Diez alarmas que nos deja el más reciente Estudio Nacional de Agua

marzo 29 de 2019

Colombia es el ejemplo de que contar con mucha más agua que la mayoría de países no es por fuerza una ventaja. El informe en cabeza del Ideam entrega datos cruciales para preocuparse, y sobre todo para actuar..

Diez alarmas que nos deja el más reciente Estudio Nacional de Agua

| Según pronósticos del Ideam, en unos 20 o 30 años Colombia no tendrá glaciares. Actualmente, solo quedan 37 kilómetros cuadrados de masa glaciar. | Por: Pablo Molano


Por: Andrés G. Borges
palabraseca

Colombia tiene mucha (muchísima) agua y no son necesariamente buenas noticias. El país cuenta con el 5% de los recursos hídricos mundiales y aún así más de la mitad de los colombianos sufren problemas de abastecimiento, cobertura y calidad. Un problema, en gran medida, de gestión. A propósito del Estudio Nacional del Agua (ENA) 2018, que se presenta cada cuatro años y en el que participan los ministerios de Ambiente, Vivienda, el Ideam, y otra decena de entidades, Colombia tiene un nuevo diagnóstico del que echar mano para atender la crisis de recursos hídricos y para tomar acciones.

Después del análisis de 134 estaciones y 67 puntos de monitoreo, ubicados a lo largo del cauce de los ríos Magdalena y Cauca, hay un panorama mucho más claro sobre el estado de la gestión del agua. Un dato relevante, para empezar, dice que la demanda total en el país se incrementó un 5 por ciento entre 2012 y 2016: para un total de 37.308 millones de metros cúbicos de uso.

El estudio tiene más de 400 páginas (lo pueden consultar aquí), por eso les presentamos diez conclusiones que pueden leerse como señales de alarma y que ya están sustentadas en el informe. En cuatro años, el país sabrá si las medidas que se tomaron sobre estos resultados fueron suficientes o no. En todo caso, para solucionar algunos de estos problemas podría ser demasiado tarde.

 

 ©GUILLERMO TORRES | REVISTA SEMANA
 

Agricultura, la que más consume agua

Del total de 37 millones de metros cúbicos que consume colombia, la demanda hídrica del sector agricultura es del 43,1%, un poco menos que hace una década, cuando sobrepasaba el 50%. Pero sigue siendo el primer renglón.
 



Como el tipo de cultivo determina la cantidad de consumo, los que más agua necesitan para la cosecha son el café, el cacao, la naranja o el banano, cuyos ciclos son permanentes y se abastecen mayormente de aguas lluvia (90%). En otros como la caña, el plátano o el arroz, la demanda de agua se suple con riego (10%).

El estudio, además, pronostica que en el 2022 los sectores que más aumentarán la demanda hídrica serán el agrícola, con un 135,8% de aumento.
 

La cobertura no puede contra las sequías

El acceso es un problema histórico que viene mejorando los indicadores, especialmente en las ciudades. Actualmente, la cobertura del servicio de acueducto es de 92,3 %, y la de alcantarillado es de 88,2 %. Esto deja a más de 3,6 millones de personas sin acceso al primero y 5,6 millones sin acceso al segundo. En las zonas rurales la cobertura empeora, pues ni acueducto ni alcantarillado alcanzan el 75 %.

El agua potable también está lejos de la cobertura total. José Luis Acero, viceministro de agua potable y saneamiento básico, indicó que los porcentajes están en el mismo rango, tanto para ciudades como para zonas rurales. Lo más grave es que los indicadores se trastocan significativamente cuando el país enfrenta sequías severas, pues la cobertura y el acceso baja considerablemente.

 



"La meta durante este periodo de gobierno es llegar a casi a la universalización en los sectores urbanos (100%) y en acercarnos al 80% en las zonas rurales. Pero más allá de ampliar la cobertura, nos interesa que haya cantidad y continuidad en el servicio. Tenemos un déficit significativo de casi el 20% y estimamos que se requieren de unos 16 billones de pesos para suplir la demanda", explicó.  
 

©  León Darío Peláez / REVISTA SEMANA

© Carlos Capella


Las inundaciones son inminentes

Una emergencia que cada año se espera, especialmente en los primeros meses, es la de las inundaciones. En cientos de municipios, la vulnerabilidad a estos eventos crece con el paso del tiempo, al punto que han tenido que desplazarse o acostumbrarse a rehacer sus vidas con cada temporada invernal. Los colombianos en riesgo por anegaciones son unos 3.2 millones, que habitan en 191.050 kilómetros cuadrados.

 



Según el ministro Lozano, cada año se deforestan 260 mil hectáreas de bosque, y este número sigue aumentando, provoca escasez de fuentes hídricas y el riesgo por avalanchas, otro problema crítico para la población. Dentro de los factores que deben atacarse, y en los que participan las autoridades ambientales y policiales, están el tráfico ilegal de madera y de especies, la ganadería, las carreteras clandestinas y el acaparamiento de tierras.

 

Diana Sánchez |  REVISTA SEMANA
 


La calidad del agua va de mal en peor

Es una de las alarmas que más preocupa. El estudio identificó los factores que más aportan a la contaminación irreversible de las fuentes de agua, especialmente de los ríos. La conclusión es que las principales actividades que se realizan en el campo tienen un efecto nocivo, en mayor o menor medida, sobre la calidad del líquido.

El sacrificio de ganado, los beneficiaderos de café y los desperdicios domésticos aportan carga contaminante. La minería de oro y plata, una actividad frecuente en departamentos como Chocó, Antioquia y Bolívar, deja vertimiento de mercurio. La misma agricultura, con el uso de pesticidas y fertilizantes de uso común, están dañando el agua. Y si a eso se suman los cultivos de uso ilícito que requieren procesos complejos, como la coca, y que también arrojan químicos a las aguas, queda un panorama crítico para el cuidado del agua.

 

© JOSÉ Puentes Ramos / SEMANA RURAL


 

Para José Luis Acero, viceministro de agua potable y saneamiento básico, el esfuerzo para avanzar en el saneamiento es crucial. Actualmente, en Colombia solo se tratan el 42% de las aguas residuales que se producen, y la meta del gobierno es llegar al 55% en los próximos cuatro años. “Le apuntamos a poder cumplir el 68% que está planteado en los Objetivos de Desarrollo Sostenible a 2030. Estamos generando mecanismos diferenciales para la financiación de este tipo de proyectos que son muy honerosos y requieren un costo muy alto, a partir de alianzas público-privadas que nos permitan avanzar mucho más rápido en el saneamiento de nuestras cuencas", aseguró Acero.

El Plan Nacional de Desarrollo, ¿al rescate?

Lo primero que señalan los medios especializados, sobre el Plan Nacional de Desarrollo, que el Gobierno bautizó ‘Pacto por Colombia y que podría estar aprobado en las próximas semanas, es que da un paso adelante en reconocer la importancia de gestionar la calidad y cantidad de agua. Uno de los propósitos es atajar el consumo desmedido y articular la normatividad vigente para que, en pocas palabras, los colombianos cuidemos las cuencas y no derrochemos tanta agua.

Algunas de las herramientas que ofrece el PND son, por ejemplo, la reconversión productiva y otras que ya existían como las plataformas colaborativas para invertir y actuar desde el orden público y privado. Estas estrategias deben ser encaminadas no solo a la restauración y a la prevención, sino a la búsqueda de datos que brinden más y mejores insumos para gestionar el recurso. “El agua es motor de desarrollo y su aprovechamiento eficiente y sostenible depende de la información y el conocimiento que tengamos de los sistemas hídricos, así como de sus regímenes y respuestas frente a la variabilidad y el cambio climático”, advierte el mismo ENA.

 

Daniel Reina Romero / REVISTA SEMANA


No estamos estudiando el agua

Es una paradoja que, en uno de los países con más recursos hídricos del mundo, las posibilidades para estudiar el agua sean tan limitadas. El ministro Lozano, durante la entrega del informe, llamó la atención sobre ese punto: "Necesitamos formar a los colombianos en agua, ya que actualmente no existen carreras relacionadas con eso. La Universidad Nacional nos abrió sus puertas para crear carreras relacionadas con el recurso hídrico como, por ejemplo, hidrología y meteorología (...) Hay que seguir invirtiendo en investigación no solo desde lo público, también desde lo privado".

El vacío de información impide tomar decisiones sobre la gestión del agua, por eso, el ministro invitó a las empresas privadas a que también inviertan en su investigación y análisis. El estudio ampliado de los factores que inciden sobre el agua, como el impacto de la población, el desarrollo económico, la política pública y los usos tradicionales, también son necesarios para que el recurso esté medido y protegido desde todos los frentes.

La directiva aseguró que es necesario adoptar cuanto antes políticas de gobernanza y medidas para controlar el consumo excesivo de agua en los sectores ya identificados, pues el acelerado aumento de la demanda, es un factor de riesgo para abastecer los acueductos que suministran el agua en las regiones más densamente pobladas.
 

Daniel Reina Romero / REVISTA SEMANA

 


No hay remedio: Colombia se quedará sin glaciares

En palabras del mismo ministro de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, los sistemas glaciares son una bodega de agua esencial, especialmente en momentos de sequía. Bueno, el Estudio Nacional de Agua (ENA) les da un ultimátum de 10 años a algunas de estas formaciones. Aunque el “deshielo” de los glaciares es un fenómeno global, que aumenta su ritmo desde hace 40 años.

 

2015                                                    2019


 

La fusión glaciar sigue avanzando con rapidez, y en el país tiene una fuerte relación con el más reciente fenómeno extremo de variabilidad climática: El Niño que padecimos entre 2015 y 2016. Hace 50 años, Colombia tenía 213 kilómetros cuadrados de hielo en sus cordilleras, para un total de seis glaciares. Hoy apenas tiene 37 kilómetros cuadrados. Uno de los casos más tristes es el del volcán Nevado Santa Isabel, que viene perdiendo masa sin interrupción desde 2006, y ha reducido en un 40% durante los últimos dos años.

 

Según el informe del Ideam "Estado de los Glaciares Colombianos", en 50 años el país ha perdido el 63%  de sus nevados. Esta foto es de la Sierra Nevada El Cocuy, en el 2009. Pablo Molano | REVISTA SEMANA

 


“Así los glaciares en Colombia no constituyan una fuente significativa de abastecimiento de agua, pero la pérdida del recurso hídrico producto del derretimiento de los glaciares puede afectar el funcionamiento ecohidrológico de los ecosistemas de páramo y bosque altoandino (Ideam, 2012)”, reza el informe.



En la zona ecuatorial, la fusión glaciar es más dinámica y en algunos casos acentuada, por eso el pronóstico más optimista dice que para la segunda mitad del siglo (algunos pronostican que será mucho antes), Colombia se quedará sin glaciares, sin el agua que en cada ciclo producen y sin su efecto en los ecosistemas de altura.
 

Casi 400 municipios están en riesgo de desabastecimiento de agua
 

© León Darío Peláez | REVISTA SEMANA

La deforestación y el cambio climático son las principales causas de que 391 municipios estén al borde de quedarse sin agua. Los casos más graves están en Santander, Tolima y Cundinamarca. Particularmente, las subzonas más vulnerables al desabastecimiento en cualquier época del año están en la cuenca del río Cauca: en los ríos Lilí–Meléndez y Cañaveralejo, ríos Guabas, Sabaletas y Sonso, ríos Arroyohondo, Yumbo, Mulalo, Vijes, Yotoco, Mediacanoa y Piedras, ríos Amaime y Cerrito, río Piendamó y río Guachal.
 

INDICE DE VULNERABILIDAD HÍDRICA AL DESABASTECIMIENTO PARA CONDICIONES HIDROLÓGIAS PROMEDIO Y DE AÑO SECO
 

FUENTE: IDEAM 


“El mar también es agua”

Suena obvio, pero no lo es tanto para el Ideam y MinAmbiente. En un artículo reciente de Semana Sostenible, el director general de Instituto de Investigación Marina y Costera ‘José Benito Vives de Andréis‘ (Invemar), Francisco Armando Arias Isaza, insistió en la necesidad de incluir los océanos en el Estudio Nacional de Agua, no solo porque es una fuente hídrica considerable que debe medirse y vigilarse, sino porque todo lo que sucede en los ríos y cuerpos de agua dentro del continente termina afectando a los mares.
 

© Guillermo Torres | REVISTA SEMANA


Se necesita la Ley del Agua

Finalmente, el Día Internacional del Agua también fue la oportunidad para que, en audiencia pública, se hiciera un llamado al Congreso para que tramite una ley de agua que les dé más dientes a las autoridades para proteger de la contaminación y el mal tratamiento a ríos, páramos y humedales.

El caso del río Atrato, en Chocó, es un ejemplo de una fuente hídrica que, frente al débil control, sufre por la cantidad de mercurio, plomo y cianuro que afecta directamente la salud de la población, el trabajo de los pescadores y el mismo ecosistema.

"Todos los colombianos debemos unirnos para salvar el agua, teniendo en cuenta que es un elemento vital de vida y supervivencia. Un día de estos vamos abrir las llaves del agua en Bogotá y no tendremos agua”, dijo la senadora Aida Abella, del partido ‘Decentes’.

 


Por: Andrés G. Borges | editor digital


 

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