Más apoyo a la sustitución, el llamado desde los territorios

abril 05 de 2019

En el sur del Meta y el norte antioqueño siguen apostándole a la erradicación voluntaria de cultivos ilícitos, pero necesitan que el gobierno materialice pronto los proyectos productivos .

Más apoyo a la sustitución, el llamado desde los territorios

| En Vista Hermosa, Puerto Rico y Briceño la erradicación voluntaria avanza, pero piden más celeridad en la puesta en marcha de los proyectos productivos. | Por: Luis Ángel Murcia / Revista Semana


Por: SEMANA RURAL
SemanaRural

En plena discusión sobre el retorno de la aspersión aérea con glifosato y el futuro del Programa Nacional Integral de Sustitución de cultivos de uso ilícito (PNIS), vale la pena revisar cómo avanza la erradicación voluntaria. 

En SEMANA RURAL revisamos los casos de Vista Hermosa y Puerto Rico, en el sur del Meta; y de Briceño, en el norte antioqueño. Estos tres lugares de la Colombia rural coinciden en la necesidad de continuar con el PNIS para no regresar a la fumigación con glifosato, que durante años se usó como el principal método de erradicación en varios territorios. Por eso piden más celeridad en la puesta en marcha de los proyectos productivos que garantizarán la subsistencia de los excultivadores. 
 

En 2004, Puerto Rico y Vista hermosa reunían el 53 % de las 18.740 hectáreas que tenía el departamento del Meta  © José Puentes Ramos

 

Vista Hermosa

En 2004, las hectáreas cultivadas con coca en el Meta se concentraban en dos municipios: Puerto Rico y Vista Hermosa. De acuerdo con el Observatorio de Drogas de Colombia (ODC), ambos pueblos reunían el 53 por ciento de las 18.740 hectáreas que tenía el departamento ese año. El gobierno de la época había empezado a combatir los cultivos con una estrategia que combinaba la erradicación manual forzosa y la aspersión aérea de glifosato.

La ODC también reporta que entre 2001 y 2015 se fumigaron 25.074 hectáreas en Puerto Rico y se erradicaron manualmente 12.404 en Vista Hermosa. Nos quitaron las matas que teníamos en las fincas. También, a causa de conflicto, perdimos a nuestros esposos. Nos quedamos con las tierras, pero dependíamos económicamente de los cultivos ilícitos”, comentó Aurora Martínez Guerrero, campesina de Vista Hermosa. Ella, junto a otras mujeres víctimas del pueblo, crearon Agrocos en 2008, una asociación dedicada a la producción de cacao y que impulsa la sustitución de cultivos ilícitos. “No sabíamos nada de ese cultivo, pero nos pareció más atractivo que la coca”. Empezaron a trabajar con 30 filias, que se distribuyeron 45 hectáreas para sembrar las primeras plantas.

 


«Le fuimos mostrando a la gente que se dedicada a los cultivos ilícitos que el cacao deja ganancia. En Agrocos nos hemos dado cuenta de que la plata de este producto rinde más. Lo que ganábamos con la coca se iba en unas semanas»


 

 

Casi 11 años después, al proyecto están vinculadas 200 personas y el 40 por ciento son campesinas. La asociación consiguió en estos años el apoyo del gobierno y de la cooperación internacional para financiarse y adquirir maquinaria que les permita transformar el cacao en chocolate de mesa, el producto que ya se comercializa. “Y esperamos vender chocolatinas próximamente”, agregó Martínez. 

Es un negocio que mueve 300 libras mensuales y deja ganancias para quienes antes se dedicaban a la coca. “Le fuimos mostrando a la gente que se dedicada a los cultivos ilícitos que el cacao deja ganancia. En Agrocos nos hemos dado cuenta de que la plata de este producto rinde más. Lo que ganábamos con la coca se iba en unas semanas”.

Este proyecto se vinculó al Programa Nacional Integral de Sustitución, para que quienes están arrancando voluntariamente las matas de coca en sus fincas vean en el cultivo de cacao y la fabricación de chocolate una rentable opción de vida.

 

Puerto Rico

Según el ODC, Puerto Rico concentró el 29 por ciento de las hectáreas de coca que se sembraron entre 2001 y 2015 en el Meta. Fue el municipio del departamento más afectado por los cultivos ilícitos. El gobierno impulsó aquí, en ese periodo de tiempo, la aspersión aérea con glifosato como el principal método de erradicación. Y a partir del segundo semestre de 2017 puso en marcha el PNIS, que viene presentando problemas en su implementación.

Fabián Delgado, excultivador y uno de los líderes de la sustitución voluntaria en el municipio, señaló que la asistencia técnica para que las familias que arrancaron las matas de coca comiencen a trabajar en sus propios proyectos productivos aún no llega. “Tampoco se sabe qué pasó con la ayuda para los recolectores de la hoja” , agregó. Pese a estas dificultades, Delgado aseguró que en Puerto Rico prefieren seguir con el PNIS a que regrese la fumigación con químicos para acabar del todo con los cultivos ilícitos.

 

Un cultivo de sacha inchi, la apuesta de algunos excultivadores de coca, en la vereda La Esperanza. ©César García


Es por eso que algunos excultivadores le vienen apostando al cultivo de sacha inchi, una semilla nativa del territorio con la que se pueden fabricar distintos productos, entre ellos aceite de cocina, cosméticos y fármacos. “Pienso que es una salida más viable, porque si nos regresamos a la erradicación forzosa o al glifosato, son soluciones bastante nocivas. Estamos entre la espada y la pared, pues queremos apostarle a la sustitución, pero con el incumplimiento del gobierno  es complicado”. 
 

Briceño

Este municipio del norte de Antioquia es el piloto nacional del Programa Nacional Integral de Sustitución desde 2016. La erradicación voluntaria tiene un cumplimiento del 99 por ciento gracias al acuerdo que logró el gobierno con 2.717 familias de 35 veredas que se dedicaban a los cultivos ilícitos. “El uno por ciento que falta son familias que no estaban cuando se firmó el acuerdo y no tenían quién respondiera con ellas” , aclaró Genaro Ruiz, presidente de la Comisión Municipal de Planeación Participativa del PNIS.

El programa en Briceño se dividió en dos partes: un primer momento donde participaron 11 veredas en las que paralelamente se adelantaba el desminado humanitario. Y al cabo de unos meses, líderes de otras 24 enviaron una solicitud escrita al gobierno pidiendo ser incluidos en la erradicación voluntaria. “En este momento se están planeando cómo queremos los proyectos productivos de largo plazo” , señaló Ruiz y añadió que: “Ya podemos ver niños en las escuelas porque no tienen que trabajar recolectando hoja de coca o en otras labores relacionadas”.

 

Excultivadores de coca de Briceño hoy le apuestan a la apicultura y al cultivo de café. ©Yénifer Aristizábal

 

A la par de la ejecución del PNIS, el municipio cuenta con un proyecto de mejoramiento de vías terciarias, donde actualmente “se han intervenido alrededor de 80 kilómetros” , comenta Wilber García, gerente de Coovialco, la empresa asociativa encargada de esa labor. Pero como viene pasando en otros pueblos del país donde se lleva a cabo la sustitución, en Briceño hay retrasos en la puesta en marcha de los proyectos productivos.

Pese a esto, la mayoría de familias ya empezaron a dar un vuelco definitivo hacia la legalidad y hoy apuestan por negocios como el café, el cacao, la miel y la mora. Incluso se piensa en reactivar el centro de acopio municipal. Luis Alberto Rojas, integrante del Observatorio de Cultivadores y Cultivos Declarados Ilícitos, comentó que pese a estar cerca de convertirse en un pueblo libre de coca, los incumplimientos del gobierno afectan la dinámica de la sustitución que Briceño ha construido. “Vemos que son ‘cuellos de botella’ administrativos. Por ejemplo, imposibilitan la posibilidad de adquirir tierras para el desarrollo de proyectos a largo plazo, como el café”.
 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.