la comunidad campesina quisiera acercarse a ella. No dejó a nadie con la mano estirada y saludaba a todos. El esquema de seguridad no logró que la comunidad pudiera verla de cerca.

La primera dama de Colombia, María Juliana Ruiz, quien llegó a Usme en helicóptero, la acompañó en el recorrido por la finca, al igual que Mark Green, administrador de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) a nivel mundial; Larry Sacks, director de Usaid en Colombia; y Rodrigo Cabrera, gerente general de Crepes & Waffles.
 

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Acompañada por la primera dama, Ivanka Trump encantó con su carisma a los campesinos de una vereda de Usme. ©Jhon Barros

Mujeres empoderadas

Las dos Alicias no desampararon ni un minuto a Ivanka en la visita de casi una hora por su finca. Con un traductor a su lado, le contaron detalles de su proyecto productivo, de la corporación que lograron conformar y de los sueños que tienen a futuro.

Iniciaron con su historia como empresarias del campo, que comenzó con la ayuda de organizaciones como Usaid y la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), quienes les dieron la mano para consolidar la Corporación Red Mujer, dedicada al cultivo orgánico de fresa en la finca de estas dos mujeres.

Esta organización campesina está conformada por nueve personas de la vereda Arrayanes, de las cuales siete son mujeres: madre e hija y varias vecinas. Los dos únicos representantes del género masculino son familiares de las Alicias, como les dicen en la zona.
 

Nueve campesinos de Usme hacen parte de la Corporación Red Mujer, la cual le vende más de 100 kilos de fresas a la semana a Crepes & Waffles.
 

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Ivanka Trump no solo conoció cómo dos mujeres de Usme lograron convertirse en proveedoras de Crepes & Waffles. También probó el producto: las fresas. ©Jhon Barros


Estas entidades les dieron asistencia técnica para mejorar su producción y buscaron canales para la comercialización de las fresas, actividades que hoy en día se traducen en logros contundentes: la Corporación Red Mujer pasó de contar con 9.000 plántulas de fresa hace cinco años a más de 20.000, insumos que le han servido a esta organización de mujeres campesinas para incrementar la producción semanal de la fruta de diez kilos a más de 150. 

Hoy en día, la corporación es uno de los principales proveedores de fresas de Crepes & Waffles, cadena que cuenta con 168 restaurantes en Colombia, España y Latinoamérica, y sus miembros sueñan con triplicar esas cifras y darles más trabajo a las mujeres campesinas de Usme.

“Cuando creamos la Iniciativa para el Desarrollo y la Prosperidad Global de las Mujeres (W-GDP), nos trazamos la meta de empoderar a más de 50 millones de mujeres en todo el mundo al año 2025, así como lo han hecho la señora Alicia y su hija en su finca, quienes por medio de un programa de Usaid sacaron adelante su proyecto de vida. Es increíble ver mujeres empoderadas y floreciendo en el campo colombiano con proyectos productivos, que dan más empleo y transforman sus hogares y comunidades”, dijo Ivanka luego de probar las fresas que cultivan estas dos mujeres.
 

«La meta de la Iniciativa para el Desarrollo y la Prosperidad Global de las Mujeres (W-GDP), es empoderar a más de 50 millones de mujeres en todo el mundo a 2025»
Ivanka Trump, asesora presidencial de Estados Unidos

 

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Campesinos de Usme se tomaron fotografías con la asesora presidencial Ivanka Trump, quien estuvo siempre sonriente y atenta con la comunidad. ©Jhon Barros


Aunque destacó el lograr conformar una organización liderada por mujeres, sacar un producto adelante y comercializarlo en el mercado, para Ivanka lo más importante fue conocer los sueños y ambiciones que tienen estas mujeres campesinas, que seguramente cumplirán muy pronto.

“El trabajo duro y la persistencia de estas mujeres son geniales, al igual que la asistencia técnica que les dieron. Sin embargo, lo más importante de esta visita fue conocer sus sueños, como tener más de 20 fincas y generar tres veces más empleos para mujeres, dándose apoyo y creyendo en cada una. Ayudar a otras familias es hermoso. Gracias por inspirarnos, por su pasión y compromiso con Colombia, su comunidad y con la mujer. Estoy segura que si vengo en cinco años, recorreré más de 20 fincas llenas de fresas. No me cabe duda que van a cumplir sus metas. Gracias por su coraje y fuerza”.
 

"Estas mujeres sueñan con tener más de 20 fincas y generar tres veces más empleos para las mujeres. Estoy segura que si vengo en cinco años, su sueño ya será una realidad"

Ivanka Trump

 

 

La Alicia hija, de 36 años, además de agradecerle a Ivanka por su visita, aprovechó el espacio para informar que Bogotá no solo es una ciudad gobernada por el cemento. La mayoría de Bogotá es rural, como esta bella zona de Usme que se dedica a la fresa y en donde la mujer es protagonista. En el campo tenemos la capacidad suficiente para producir de una manera sostenible”.

Hizo un llamado para que el país siga motivando a las mujeres a que saquen adelante sus sueños y proyectos. “Como somos más arriesgadas que los hombres, nosotras decidimos unirnos hace más de cinco años para trabajar por la mujer del campo. Es necesario fortalecer el rol de la mujer para que haya un futuro mejor”, apuntó la Alicia menor, quien desde pequeña ha sido la mano amiga de su mamá en los cultivos de fresa.

“Nací y crecí entre los cultivos e invernaderos donde brotan jugosas fresas. Mi sueño es seguir mejorando la infraestructura de producción de la finca, para seguir aumentando la venta de fresas. También quiero darle la educación profesional a mi hijo Nicolás", concluyó esta campesina.

 

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Organizaciones como Usaid y la Andi ayudaron a estas mujeres de Usme a consolidar su negocio de fresas. Ivanka Trump destacó su empoderamiento. ©Jhon Barros

Su madre, la Alicia mayor, con 67 años de edad, es una mujer de pocas pero efectivas palabras. “Es muy bueno que vengan a conocer este trabajo liderado por mujeres, madres y emprendedoras. Estamos demasiado orgullosas de ser campesinas”, dice con la voz entrecortada esta campesina nacida en Ramiriquí (Boyacá) y quien desde hace más de cuatro décadas vive en la vereda Arrayanes, donde sacó adelante a sus seis hijos y siete nietos. 

Asegura que les ha inculcado a sus hijas la idea de ser independientes y que tomen sus propias decisiones. "Me encanta el liderazgo, además de cocinar para mis invitados en la estufa de leña y crear espacios para unir a mi familia alrededor de la finca. Mi sueño más grande es exportar fresas orgánicas a los Estados Unidos".
 

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La belleza de Ivanka Trump no fue lo único que cautivó a la comunidad de Usme. Su don de gente y cálida persolidad fueron los protagonistas. ©Jhon Barros


Manos amigas

Aunque han dedicado toda su vida a cultivar y vender fresas, el negocio de las dos Alicias no contaba con la capacidad ni la calidad para poder comercializar el producto a mayor escala. Vivían del diario.

Su vida cambió en 2017, cuando les llegó el Programa de Alianzas para la Reconciliación (PAR) de Usaid, que promueve programas de empleo y compras inclusivas en zonas urbanas y de encadenamientos en zonas rurales. 

“La Fundación Andi, que se encarga de la estrategia de impacto social de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (Andi), aliada de Usaid, cuenta con un programa de encadenamientos inclusivos que busca que las empresas de la Andi puedan encontrar en la ruralidad proveedores pequeños y estratégicos para generar mucha más competitividad en su negocio”, dijo Lizette Beltrán, subdirectora de la Fundación Andi.
 

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Ivanka Trump fue un destello de espontaneidad y carisma en su visita a la localidad de Usme. ©Jhon Barros

En 2017, Usaid y la fundación identificaron una alta demanda de fresa por parte de Crepes & Waffles, empresa que les comentó sobre la finca de las dos Alicias, que en esa época no contaba con la capacidad para satisfacer su demanda. 

“Generaban 10 kilos de fresa a la semana y Crepes necesitaba mínimo 100 kilos. Entonces les ayudamos a volver su cultivo orgánico y en que aumentaran su productividad por medio de asistencia técnica. Buscamos empoderar a las mujeres, a las corporaciones y asociaciones rurales como esta, la cual está en trámite para certificarse como negocio verde por parte de la CAR”, apuntó Beltrán.

La organización de mujeres productoras de fresa Corporación Red Mujer, es un caso de éxito. “A través de una alianza técnica y comercial, asesoramos a estas mujeres  y generamos un encadenamiento para establecer un acuerdo comercial a largo plazo, mejorar la calidad y productividad de los cultivos, implementar las mejores prácticas agrícolas, fortalecer los procesos organizativos de la organización e incrementar la calidad de vida de las mujeres participantes y la comunidad”, dijo la fundación Andi.
 

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Más de 50 campesinos de la vereda Arrayanes conocieron a la asesora presidencial de los Estados Unidos, Ivanka Trump. ©Jhon Barros

La estrategia de encadenamientos inclusivos de la Andi ha desarrollado 75 alianzas entre empresas privadas y poblaciones vulnerables, como grupos de mujeres y jóvenes, en zonas afectadas por el conflicto o con dificultades para acceder a oportunidades comerciales. 

“Estas alianzas benefician a 1.600 familias y 8.000 personas, las cuales quedan vinculadas a opciones productivas con oportunidades de mercado aseguradas. Entre los resultados de esta estrategia están un aumento del 133 por ciento en ventas mensuales y 82 por ciento en la productividad”, apuntó la fundación.

María Juliana Ruiz, primera dama de Colombia, afirmó que este tipo de iniciativas entre el sector público, privado y la cooperación internacional confirma que el trabajo articulado sí da buenos resultados.Cuando todos estamos organizados se logran proyectos bonitos como este. Estas mujeres en solo un año han triplicado su productividad en el mismo terreno. El campo tiene la riqueza, el talento humano, el ingenio y el liderazgo de las mujeres para ser cada vez más productivo”.

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.