En Buenaventura la gastronomía paga

enero 16 de 2020

Además de ser galardonada por la Unesco como ciudad creativa por su potencial gastronómico y por la preservación de sus saberes ancestrales, la cocina tradicional de este puerto se ha convertido para muchos de sus habitantes en una buena fuente de emprendimiento e inversión..

En Buenaventura la gastronomía paga

| La casuela de mariscos fue una de las preparaciones reconocidas. | Por: Archivo particular


Por: SEMANA RURAL
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A 121 kilómetros de Cali, la capital del Valle del Cauca, se encuentra Buenaventura. El puerto histórico industrial de Colombia, que cobró importancia después de la apertura del Canal de Panamá y la inauguración del Ferrocarril del Occidente, se convirtió en el principal puerto del país, por encima de Barranquilla, al transferir el comercio de las ciudades del Caribe al Pacífico.  
 

© Archivo Semana

 

Pero la ciudad portuaria, desde 2017, también destaca por su cocina tradicional. En ese año la Organización de Naciones Unidas para la Educación, las Ciencias y la Cultura (Unesco) la escogió como ciudad creativa por sus saberes ancestrales en la preparación de sus diferentes platos típicos. Este reconocimiento se entrega desde 2004 y destaca a las poblaciones en siete campos: artesanía y arte popular; cine, gastronomía, diseño, literatura, medios de comunicación y música.

 

Su arroz de coco, cazuela de mariscos, encocados de piangua y bebidas como el viche, entre muchas otras preparaciones fueron reconocidas. Buenaventura está a la altura de otras ciudades creativas como: Alba (Italia), San Antonio (Estados Unidos), Ciudad de Panamá (Panamá), Paraty (Brasil), Cochabamba (Bolivia), la Región Administrativa de Macao (China), entre otras.

 

El secreto es trabajar el producto que tenemos tradicionalmente en la región, conservar y cuidar la cocina de origen. Yo como guardiana de esta labor y de este legado ancestral debo mantener la esencia en las preparaciones. Un sancocho es un sancocho, un mute es un mute, un encocado es un encocado con sus yerbas tradicionales. Si yo cocino con tomate y con cebolla cabezona no es cocina del Pacífico porque nosotros en nuestra región no tenemos esos productos, manifestó Elsis Valencia, cocinera tradicional de 57 años quien también es instructora del Sena.

 

El impulso gastronómico del país, y en particular de Buenaventura, encontró una gran exposición y ayuda por parte del Ministerio de Cultura, que desde 2012, desarrolló la política para el conocimiento, la salvaguardia y el fomento de la alimentación y las cocinas tradicionales en Colombia. Esta iniciativa busca valorar la diversidad y la riqueza cultural de los conocimientos, prácticas y productos tradicionales de las cocinas ancestrales, ya que constituyen uno de los pilares del patrimonio cultural inmaterial de la nación.

 

© Archivo Semana

De esta manera se han realizado 19 publicaciones sobre cocina tradicional desde el ministerio, entre las que destacan: la Biblioteca Básica de Cocina Tradicional de Colombia y Mi Colombia Sabe, donde están muchas de las recetas ancestrales del Pacífico.

 


«El secreto es trabajar el producto que tenemos tradicionalmente en la región, conservar y cuidar la cocina de origen»

Elsis Valencia


 

La culinaria del Pacífico no solo preserva los saberes ancestrales del pueblo Afro, también se erige como un elemento de cohesión e identidad de la sociedad portuaria y como un elemento que fortalece los procesos de memoria. Además, la cocina tradicional de Buenaventura se convirtió en una oportunidad de desarrollo para sus habitantes ya que comenzó asociarse al turismo cultural y sirve como generador de ingresos para muchas familias. Y ha encontrado el apoyo de instituciones como la Fundación WWB, que a través de diferentes cursos y capacitaciones le entrega herramientas prácticas y de aplicación inmediata a los negocios, para que las personas emprendedoras bonaverenses, y en especial, las dedicadas a la cocina tradicional y bebidas ancestrales, pueda tomar mejores decisiones, de tal manera que sus negocios sean sostenibles en el tiempo y las personas se relacionen mejor con su entorno.

 

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La importancia del ahorro, cómo organizar un presupuesto, analizar los pro y contra del momento para realizar una inversión, inversión, identificar y segmentar los clientes, definir la propuesta de valor y el modelo de negocio, son algunas de las enseñanzas que Fundación WWB les deja a los pequeños emprendedores que buscan sacar sus negocios de la informalidad, que sean sostenibles en el tiempo y que puedan tener unos ingresos estables.

 

La cocina tradicional de Buenaventura se ganó un espacio en el mundo gracias a la preservación de sus saberes y al cuidado de la memoria colectiva. Hoy también surge como una oportunidad de desarrollo para sus habitantes. Sin duda, emprender es una tarea que implica riesgos, pero quienes los asumen con determinación pueden mejorar su calidad de vida.

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.