enero 20 de 2019

El Plan de Educación Rural en la agenda escolar

Por: Diana Vanessa Cabrera Martínez 

Se da inicio a un nuevo año escolar y resulta importante revisar qué tanto se ha avanzado en la implementación de una política pública integral de educación rural partiendo de que se tiene un instrumento como el Plan Especial de Educación Rural (PEER).

Este fue contemplado en el Punto 1, el de la Reforma Rural Integral del acuerdo de paz, que “contribuirá a la transformación estructural del campo, cerrando las brechas entre el campo y la ciudad y creando condiciones de bienestar y buen vivir para la población rural”.

El PEER se pensó para brindar atención integral a la primera infancia, garantizar la cobertura, la calidad y la pertinencia de la educación y erradicar el analfabetismo en las áreas rurales, así como promover la permanencia productiva de los y las jóvenes en el campo y acercar las instituciones académicas regionales a la construcción del desarrollo rural”.

A dos años de que el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc firmaron el acuerdo, ¿qué ha pasado con el Plan? De entrada, se deben señalar los únicos dos avances: el ejercicio diagnóstico permite identificar las brechas entre lo urbano y rural y se tiene un documento construido para ejecuciones en lo rural -lo cual representa un insumo importante en cuanto a la elaboración de las propuestas-. Sobre las debilidades y los retos, se pueden definir varios puntos:

Las debilidades
 

  • La falta de apropiación y coordinación de las diferentes entidades encargadas de los temas rurales. Desconocer el documento ha impedido la articulación del Ministerio de Agricultura, la Agencia de Renovación del Territorio (ART) y el SENA.

 

  • El Plan no cuenta con una financiación para implementarlo, según Óscar Sánchez, coordinador de Educapaz. Él dice que “se necesitan por lo menos dos billones de pesos adicionales al año del presupuesto público para llegar a las zonas rurales de los 170 municipios prioritarios afectados por el conflicto”.

 

  • La ruta de implementación del conjunto del Plan no ha sido posible. El Ministerio de Educación decidió realizar acciones fragmentadas, que van desde algunos pilotos de mejoramiento de las escuelas rurales y el apoyo a iniciativas de universidades en alianzas regionales.


Los retos
 

  • Adelantar una ruta de fortalecimiento con el ánimo de lograr la implementación en las zonas rurales. Para esto es importante que los ministerios reconozcan el PEER como una oportunidad.

 

  • Voluntad política desde lo nacional para la búsqueda de recursos que garanticen la implementación, alianzas de cooperación internacional y la revisión del Sistema General de Participaciones (SGP) a fin de que se logre aumentar el presupuesto.

 

  • Desde lo local, incluir en las partidas presupuestales rubros de financiación para la educación rural.

 

  • Desde lo legislativo, adelantar debates y proyectos de ley que permitan poner en la agenda publica el tema de educación rural en su conjunto. Para esto es necesario tramitar iniciativas como la concertación de una comisión de educación rural.

 

  • En las líneas del Plan de Desarrollo para este cuatrienio se debe garantizar el desarrollo de una política pública de educación rural integral, en la que se tengan como referentes -para las líneas de ejecución- los enfoques del PEER. En este sentido, se están adelantando acciones de lobbying e incidencia con organizaciones que integran la Mesa Nacional de Educación a fin de fortalecer las propuestas y puntualizar un capítulo especial para el tema de educación rural.

 

  • Establecer espacios de diálogo con la Mesa Nacional de Educación Rural y otras organizaciones que trabajan en esta materia. Es necesario recopilar insumos, contenidos y estrategias que aporten a la consolidación de iniciativas de educación rural desde los territorios.

 

  • Dada la coyuntura política de este periodo, también es fundamental trazar rutas en lo regional que permitan desarrollar agendas ciudadanas de educación rural con los candidatos y candidatas.


Es indispensable seguir reflexionando y revisando el estado del avance del Punto 1, en este caso, y de los que se establecieron en el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera.

 


*Asesora de la Estrategia de Educación Ciudadana de la Corporación Viva la Ciudadanía, organización que forma parte de la Mesa de Educaciones Rurales.

*Parte de esta columna se había publicado por la Corporación Viva la Ciudadanía.



Las opiniones de los columnistas en este espacio son responsabilidad estricta de sus autores y no representan necesariamente la posición editorial de SEMANA RURAL.

 

 

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