Jóvenes narran a Santa Elena más allá de las flores

enero 28 de 2020

Mediante el IV Foro Juvenil de Patrimonio realizado entre agosto y septiembre del 2019, jóvenes artistas exploraron la riqueza cultural, patrimonial, la transformación y el crecimiento demográfico de este corregimiento de Medellín. Así lo contaron en diferentes productos audiovisuales.

Jóvenes narran a Santa Elena más allá de las flores

| Segunda salida de campo: visita a la finca silletera 'El Descanso' de don Óscar de Jesús Atehortúa, vereda El Cerro. | Por: Yulia Galvis Alzate.


Por: Yorley Ruiz
@yorleyruizm

“Ser campesino ya no es rentable”, “la ciudad está subiendo a la montaña”, “en vez de árboles se siembran casas”, “es un territorio con una tradición floricultora, pero muy pocas familias se dedican a ese tipo de cultivo”. Estas son algunas de las conclusiones a las que llegan habitantes tradicionales del corregimiento de Santa Elena, ubicado en el oriente de la ciudad, al ver cómo se ha ido transformando el paisaje.

Y es que, según la última Caracterización de Productores Agropecuarios Rurales en Medellín, realizado por la Secretaría de Desarrollo Económico en 2016, el 77,2% de los predios catastrales localizados en los corregimientos y veredas del municipio de la capital antioqueña, son destinados a habitación y solo el 17% son de uso agropecuario. En medio de este contexto cambiante ¿qué pasa con los jóvenes y los oficios tradicionales de este corregimiento?

Sobre esta pregunta estuvieron reflexionando, desde hace alrededor de seis años, cuatro amigos, entre artistas y gestores culturales de Santa Elena, mientras hacían caminatas dentro de los más de 74 kilómetros cuadrados que componen este territorio. Fue así como se hicieron conscientes de su riqueza arqueológica y natural, detallaron los oficios de personas que han vivido tradicionalmente allí, de la historia que se mezcla con el de los caminos ancestrales que conectan con municipios cercanos y hasta con la centralidad de la ciudad. Una mirada profunda que iba más allá de la tradición floricultora y silletera del corregimiento.

Fueron en estos encuentros en los que se gestó la idea de crear el Foro Juvenil de Patrimonio de Santa Elena, que ya llegó a su cuarta versión. Un espacio que buscó reunir las inquietudes y aspiraciones de los jóvenes con respecto a su territorio y conectarlos con el mismo, en medio de las transformaciones. Así lo recuerda Brenda Isabel Steinecke, artista, gestora cultural y precursora de este escenario, “la gente piensa que cuando estamos hablando de Santa Elena y Patrimonio, estamos hablando de flores y jardines hermosos y eso es solo una mínima parte de todo lo demás.  El punto de partida es explorar y difundir esa cultura que está en Santa Elena y hacerlo desde una perspectiva crítica frente a la instrumentalización que hay con fines de mercadeo, precisamente de esa cultura y esa historia. Por eso, el gran ímpetu del foro siempre ha sido conectar la cultura juvenil”.

 

smiley

El Foro Juvenil de Patrimonio de Santa Elena llegó en 2019 a su cuarta versión.

 

Se ha vuelto común en el territorio ver procesos de construcción de vivienda, la apertura de espacios comerciales y de recreo, así como la llegada de nuevos habitantes locales, nacionales e internacionales. Los paisajes se han ido poblando, poco a poco, de casas y las prácticas campesinas, cultivo de la tierra y hasta de las flores, son casi nulas. Silleteros y pobladores tradicionales mencionan que las prácticas han cambiado debido a la falta de garantías durante la producción y la distribución de sus productos, pues no les es rentable vivir solo de ello, por eso algunos prefieren arrendar, vender parte de sus terrenos, abrir escenarios comerciales o irse de la zona. 

Según la caracterización realizada por la Secretaría de Desarrollo Económico en 2016, las proyecciones de población para los últimos 15 años señalaron que en los corregimientos el crecimiento demográfico sería en un 138%, mientras que en las comunas lo harán en un 8%. Además, indicó que el arrendamiento de tierras es la forma de ingreso más importante  del productor ($505.174), dado que los de origen agrícola ($330.338) o pecuario ($418.873), no superaron el salario mínimo de 2015”

Alexander Nieto Marín, silletero y vigía ambiental de este corregimiento ha sido testigo de estos cambios: “aquí ha habido una transformación de la cultura, se convirtió en una moda y mucha gente quiere vivir acá. Siento que se ha transformado hasta el punto arquitectónico, porque ya no es la casa campesina, en teja, en barro con las ventanas coloridas, es una arquitectura urbana, cubos cuadrados sin techo. Es por ello que la gente quiere salir de su terruño, no quieren sembrar productos sino casas. Es más rentable tener una casa en alquiler que tener un cultivo de papas o de flores”.

Pero es precisamente sobre estos procesos de cambio que este Foro Juvenil busca reflexionar junto a las nuevas generaciones de Santa Elena: “lo que queremos es que los jóvenes de Santa Elena se apropien de la riqueza del territorio, tanto de su patrimonio material como inmaterial, que ellos sepan que es algo muy valioso y que es todo un privilegio vivir acá. Además, buscamos que este proceso, que ha sido ejemplo para otros de la zona, sea reconocido por la UNESCO para generar lazos colaborativos con otros jóvenes del mundo”, agrega Steinecke. 

Investigadores académicos llaman a estos cambios socioeconómicos el surgimiento de una “nueva ruralidad”, que no solo permea a este corregimiento de Medellín sino a la ruralidad latinoamericana. 

Según el docente investigador Wilson Vergara, de El Observatorio Rural de la Universidad de La Salle de Bogotá,  gracias a los procesos de globalización, las economías han sufrido un gran impacto y la ruralidad se ha venido transformando, pues ya no se limita a lo agropecuario.


«Ahora tenemos una ruralidad que se ha desagrarizado  y otras actividades han irrumpido lo rural, y a eso es lo que se le llama nueva ruralidad, que implica nuevas actividades: minería, agroturismo, agroindustria, etc. La mayoría de los habitantes rurales ya no dependen de la agricultura y derivan sus ingresos en un 50% de otras actividades»


 

Maneras de contar el territorio

smiley

 

Con el fin de generar una participación más activa de los jóvenes dentro de las actividades propuestas, integrantes de la Fundación Espacio Arte y Dimensión Bosque, organizadores del foro, que fue ganador de uno de los estímulos para El Arte y La Cultura de la Alcaldía de Medellín del 2019, fomentaron espacios de capacitación sobre video, audio y fanzine, dirigidos por artistas destacados como David Escallón, artista sonoro y actor; Catalina Vásquez, ilustradora y documentalista, y  Óscar Molina, realizador audiovisual. Encuentros en los que se buscaba que los jóvenes construyeran, con estas herramientas y con lo que se iban encontrando en cada salida de campo, sus propias narrativas sobre el corregimiento.

“Uno se da cuenta que las historias ayudan a construir un territorio, dan una visión de la realidad, las historias crean lazos, puedes encontrarlas hasta en unas piedras, es inmenso imaginar las que un sujeto se puede llevar encima. Uno se da cuenta que es parte de un patrimonio y que hay unos ‘tesoreros’ que están abiertos a compartir el arte de trabajar la tierra, de cocinar y de hacer música”, explica Daniel Gil, un joven de 19 años de la vereda El Plan, quien participó del foro. 

En este proceso formativo asistieron alrededor de 45 jóvenes que recorrieron lugares como la reserva natural Monte Vivo, la finca La Paleta, identificaron caminos interveredales y ancestrales, pasaron por la Estación Agraria Paysandú de la Universidad Nacional y visitaron veredas como San Ignacio y El Plan. Como resultado de dos meses de encuentros y formación, entregaron tres productos, que pueden ser consultados libremente en Internet: el video “Tesoreros”, el audio “Caminos” y el fanzine “Entre bosque y monte”.

Aún sin desconocer las transformaciones globales, nacionales y locales, estos líderes culturales, junto a jóvenes del territorio, seguirán explorando las memorias y prácticas de sus abuelos y vecinos, con el fin de dar a conocer esa Santa Elena que hoy ya no vive de la floricultura. “Aunque esas identidades ya no son tan cercanas a los pelao’s de Santa Elena, por los procesos de globalización, si tenemos aún prácticas vivas, al menos conozcámoslas, aunque sea con otra mirada”, explicó, por último, Milton Ríos, líder cultural y miembro del colectivo Dimensión Bosque de Santa Elena.
 

Te puede interesar Diez amaneceres desde un rincón de Santa Elena, Antioquia

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos
Al suscribirme, acepto los términos y condiciones y autorizo el tratamiento de mis datos personales conforme a las finalidades y demás condiciones descritas en la política de tratamiento de datos personales de SEMANA.





¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.