La orquesta que alzará la voz por los líderes sociales

septiembre 29 de 2020

A lo largo del año han sido asesinados 215 líderes en Colombia. Como un homenaje a su memoria, la Filarmónica de Medellín y dos artistas antioqueñas que han vivido la violencia les rendirán un homenaje este 29 de septiembre. .

La orquesta que alzará la voz por los líderes sociales

| 22 miembros del Coro de la reconciliación participaron del homenaje, un video dirigido por Laura Mora | Por: Filarmed


Por: Mateo Medina Abad
@teomedinabad

El conflicto armado en Colombia es una herida que parece no cerrarse. Lo atraviesa una  violencia cíclica, casi rutinaria. Sin importar las firmas de varios acuerdos de paz: con el M-19, las AUC, las Farc, los desarmes parecen una ilusión. El fin de un grupo armado significa la llegada de otro que lo reemplaza para adueñarse de los territorios. 

 

En lo corrido del año, 215 líderes sociales han sido asesinados en todo el país. En medio del dolor de su partida, la esperanza por una realidad distinta sigue viva. Por eso, como respuesta a la barbarie y la pérdida que aún marca a miles de familias, la Orquesta Filarmónica de Medellín (Filarmed) lanzará este martes a las 7:00 de la noche su Homenaje a las víctimas de la violencia, Un llamado a la reflexión sobre nuestro presente y futuro.

 

“La música tiene un poder transformador. Ese es nuestro propósito. Es muy fácil decir que se quiere la paz, pero hay que hacer apuestas por ello”, dice María Catalina Prieto, subdirectora de programación de la orquesta. 

 

La apuesta de Filarmed es la obra ‘1987’, de la compositora Natalia Valencia, pieza musical que se define como una lucha entre el silencio y el estruendo, donde prevalece la luz en el sonido. La composición será interpretada por la orquesta y acompañada por un video realizado por Laura Mora, directora de ‘Matar a Jesús’. Con este montaje,  Filarmed espera abrir un espacio al diálogo y al debate sobre lo que ocurre en Colombia, además de rendir homenaje a los líderes asesinados entre enero y septiembre de este año.
 

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©Filarmed

 

El video invita a la reflexión sobre las víctimas de la violencia, exalta la sensación de vacío, silencio y ausencia. “Un muerto no es solo un muerto, deja muchas cosas atrás. Eso es algo que el país no puede entender. Hay muchas personas que quedan atravesadas por esa muerte”, dice Laura Mora.

 

En esa búsqueda por retratar la ausencia, Laura se encontró con la obra ‘Mapa de sueños latinoamericanos’ de Martin Weber, una serie de fotografías en las que el artista mostraba las aspiraciones de personas de la región escritas en tiza e inmortalizadas en una fotografía. 

 

Eso mismo quiso hacer Laura para el homenaje, retratar el dolor y la ausencia que deja un muerto, con su nombre escrito en un tablero. Ese nombre que parece borrarse, pero que jamás desaparece del todo. Los tableros son sostenidos, además, por miembros del Coro de la reconciliación: víctimas, excombatientes y militares retirados que prestan su voz para dar un mensaje de reconciliación. Cada integrante sostiene el nombre de un líder asesinado. 

 


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“En los tableros de tiza, aún después de borrar, permanecen las huellas de quien escribe. Es la posibilidad de mostrar lo que no se muestra, de nombrar lo que no se nombra, y de poner al ser humano a reflexionar, a sentir, a preguntarse por lo que pasa”, dice Laura. 

 

Su historia, como la de muchos, es la de una hija que perdió a su padre. Fue asesinado en 2002. A él rinde homenaje en su película ‘Matar a Jesús’, en la que  cuestiona la violencia. Natalia Valencia, con su obra, ‘1987’, también le rinde homenaje a su padre, Pedro Luis Valencia, médico salubrista y líder político de la Unión Patriótica, asesinado ese año en Medellín.

 

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©Filarmed

 

Natalia es música desde niña. En su memoria perdura el momento en que  le dijo a su padre que quería ser médica. Sin embargo, su padre quería otro destino para ella y  la inscribió en la escuela de música. Fue la primera mujer graduada de composición en Antioquia.

 

Jamás ha dejado de componer. ‘1987’ llegó a ella sin que lo esperara. “Todos somos hijos. Mira que estoy vivo”, dice la canción. Para Natalia, esa letra representa la esperanza. Según la compositora, “La cultura cultiva, es libertad, una fuerza increíble que empodera a la gente. Es muy importante intentar despertar la empatía en el otro a través del arte. No son hechos lejanos, sino cosas que pasan en las narices de todos, que se han vuelto paisaje y eso no puede suceder”.

 

Es un horror que parece no tener final. Para cuando terminaron de grabar el video, 204 líderes habían sido asesinados. Al día de hoy ya son 215. Todos estamos hermanados por ese hilo trágico e invisible de la violencia. Por eso, que los miembros del coro sostengan esos nombres es muy simbólico”, dice Laura. 

 

Así lo vivió María Isabel Palacio, integrante del coro.“Te preguntas ‘¿Qué tal si hubiera sido yo?’ Cada vez que cogía un tablero diferente y miraba la fecha, el lugar, el nombre, volvía a lo que viví. Yo fui amenazada, me tocó salir del país. Es una oportunidad de vida que yo sí tuve, pero que ellos no. Yo estoy viva, y a ellos les arrebataron la suya”, dice con la voz quebrada.
 

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©Filarmed

Además del montaje, habrá un conversatorio entre  Laura Mora,  Natalia Valencia, Lucía González, Comisionada de la Verdad, y el fotógrafo Federico Ríos.  Dialogarán sobre la realidad de Colombia y la importancia de la cultura y el arte.

 

“El hecho de que personas que han pasado por tantas cosas sean capaces de construir un país distinto es lo más urgente que tenemos. Es importante aprender de ellos y entender la dimensión del gesto, la dimensión de lo que hacen. No es lo mismo ese cartel en manos de cualquier persona que en manos de alguien que pudo haber sido victimario o víctima, dice Ríos. 

 

Federico ha recorrido por años el país retratando esa realidad. Por su lente se ven los matices de la guerra en Colombia,  la esperanza de los municipios, el dolor de las víctimas y la realidad de los combatientes, tanto militares como guerrilleros. 

 

El ejercicio fotográfico es un ejercicio notarial, hay muchas cosas que están pasando y no se pueden negar. El reclutamiento de menores de edad, por ejemplo, es innegable. En mis fotos hay niños con un camuflado y un fusil que les queda grande. Eso está ahí. Como fotógrafo tú no le juegas a un bando u a otro. Tú le juegas a la paz, a la verdad y a la memoria, dice Ríos. Su última exposición en Bogotá, ‘Los días póstumos de una guerra sin final’, es un reflejo de esa realidad.

 

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Federico González, Laura Mora, Lucía González y Natalia Valencia tendrán un diálogo sobre la paz, la memoria y la cultura.

 

Es en las artes donde las personas alzan la voz frente a lo que pasa en el país. La cultura no puede ser sorda ante la realidad. Así lo entiende Lucía González, que durante toda su vida, incluso antes de ser parte de la Comisión de la Verdad, ha trabajado para que la cultura sea una forma de establecer un diálogo frente a la historia de Colombia.

 

“Ha sido difícil romper la barrera de que las bellas artes no se entienden como parte de un país, como constructores de lo que pasa. Pero el arte tiene la obligación de dar una opinión y lanzarse a ser partícipe de la construcción del país y de la ciudadanía”, cuenta la comisionada.

 

Para ella, las expresiones culturales son determinantes en la construcción de la paz.Que el encuentro se dé entre víctimas, responsables, músicos de la Orquesta Filarmónica y artistas que trabajan desde distintos lenguajes, es un logro que se ha ido tejiendo y nos muestra la posibilidad de convivir con diferencia. Que la diferencia hace la riqueza y que la polifonía de las voces es mucho más rica que los monólogos, dice.

 

El perdón se debe construir a partir del diálogo. Este martes a las 7:00 de la noche, por sus redes sociales, Filarmed le apostará a un país en paz. “Estamos tratando de contar la memoria de un conflicto que no ha parado. Nosotros narramos la guerra no como una memoria, sino como un presente”, dice Laura Mora. Es una lucha por alzar la voz,  cuidar la memoria y  abogar por un país distinto a través de la cultura. 

 

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©Filarmed

Redes sociales de Filarmed: Facebook, YouTube

 


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