Biodiversidad en el hogar del cañón del Chicamocha

abril 08 de 2019

Con tres expediciones, esta iniciativa de la gobernación, el Instituto Humboldt y la Universidad Industrial de Santander (UIS) posicionó al departamento como la segunda región del país con mayor biodiversidad. .

Biodiversidad en el hogar del cañón del Chicamocha

| Un grupo de 70 profesionales entre biólogos, historiadores, sociólogos y economistas hicieron parte de esta expedición. | Por: Felipe Villegas | Instituto Humboldt


Por: María Paula Castro
Yo_Soy_Mape

“Santander Bio es una oportunidad que tenemos los santandereanos de conocer a nuestro departamento de una manera distinta. ¡Vamos a conocer nuestra biodiversidad!”, afirmó Mauricio Torres, biólogo con doctorado en ecología evolutiva, el día en que se hizo oficial la noticia.

El Instituto Humboldt, la Universidad Industrial de Santander (UIS) y la Gobernación de Santander unieron esfuerzos para que el proyecto se volviera una realidad. La emoción de Torres no fue en vano. El coordinador de Santander Bio es el responsable de que, no solo el departamento sino Colombia y el mundo, supieran de la existencia de cientos de especies que apenas han sido descubiertas o catalogadas.

Este tipo de expediciones ya se habían realizado en lugares como Boyacá y Vichada. Y el turno más reciente fue para el territorio de la hormiga culona. Según Torres, tres fueron los factores que llevaron a que se hiciera realidad este proyecto con el que durante muchos años biólogos de Colombia habían soñado: la firma del acuerdo de paz, la voluntad política por parte de entes estatales y la decisión de destinar parte del presupuesto de las regalías para financiar la iniciativa.

Para Santander Bio, el financiamiento del Sistema General de Regalías del Fondo Ciencia, Tecnología e Innovación, fue de alrededor de 8.000 millones de pesos. Tres lugares fueron escogidos para ser investigados: la serranía de Yariguíes, en el Carmen de Chucurí; el páramo del Almorzadero, en Santa Bárbara; y la cuenca media del río Magdalena, en Cimitarra.

 

 

Antes de cada viaje los científicos realizaron una ardúa labor investigativa. Recogieron y revisaron la mayor cantidad de información existente en estos lugares, explorando en bases de datos extranjeras, en la web y en la literatura especializada. Su rigurosidad también los llevó a obtener los listados de especies con las que hasta ese momento contaba el departamento, a estudiar el funcionamiento de los ecosistemas estratégicos y a analizar de manera preliminar cómo las comunidades se relacionan con la biodiversidad que las rodea por medio de datos demográficos, económicos y de su historia ambiental.

En total, fueron 70 profesionales entre biólogos, historiadores, sociólogos y economistas, entre otros, los que hicieron parte de estos viajes, 54 del Instituto Humboldt y 16 de la UIS.
 

Ya en el territorio: los componentes de cada expedición


Una vez analizado el panorama científico y de hacer contacto con las comunidades a visitar, el paso siguiente fue hacer las maletas y emprender camino hacia cada uno de los destinos con una meta clara que se componía de tres factores: uno biológico, uno social y uno relacionado con servicios ecosistémicos.

El componente biológico es muy fuerte. “Hicimos inventarios rápidos para aumentar el número de registros del departamento”, explicó Torres. En el grupo había toda una organización en cuanto a las especies: algunos dedicados a la botánica, otros a los reptiles, a los peces, mamíferos, aves, insectos… Cada uno, según su labor, estuvo encargado de la recolección y clasificación de los especímenes que durante cada salida pudieron obtener.

“Al hacer eso íbamos encontrando nuevos registros para Santander, especies que no se sabía que estaban acá, que estaban en otros departamentos de Colombia pero no en el nuestro o incluso descubriendo nuevas especies en el país”, agregó Torres. 

En cuanto a lo social, analizaron cómo las personas viven respecto al medio ambiente que las rodea y las especies con las que conviven, buscando aprender cómo funciona el municipio. “Se estudió cómo la gente toma decisiones frente a su entorno y se hizo un análisis de gobernanza del lugar”, manifestó Torres.
 

 

Los servicio ecosistémicos también fueron estudiados. “Se trataba de ver cómo la gente percibe la biodiversidad que estábamos estudiando”, expresó el biólogo. “Por ejemplo, en el caso de Santa Bárbara el oso de anteojos, bastante popular en la región, puede tener dos perspectivas: verse como un problema o ser la especie emblemática y el orgullo de la región”, indicó.

Finalmente, explicó el desarrollo de otro componente: la ciencia participativa, que pretende hacer es hacer ciencia con la comunidad, “invitar a la gente a que haga parte de la expedición”, dijo Torres. En este punto la idea fue vincular a la gente para que haga ciencia, para que se vuelvan generadores del conocimiento, para que se apropien del mismo y terminen ayudando al Humboldt a complementar el inventario de especies con el que cuenta el instituto.

Un ejemplo de ello es lo sucedido en Carmen del Chucurí, donde la misma comunidad realizó su propia colección de mariposas. Al mezclar los 3 elementos (biológico, social y ciencia participativa), en palabras de Torres, se unieron “los ojos científicos con los ojos de la comunidad, generando un intercambio de visiones, conocimientos y saberes”.

Resultados de la expedición: Santander se posiciona en biodiversidad


Si bien para brindar los resultados definitivos se necesita de tiempo, con el material estudiado hasta el momento luego de las tres expediciones por el departamento se descubrió que Santander ahora cuenta con 9.345 especies registradas.  En el 2017 eran 6.126. Esta cifra lo ha posicionado como la segunda región del país con más biodiversidad.

El cangrejo naranja de agua dulce, único en su tipo en el mundo, fue encontrado en esta expedición. “Por medio de ‘Santander Bio’ pudimos encontrar ocho especies de microinvertebrados acuáticos, 324 especies de fitoplancton, 166 de zooplancton, 171 invertebrados, 232 especímenes de anfiobios y reptiles, 66 especímenes de mamíferos, 545 especies de aves y más de 29 mil artrópodos, afirmó Didier Tavera, gobernador del departamento durante la presentación de los primeros resultados. A mitad de este año, se publicarán los resultados definitivos y terminará el proyecto.

 

 

 

 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos




¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.