El sigiloso proyecto petrolero en Meta que estaría afectando nacederos de agua

agosto 23 de 2019

Varios habitantes de una vasta región de ese departamento aseguran que una plataforma, planeada por una filial de Pacific Rubiales, se está construyendo en lugares donde habría nacederos de agua. La petrolera afirma que son aguas de escorrentía.

El sigiloso proyecto petrolero en Meta que estaría afectando nacederos de agua

| | Por: Archivo particular


Por: SEMANA RURAL
SemanaRural

Los padres de Sonia Enciso no permitían que ni ella ni sus hermanos menores los visitaran en San Martín, Meta, por miedo a que fueran reclutados para la guerra. Cercados por grupos armados, una carta a mano de su padre tuvo la intención de advertirle al Ejército que el peligro de vivir allí se agudizaba con el paso de las semanas.

Los proyectos petroleros en el corazón de Meta parecían una nueva esperanza de desarrollo para la región. Sin embargo, Sonia regresó porque estos garantizaron la presencia del Ejército en la zona. A pesar de que el futuro parecía con vientos a favor, los habitantes de varios municipios del departamento ahora están preocupados. Hoy el peligro es otro.
 

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Según Enciso desde hace varias semanas varias especias han dejado de aparecer. Archivo particular


 


En 2011 la Meta Petroleum Company, filial de Pacific Rubiales, firmó un contrato de exploración y producción de hidrocarburos al tiempo que pidió la respectiva licencia ambiental para el proyecto Área de Explotación de Hidrocarburos CPE6. Se trata de una zona de extensión considerable en el departamento que se inmiscuye en los municipios de Mapiripán, San Martín y Puerto Gaitán.

Pero no solo eso. El proyecto está ubicado en los nacederos de los ríos Tillava y Planas que conforman el río Vichada, además del Caño Casibare que desemboca al Manacacias, y los ríos Iteviare y Siare que desembocan en el río Guaviare.

En 2013 fue otorgada la licencia ambiental para la explotación petrolera del bloque CPE6. En agosto de 2017 Sonia y otros 312 firmantes de la región aseguraron que Meta Petroleum Company no estaba cumpliendo con los Informes de Cumplimiento Ambiental.
 

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Algunos nacederos se están secando desde que el proyecto comenzó obras. Archivo particular


 


“Ya los daños se ven, en la alerta temprana se observan procesos de sequía, las tortugas ya no se ven como antes, nosotros tememos presuntivamente por los desechos que ellos derraman, en este caso puntual la plataforma Galope nos dice que ya tiene licencia, al parecer que porque tienen licencias creen que pueden aportar muestreos de otros bloques petroleros. La Anla y otros entes no hacen mayor monitoreo. Me han llenado de cartas y me dicen que no es su competencia”, le contó Enciso a SEMANA RURAL. 

Su experiencia ha sido difícil, pues el auge petrolero ha decepcionado a la mayoría de los finqueros, por no decir a todos. Los actuales titulares de los predios se conocen desde niños y así crearon la Junta de Acción Comunal, pero a los pocos meses la petrolera los abordó y pasaron la línea sísmica 2D, ellos, sin mucha información, pasaron la señal inadvertidos. Sonia asegura que nadie socializó el paso de esa línea por su finca. Fue tanto el miedo que cuando les avisaron del proyecto petrolero les dijeron que sería de la importancia y envergadura de Campo Rubiales. “Nos dio miedo porque pensamos que nos iban a comprar la tierra”.

Lo más grave del asunto está en la falta de reconocimiento de dos nacederos de agua importantes para el funcionamiento de la vida en esta región del Meta. Dos brazos de agua que se ven desde las fotografías satelitales de google maps y que Meta Petroleum Company no reconoce sino como aguas de escorrentías. Así lo hace saber Frontera Energy, otro de los nombres de filiales que recibe la petrolera.

“Los flujos de agua subsuperficial son zonas que no permiten el almacenamiento de agua y no forman parte de un acuifero”, se lee en uno de los análisis que hacen para el proyecto.
 

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En el centro se ven los dos nacederos que la petrolera desconoce como tal y los categoriza como aguas de escorrentías. Archivo particular


 


Además han tenido imprecisiones de comunicación notables. En varios documentos hacen referencia al Proyecto Galope/Coplero como un solo pozo, pero en otros aseguran que en realidad se trata de dos pozos. “La plataforma de los pozos Galope y Coplero prevé las adecuaciones civiles paras las actividades de perforación y servicios asociados. Estas áreas serán destinadas para el manejo de químicos, almacenamiento de combustibles, laboratorios de control de sólidos y geología”, dice en uno de documentos del Plan de Manejo Ambiental. 

 

“Como CPE6 comenzó en la finca de mi mamá pasamos 25 preguntas con relación a este y junto con la comunidad empezamos a verificar las coordenadas que ellos, la petrolera, ponía, las corroboramos en campo y eso daba en nacederos de agua”, Enciso ha seguido de cerca el caso y continuamente hace verificaciones en campo para ver en qué siguen las obras y cuál ha sido el impacto negativo ambiental.

 

Los 313 firmantes han dejado constancia de que no van a esperar a que sus fuentes hídricas se contaminen y las especies de fauna y flora empiecen a desaparecer. 
 


 

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