Las flores comestibles del Valle que llegaron a 'Shark tank'

octubre 12 de 2018

Natunova es la pequeña empresa de Daniel Campo, un caleño que ideó en su tesis de grado de la Universidad Icesi, una forma de dejar de ver las flores como decoración y volverlas comestibles.

Las flores comestibles del Valle que llegaron a 'Shark tank'

| En zona rural del norte de Cali, se ubica Natunova, una empresa que produce flores comestibles | Por: Mario Perlaza


Por: Mario Perlaza
Marioperlaza

Uno de los factores que más cuidan los restaurantes de sus platos es la presentación: la forma como se ven en las fotografías e incluso cómo los colores se complementan unos a otros. Estos productos muchas veces van acompañados de hortalizas e inclusive de flores, que ya no solo son ornamentales sino comestibles. Apoyado en esa tendencia innovadora y en una idea para su trabajo de grado, Daniel Campo,  diseñador de la Universidad Icesi (2009) de Cali, se presentó en la primera temporada de Shark Tank Colombia, el concurso de Canal Sony en el que ángeles inversores les apuestan a los emprendedores más creativos de latinoamérica. 

 

Las flores comestibles son parte de un proyecto agroecológico que el joven emprendió en la universidad ICESI. © MARIO PERLAZA
 


 «Yo le llamo agroecología, que es cómo el agro puede llegar a ser un sector en el cual los procesos puedan tener ingredientes o insumos de origen orgánico y ecológico, buscando cuidar la naturaleza y al mismo comensal».

 

ALEJANDRO CAMPO, creador de Natunova
 

Así define Daniel lo que hace en Natunova, la pequeña empresa que creó y que se ha convertido en generadora de empleo en zona rural del Valle del Cauca. Este novedoso emprendimiento le apuesta a la comercialización de flores consumibles, un mercado con potencial pues el noventa por ciento de ellas se puede comer. Este singular proceso sucede en el Kilómetro 14, en el municipio de Dapa, en zona rural al norte de Cali. A 1.800 metros sobre el nivel del mar, Daniel acondicionó una huerta donde tres personas se encargan de la producción y el cuidado de las flores. “Yo aprendí de Daniel, mi patrón. Yo era de las que decía que uno de una flor hacía una decoración, pero no me esperaba que se pudieran comer, tú te comes un rábano o una remolacha en una hojita y eso es una vitamina lo más de buena”, dice  Deyanira Martínez, la jefe encargada del sembrado, germinado y empaquetado de los productos que se llevan diariamente a más de 18 ciudades del país.
 

Los trabajadores de esta empresa son miembros de la comunidad de Dapa. © MARIO PERLAZA

‘Shark tank’, más que un Reality Show

Este programa de televisión nació en Japón con el nombre Dragon’s Den, y acoge las ideas más creativas de pequeñas y medianas empresas que quieren acelerar sus ganancias con la inversión de expertos en negocios, retail y estrategia comercial. Fue una experiencia única, recibí una retroalimentación muy buena por parte de los ‘sharks’ (tiburones, en español)”, explica Daniel, quien tuvo que resumir en dos minutos nueve años de experiencia con Natunova en materia de investigación y trabajo. Aunque no recibió la inversión porque los jurados no estaban tan involucrados en el tema de la agricultura ecológica, recibió información suficiente para hacer los ajustes necesarios y la vitrina nacional e internacional para su producto.
 

Las personas de la zona están involucradas en la siembra y empaquetado de los productos. © MARIO PERLAZA


 


1.100 millones

de dólares


fue la ganancia de Colombia por exportación de flores en 2016
 


Este hombre que lleva en su apellido la pasión que le tiene a la tierra, llegó con la idea a Dapa y para los que hoy trabajan con él, era desconcertante entender cómo las flores se podían comer y cómo de esos seres vivos llenos de colores que todos los días veían, podía salir el sustento para sus familias.  Y es que a simple vista solo se trata de hermosas flores coloridas. Unas amarillas, otras violetas, algunas más rosadas y otras rojas. Pero detrás de las capuchinas, violas, begonias pink, fuschias y clavelinas se esconde un delicado sabor que se ha convertido en una sensación para el paladar. Además de su belleza, estas flores se caracterizan por su alto contenido en biopigmentos, es decir que poseen propiedades antioxidantes como los carotenoides (presentes en las flores naranjas y rojas); las antocianinas (en flores moradas y azules) y las betalaínas (en flores rojas y amarillas).

Tal vez por eso, mientras Daniel camina por la huerta, mira el cielo que se encuentra nublado y  advierte que el país debe volver a mirar el campo. Para este joven emprendedor es la hora de romper los paradigmas de que trabajar la tierra es muy difícil. “Aquí, en estas plantas y en esta tierra se encuentra lo más valioso de Colombia”. 


POR: Mario Perlaza  |  Eviado especial
@marioperlaza


 

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