Mesetas: 60 años de luchas, violencias y esperanza

marzo 29 de 2019

Una reseña de este municipio del Meta desde su colonización y fundación hasta los años como parte de la zona de despeje y el actual posconflicto. .

Mesetas: 60 años de luchas, violencias y esperanza

| Este es el sexagésimo aniversario del municipio. | Por: Israel Jiménez


Por: Mireya Cavieles


El municipio de Mesetas celebra 60 años de historia este 29 de marzo. Conocer y recordar nuestra historia nos permite saber de dónde venimos y entender nuestro presente, por eso haré un recuento de cómo Mesetas se ha convertido en lo que es hoy.

Según Alfredo Molano en su libro Selva Adentro, el proceso de  colonización de Mesetas fue producto del repliegue de sobrevivientes de la guerra, no solo desatada por la violencia bipartidista tras el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán en 1948, sino también alimentada por la segunda ola de violencia anticomunista entre 1955 y 1962.

Estos dos procesos dieron pie a las denominadas Columnas en Marcha, esos desplazamientos de campesinos desde las regiones centrales hacia las zonas selváticas donde garantizaban su protección: desde el Sumapaz y Villarrica, Tolima, hacia las regiones del Duda y el Guayabero.


«Había solo selva. Para salir hasta las sabanas de San Juan solo había una pequeña trocha donde cruzaba la gente con la bestia. También vivíamos rodeados de animales: tigres, leones, zorros, tigrillos, serpientes gigantes, las encontrábamos  casi a cada 10 metros»

-don Patrocinio. 


 

Los colonos

Patrocinio Ángel Manajarrés, un colono de 82 años, recuerda cómo era la vida en Mesetas antes de su fundación: “Aquí solo vivían un hermano y una prima, no había caminos, solo uno de Cerro Balín hasta bajar a Puente Tabla”. Cuenta que desde ahí debían cruzar el río Guéjar y llegar al municipio San Juan de Arama para surtirse de víveres.
 

Mesetas en tiempo de colonización. ©Archivo don Patrocinio Ángel Manjarrés.

Los colonos como Patrocinio Ángel jugaron un papel clave para el desarrollo de la región. Fueron ellos quienes abrieron los caminos para que entraran los fundadores,  a quienes proporcionaron albergue, semillas y experiencias mientras se organizaban. Según Jair Estrada Ocampo, autor del libro Reseña histórica de Mesetas, los primeros colonos no encontraron indígenas en la región, aunque sí vestigios como tiestos de barro y piedras esculpidas en forma de batea.

Pero esa tranquilidad de los años previos a la fundación del municipio se acabó en los primeros meses de historia oficial. Patrocinio cuenta que todo empezó con el asesinato de los hermanos Varela, dos de los 21 fundadores del pueblo, el 15 de septiembre de 1960. Esto llevó a que varios colonos abandonaran sus fundos y huyeran de la región.

Don Patrocinio Ángel, colono de 82 años, quien llegó a Mesetas a la edad de 11 años , antes de la fundación del Municipio.©Roberto Rodríguez.


 

Los fundadores

Según Jair Estrada Ocampo, se cree que la persona que más incidió en la fundación de Mesetas fue el sacerdote José Ignacio González. Su objetivo era apartar a los campesinos de los grupos comunistas que operaban en la región.

Junto a él había otro personaje clave, Don Silvino Varela, considerado entre el grupo de los 21 como el abanderado, el promotor y guía en sus luchas por la fundación. Fue él quien se lideró los trámites para darle legalidad al nuevo caserío, midió con sus compañeros las calles y carreras, buscó apoyo del Estado para que el pueblo progresara, ubicó los sitios para la capilla, la escuela, el puesto de salud, la inspección de policía, la plaza principal y el cementerio. Tras la muerte de Varela, los otros colonos continuaron su obra con el apoyo del padre González.

Don Patrocinio cuenta que fue difícil bautizar el pueblo. Luego de varias reuniones, Manuel Trujillo, uno de los fundadores, expresó “allá es La Mesa” (señalando hacia el corregimiento de San Juan de Arama que lleva ese nombre), “entonces que aquí sea Mesetas” y todos aplaudieron.

Pueblo de Mesetas en  1999, se podía apreciar en las paredes mensajes alusivos a integrantes a las Farc. Pared con la cara de Jacobo Arenas. ©Carlos Vasquez. 


 

Así vivimos durante la zona de distensión

Desde entonces, fueron años de esfuerzo trabajando para desarrollar el sector agropecuario. Llegamos a vivir de los policultivos de plátano, maíz, yuca, cacao, café, cítricos, papaya, aves de corral, ganadería bovina y porcina, así como en el comercio organizado en la parte urbana.

Con la llegada al territorio de personas provenientes de regiones como Boyacá, Tolima, Cundinamarca, Antioquia y Huila, se incrementaron los cultivos ilícitos, el reclutamiento de menores para las filas de las Farc, las extorsiones, los asesinatos de líderes, especialmente de la Unión Patriótica, y el desplazamiento  forzado.

La guerrilla de las Farc, que hacía presencia en la región, cobraba extorsiones a los cultivadores de coca, un cobro que se fue extendiendo a la mayor parte de la población civil, entre los que se encontraban medianos ganaderos y comerciantes.

Mientras estuvo vigente la zona de distensión, entre 1998 y 2002, el control del municipio estuvo en manos de las Farc, aunque cercados por los paramilitares, que crearon un anillo en los municipios de Granada, San Martín, San Juan de Arama y Fuente de Oro. El grupo guerrillero, por su parte, aprovechó la desmilitarización de la región para fortalecer sus finanzas con el incremento de los cultivos de coca en la sierra de la Macarena y Vista Hermosa.

 

Con el fin de la zona de distensión en 2002 ingresaron al municipio las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), causando una lucha por el control del negocio del narcotráfico y por ende a un incremento de la violencia. Se estima que  el período con el mayor índice de violencia en la historia del municipio fue entre 2002 y 2006, cuando se desmovilizó el Bloque Centauros de las AUC, que operaba Mesetas.

Después de haber vivido tantas épocas de violencia, los Mesetenses le apostamos a la paz, estamos cansados de vivir en guerra. A través de esta reseña del municipio queremos hacerle un homenaje a nuestros los colonos y fundadores.

Aunque este municipio fue poblado por personas provenientes de varios departamentos como Tolima, Cundinamarca, Huila, Boyacá y Antioquia, aún estamos en la búsqueda de una identidad propia como colonos del Ariari.

Quienes tenemos la oportunidad de vivir aquí reconocemos su gran valor por estar ubicado en el Área de Manejo Especial de la Macarena AMEM, considerada una obra maestra de la naturaleza,, de gran interés científico e indispensable para el estudio de la flora, la fauna y la tierra, que aún posee especies endémicas,  biodiversidad y vastas fuentes hídricas.


Por: Mireya Cavieles

*Gestora de paz de Mesetas y dinamizadora de Semana Rural


 

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