Proponen reactivación económica de la Amazonia a través de su riqueza ancestral

junio 12 de 2020

Tres emprendedores de la región plantean iniciativas turísticas y gastronómicas para exaltar la cultura amazónica y sobrevivir al coronavirus .

Proponen reactivación económica de la Amazonia a través de su riqueza ancestral

| Las iniciativas pretenden aprovechar los productos alimenticios propios que brinda la selva y la riqueza cultural de la Amazonía colombiana. | Por: Cortesía de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico, CDA.


Por: Elizabeth Pérez
@Elizaperiodista

 

Adentrarse en la selva amazónica es una oportunidad para deslumbrarse con su biodiversidad, sus costumbres y tradiciones ancestrales. El recorrido puede iniciar en Villavicencio, Meta, a través de una vía que en su mayoría está pavimentada, y termina en San José del Guaviare, capital del departamento de Guaviare. Allí empieza una nueva experiencia, en especial para aquellos que viven en la zona andina o costera. Un calor húmedo impregna la piel; el sol entra por cada poro y obliga a transpirar un sudor que te libera de la alta temperatura que caracteriza esta región del norte de la Amazonia colombiana, a la que solo se llega por vía aérea o acuática, después de largas y extenuantes jornadas. 

 

La pandemia provocada por la COVID-19 aisló aún más a sus habitantes que, en medio de la crisis que golpea al mundo, encontraron una luz de esperanza para salir a flote con sus emprendimientos. 

 

La Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico, CDA, les lanzó un salvavidas. Se trata de la campaña ‘Negocios Verdes Amazónicos’, “una propuesta solidaria que invita a los habitantes del territorio a unificar esfuerzos y acciones para dinamizar la economía local y aminorar las afectaciones provocadas por el coronavirus”, en palabras de Elizabeth Barbudo Domínguez, directora General de la Corporación CDA. A este salvavidas están aferrados 64 emprendedores, con la certeza de que así continuarán su trabajo basado en la sustentabilidad y conservación ambiental de la región. 

 

Debido a la cuarentena nacional, el confinamiento los mantiene al margen de las actividades económicas ‘in situ’. Por eso, el lanzamiento de la campaña fue el jueves 11 de junio, de manera virtual a través de las redes sociales y la página  web de la Corporación CDA en Facebook, y en las redes de las entidades públicas y privadas que se unieron a esta propuesta. Allí compartieron videos y galerías fotográficas que muestran el trabajo de estos emprendedores.

 


Te puede interesar  Emprender desde la tradición


 

 

SEMANA RURAL habló con Elizabeth Barbudo Domínguez, directora General de la Corporación CDA, sobre esta iniciativa.

 

Semana Rural: ¿Cuál es el objetivo de la campaña? 

Elizabeth Barbudo (E.B.): Buscamos generar un cambio en la población frente a las acciones de consumo y apoyo a lo local. En los departamentos de Guainía, Guaviare y Vaupés contamos con productos alimenticios propios que nos brinda el bosque; somos un destino mega diverso en flora y fauna, y con una riqueza cultural propia de la Amazonía colombiana. Tenemos empresarios que han visto en todo esto una alternativa económica, trabajándola con criterios de sostenibilidad. Falta reforzar el compromiso de consumir, conocer y amar lo nuestro. Esperamos que esta campaña sea una puerta para visibilizar y posicionar estas iniciativas empresariales y, por supuesto, que lleve a unos efectos como el aumento en sus ventas y la generación y/o el sostenimiento de empleos.

 

S.R.: ¿Qué sectores económicos están incluidos? 

E.B.: Los énfasis de estas empresas son el turismo de naturaleza, la  transformación y aprovechamiento sostenible de residuos sólidos y la transformación de frutos del bosque como el arazá, ají, copuazú, moriche, entre otros frutales amazónicos. Otro sector muy importante es el artesanal. Contamos con unas 10 unidades que, con su trabajo manual, reflejan la historia, la cultura y la belleza de los paisajes de sus comunidades. Con el tiempo han ido perfeccionando sus técnicas para posicionarse como artesanías de calidad a nivel nacional.

 

S.R.: ¿Desde cuándo funcionan estas iniciativas?

E.B.: En el 2014 se lanzó el Plan Nacional de Negocios Verdes, como un esfuerzo conjunto entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, las Corporaciones Autónomas Regionales, los Institutos de Investigación, los productores, y las entidades públicas y privadas relacionadas con los Negocios Verdes en el país. A partir de esta fecha, las Corporaciones buscaron empresas que cumplieran con las características de un negocio verde, los cuales se pueden identificar porque generan impactos ambientales positivos en sus procesos de producción.

 

S.R.: ¿A cuánta población impactan?? ?

E.B.: Actualmente la Corporación CDA tiene registradas como negocio verde a 70 unidades productivas en los departamentos del Guainía, Guaviare y Vaupés, muchas de las cuales se encuentran conformadas a través de asociaciones representadas por toda una comunidad, lo que implica que los negocios verdes no se limitan solamente a un número de empresas inscritas sino a todo un componente de familias que decidieron organizarse formalmente y comenzar a desarrollar buenas prácticas ambientales. Ahora bien, los negocios verdes son una fuente importante de generación de empleos en los territorios por lo cual tanto los trabajadores como sus familias se ven impactadas positivamente. 

 

S.R.: En cuanto a las empresas de turismo de naturaleza, ¿cómo garantizan que se cumplan las normas de bioseguridad para prevenir y evitar contagios con la COVID-19?

E.B.: La campaña de la Corporación CDA, “Negocios Verdes Amazónicos”, es un abrebocas de las posibilidades que tienen propios y turistas cuando deciden recorrer nuestro territorio. Esperamos los lineamientos que emita el Gobierno Nacional para la reactivación del turismo local, que es la posibilidad más cercana que vemos para activar la economía. Las empresas turísticas de naturaleza de Guainía, Guaviare y Vaupés son conscientes de la importancia del cuidado que debemos tener en tiempos de pandemia. No en vano, estos departamentos han sido algunos de los que menos reportes tienen registrados frente al virus. Estas empresas están dispuestas a acatar todos los protocolos correspondientes para asegurar el cuidado de la población. Actualmente se encuentran estudiando y realizando acciones frente a los protocolos de bioseguridad para hotelería y hospedajes campestres y rurales. Así mismo, están a la espera de las capacitaciones o acciones que se emitan respecto al sello de bioseguridad turística, que cuenta con el apoyo de la Organización Mundial del Turismo (OMT) y que fue anunciada por el Gobierno.

 

 

 

 

Un recorrido por los Negocios Verdes Amazónicos

 

A diez minutos de San José del Guaviare, en el kilómetro 10+7, está la finca EcoTurística La Pradera, un negocio familiar que se consolidó en 2017. Ese año fue beneficiario del Fondo Emprender, del SENA, por sus componentes de innovación ambiental: el uso de energías renovables, la combinación de paneles solares con energía eléctrica, la adecuación de un acueducto por gravedad que evita el consumo de energía, y el manejo de los residuos que son reciclados y reutilizados en la finca. Otro factor fue el enfoque de turismo con propósito que, en palabras de Ricardo Niño, gestor y emprendedor de esta iniciativa, “es tener en cuenta cómo desde nuestro diario vivir, en la casa o en la oficina, podemos contribuir a la protección ambiental”. Este lineamiento también es uno de los temas que abordan en cada recorrido por los senderos ecológicos de la finca o las caminatas que realizan en la noche.

 

A medida que avanzan por los senderos, los caminantes pueden avistar especie de monos como el ocai, el mono ardilla o el maicero. Los aullidos desvían la vista hacia las ramas de los árboles, donde se posan las más de 67 especies de aves que tienes caracterizadas, en estudios apoyadas por alianzas científicas con un arqueólogo y una bióloga. La actividad abrió una nueva puerta: el turismo científico que está “enfocado a un nicho de mercado específico, para prácticas de universidades”, según Ricardo. Además, descubrieron que en La Pradera existe una especie de bromelia, la Aechmea stenosepala, identificada como una especie amenazada en categoría vulnerable, es decir, casi al borde de la extinción. Pero, gracias al trabajo de conservación que realizan, la bromelia “tiene garantizada su existencia -cuenta con satisfacción Ricardo-. Su flor también es el nido donde se reproducen gran variedad de ranas”.

 

La Pradera ofrece una oferta ecoturística diferente y un tanto limitada. Según estudios de capacidad de carga, hechos por un convenio con la Universidad del Bosque, determinaron que pueden ingresar máximo unas 50 o 60 personas.

 

La Pradera inició hace más de 20 años. El padre de Ricardo se dedicó a su cuidado, restauración y conservación. Sembró más de cinco cinco mil árboles nativos, entre frutales y maderables como el abarco, el tambor, marañón, guamos, mangos, palmas de moriche y cítricos. Lo que inició como una finca familiar, ahora es un centro turístico sostenible.

 

 

Los túneles naturales  de San José del Guaviare son reconocidos por las caminatas, espeleología e investigación, donde pueden apreciarse afloramientos rocosos de extraordinarias formas, cuevas naturales, laberintos, arte rupestre y variedad en flora y fauna.    © Corporación para el Desarrollo Sostenible del Norte y Oriente Amazónico, CDA.

 

 

El viaje continúa en Guainía. Según el último informe del Ministerio de Salud, hay 7 casos de COVID-19 en el departamento. En su mayoría, los pobladores acatan el confinamiento y las recomendaciones dadas por el Gobierno, asegura Magally Ortiz, una emprendedora que luego de volver a su tierra natal, en 2017, decidió quedarse en su terruño en Puerto Inírida. Viajó por Colombia y conoció otros países del exterior, pero regresó para trabajar y “generar conciencia alrededor del valor proteínico y nutricional de los frutos amazónicos”.

 

Fundó la empresa de gastronomía autóctona Kiniki-delicias amazónicas, un emprendimiento “que cogió impulso con los Negocios Verdes” y con el que motiva a las comunidades indígenas para que siembren, cultiven y consuman productos nativos como el arazá, la manaca o asaí, el copuazú, el tucupí o la catara, que es el suero de yuca brava y el tubérculo para elaborar el tradicional mañoco o fariña. 

 

Con su iniciativa, Magally quiere “reivindicar los conucos".  La pandemia trajo algo positivo, dice, “y es que los señores se fueron para la comunidad y están sembrando”, labor que antes del coronavirus hacìan en los patios de sus casas en Inírida.    

 

Kiniki en idioma curripaco significa “conuco” o “lugar de siembra”. El término le imprime identidad amazónica a este emprendimiento que, desde Puerto Inírida, ofrece el conocimiento de esta cultura a través de su gastronomía, con deliciosas jaleas de ají amazónico, saborizadas con frutos exóticos.

 

 

 

 

El viaje finaliza en Mitú, capital del Vaupés. Hasta la fecha, el departamento que cuenta con 11 casos de covid-19 y el comercio sigue cerrado. Por eso, Gustavo y Otilia, la pareja emprendedora de Artesanías Otys, continúa en su casa, que también funciona como taller. Allí elaboran collares, aretes, adornos para bolsos, floreros, pisapales en madera y otra serie de productos artesanales con los que aspiran lograr un cupo en Expoartesanías 2020.

 

Otilia Yepes Restrepo es una indígena cubeo que vivió los estragos de la toma guerrillera de Mitú, en noviembre de 1998. En esos tiempos trabajaba en la chagra, pero después no pudo continuar. “Me dediqué a hacer bolsitos en fibra de cumare y los vendía”, cuenta. Luego, atendió los consejos de una señora que le enseñó a tratar las semillas nativas para que no se dañaran y utilizarlas para hacer adornos. Así surgió Artesanías Otys, un emprendimiento en el que aprenden su esposo e hijos. Transforman semillas y ramas secas que recogen en el bosque nativo, sin derribar ni un solo árbol ni una palma para obtenerlas. Este proceso les otorga el sello de Negocio Verde.

 

Otilia es la encargada de las ventas y las exposiciones. En enero de este año, estuvieron por primera vez en ExpoMalocas, en Villavicencio. “Nos fue muy bien”, cuenta con orgullo Gustavo. Tiene la esperanza de que con el impulso de los Negocios Verdes, logren darse a conocer en todo el país.

 

 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos
Al suscribirme, acepto los términos y condiciones y autorizo el tratamiento de mis datos personales conforme a las finalidades y demás condiciones descritas en la política de tratamiento de datos personales de SEMANA.





¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.