El asaí: el fruto que transformó la vida de 80 familias en Puerto Asís

mayo 04 de 2019

En busca de un proyecto productivo que mejorara su calidad de vida, los habitantes de Puerto Asís se toparon con un fruto oscuro que solo los animales comían. Hoy, es el sustento de 80 familias.

El asaí: el fruto que transformó la vida de 80 familias en Puerto Asís

| La asociación Aso Paraiso trabaja actualmente con 80 familias de Puerto Asís que encontraron en el asaí una generación de ingresos de manera sostenible con el medio ambiente. | Por: Aso Paraíso


Por: Leonardo Numpaque Moreno
@leonumpaque



El milagro amazónico siempre estuvo allí. En un fruto púrpura oscuro, que crecía en grandes cantidades en los árboles, las aves se alimentaban de él, pero los habitantes de Puerto Asís no lo consideraban un alimento y menos como una posible fuente de sustento.

Marino Carrera un asisense de pura cepa fue partícipe de este proceso. Él estaba cansado de ver como los jovenes se perdían en los cultivos ilícitos y necesitaban más fuentes de trabajo. Por eso en 2009 creó una organización a la que llamó Aso Paraíso, una asociación conformada inicialmente por 40 familias que dedicaban todo su trabajo a la siembra y producción de piña.

En esta labor las familias en promedio tumbaban 10 hectáreas de selva para la siembra sin medir el impacto ambiental que esto generaba. En el corregimiento esta actividad en su momento deforestó 500 hectáreas de bosque, trayendo una pérdida considerable de fuentes hídricas y de animales que dejaron de verse en Puerto Asís.

“Teníamos bastantes cultivos de piña, pero con el pasar del tiempo nos dimos cuenta del impacto ambiental negativo que generamos. Estábamos deforestando mucho bosque, veíamos como las fuentes hídricas fueron desapareciendo, en parte, por nuestro desconocimiento”, dijo Carrera.

 

De cada rácimo de la palma de asaí pueden salir entre 15 y 20 kilos de fruta. © Aso Paraíso

La recolección del fruto se hace en parejas, una persona sube a bajar los rácimos mientras que el ayudante desgrana el asaí y lo pasa a costales. © Aso Paraíso


Aunque las familias de Aso Paraíso habían identificado el problema no podían dejar de sembrar piñas, pues era su sustento. Sin embargo, Marino Carrera, mientras recorría su finca en una de las largas jornadas de trabajo en 2013, observó como vacas, burros y aves comían de fruto redondo, de color oscuro que crecía de manera natural en algunas de las palmas que todavía se mantenían en pie. Así que se cuestionó: “Si los animales comen de ese fruto, nosotros por qué no”.

Para saciar su curiosidad recolectó unos cuantos frutos morados, que muchas personas fácilmente podrían confundir con uvas y las llevó a casa. Allí su esposa le preparó un jugo, que en un primer sorbo asoció su sabor con la mora, pero que ahora reconoce tiene un sabor particular, único y delicioso.

“Nosotros lo empezamos a consumir de una manera artesanal en jugo y empezamos a buscar qué fruta era en internet y encontramos que en Brasil era una fruta de hace mucho tiempo”, dijo  Carmen Medina, quien también hace parte de Aso Paraíso.

 

«Hemos estado capacitando a más familias sobre los beneficios y usos del asaí que crece naturalmente en sus fincas y nos cuentan que no sabían nada de este fruto»

Carmen Medina


Carmen descubrió que el asaí tenía múltiples beneficios y que incluso podría prevenir varias enfermedades cardiovasculares. Ante semejante descubrimiento Marino, Carmen y los demás miembros de la organización comenzaron un proceso de transición para producir y vender la fruta púrpura.

“A la empresa que la llevamos para tratarla nos decían que estábamos locos, que no les lleváramos esas pepas e incluso dijeron que era basura. Después de mucho insistir logramos que hicieran unas pruebas y pudimos sacar pulpa del fruto”. agregó Carmen.

 

Estas palmas amazónicas de las que sale el asaí crecen principalmente cerca de humedales y abundan por toda la región. © Aso Paraíso


Nuevos aprendizajes

No solo los adultos aprendieron del asaí, sus propiedades y formas de vender, también lo hicieron los jóvenes quienes idearon alternativas creativas para recoger el fruto. Con ayuda de unos arneses que ellos mismos diseñaron ascienden los 25 metros que puede tener esa palmera y desgranan siete racimos, con lo que pueden recolectar 140 kilos en promedio por palma.

En los siete años que llevan trabajando este nuevo fruto han podido identificar que la temporada de cosecha de esta fruta comienza en enero y termina en mayo. Durante ese tiempo una fábrica les compra el fruto por 1.000 pesos el kilo y actualmente procesan 250 toneladas. 

Con la producción que no pueden procesar esta comunidad realiza de manera artesanal yogures, helados, mermelada, jabones y con sus semillas realizan artesanías.
 

La asociación se encuentra en el proceso de conseguir apoyo para la contrucción de su propia planta para la transformación de este fruto. © Aso Paraíso

En la planta actualmente el asaí se trnasforma en pulpa que es comercializada al extranjero. © Aso Paraíso

Un futuro prometedor

Para nadie es un secreto que las oportunidades de trabajo en Puerto Asís son pocas y el nivel educativos de sus habitantes es bajo. Sin embargo el asaí, para ellos, es el milagro amazónico, que ha generado nuevos puestos de trabajo. Por un jornal se gana entre 80.000 y 100.000 pesos diarios. Y en la actualidad son 80 las familias que pertenecen a Aso Paraíso.

Por otra parte los bosques amazónicos también sonríen, han sufrido procesos de restauración, ahora son cuidados y respetados y, el ruido de la motosierra ya no los abruma. Con el regreso de los árboles volvieron también los animales e incluso algunos habitantes dicen que han visto tigres.

Los habitantes de Puerto Asís cumplieron su sueño. Trabajan en un proyecto productivo sustentable y alejaron a los jovenes de los cultivos ilícitos.
 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos
Acepto los Términos y condiciones




¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.