¿Por qué nos están plastificando la comida cada vez más?

febrero 15 de 2019

En Semana Rural nos pusimos en la tarea de averiguar por qué nos están envolviendo algunas frutas, verduras, hortalizas y hasta huevos fritos en empaques de plástico. ¿Exigencia ambiental? ¿estrategia de consumo? ¿capitalismo tardío? Esto fue lo que encontramos. .

¿Por qué nos están plastificando la comida cada vez más?

| En las últimas semanas, se han difundido imágenes de acuacates rebanados y hasta de huevos fritos envueltos en plástico. | Por: Twitter


Por: Melissa Rodríguez Farfán
@melissarfarfan

Si usted es de los que hace mercado en almacenes de cadena, alguna vez habrá encontrado lechuga, cebolla, tomate, champiñones, habichuelas, mandarinas, manzanas, fresas, uvas, entre otros alimentos, envueltos en plástico. A todos nos han dicho que es uno de los materiales más nocivos para el medioambiente, pero ¿por qué en lugar de disminuir su uso sigue aumentando, incluso en alimentos que pueden defenderse con su propia cáscara?

Según el más reciente estudio de Greenpeace sobre la contaminación plástica, en Colombia se consumen alrededor 24 kg de plástico al año por persona, ese es el mismo peso de un niño de 8 años. Estamos hablando de unas 1’250.000 toneladas anuales. Los de uso único, como empaques, vajillas, vasos, pitillos, tenedores o botellas, son el 56 % de la totalidad de residuos plásticos que producimos. Hay razones para alarmarse.

“Lo grave de esta problemática es que se ha normalizado tanto que estamos generando unas cantidades absurdas de plástico que no estamos siendo capaces de reciclar, ni de reutilizar. Por eso es nuestro llamado tan contundente a parar la producción”, pide Silvia Gómez, directora de Greenpeace Colombia.

 

En Colombia se consumen alrededor 24 kg de plástico al año por persona©GREENPEACE COLOMBIA


El pasado 28 de enero, el representante a la Cámara César Pachón revivió este debate cuando a través de su cuenta de Twitter calificó de ridícula la presentación de algunos alimentos en los “principales centros comerciales del país”.

En la fotografía se puede ver un aguacate rebanado, sin cáscara y empacado al vacío. La foto generó una ola de comentarios de rechazo y se hizo tendencia la etiqueta #MandanCáscaraPonerPlástico, al tiempo que adjuntaron fotografías de casos similares y de los cuales no era clara la explicación. “La idea fue iniciar una campaña así con el no uso del plástico innecesariamente, porque consideramos que debemos hacerle un aporte a la madre tierra y protegerla”, indicó el congresista.

 

 

Cientos de internautas compartieron la imagen sin conocer su origen. Sobre su procedencia, Pachón dijo que la había tomado de las redes sociales de Greenpeace, y Greenpeace a su vez reconoció que la tomó de Internet. Hicimos el ejercicio de buscarla en Google y nos encontramos con que esta foto se ha publicado en diferentes portales del mundo y desde hace más de un año. Hasta ahora su origen es desconocido y cuesta creer que fuera tomada en Colombia.

 

Semanas más tarde, también por Twitter, circuló una foto de un usuario que planteaba que“el plástico es la cáscara de la estupidez humana", refiriéndose a un huevo -en apariencia- frito empacado al vacío. La diferencia con el tuit de Pachón es que en esta imagen se podía leer el nombre del fabricante y la fecha de vencimiento del producto.

 

 

En SEMANA RURAL contactamos a la empresa colombiana Huevos Santa Reyes, con más de 50 años en el mercado, para preguntarles por qué empacan así los huevos, al fin y al cabo es el “fabricante del alimento quien determina el tipo de envase apropiado para su producto de acuerdo a las necesidades de protección, tiempo de vida útil, almacenamiento, transporte, entre otros factores”, según el Instituto Nacional de Alimentos y Medicamentos (Invima).

El gerente general de Santa Reyes S.A.S., Carlos Lozano, aclaró que este es un producto de carácter industrial. Es decir, se fabrica exclusivamente para el sector hotelero, restaurantes y casinos. “No está para la venta al público. Tenemos alrededor de seis clientes que adquieren el huevo frito listo porque no pueden manipular productos crudos en sus procesos”.

Aunque no reveló cuántos huevos de este tipo se producen al año en su empresa, Lozano aseguró que no es ni el 1 % de su producción. “Yo entiendo que es un producto estigmatizado. Pero cuando tú garantizas la conservación y la inocuidad de los alimentos, eso es muy importante. Si existe alguna otra técnica, obviamente la buscaremos, la traeremos y la revisaremos. Pero yo no he visto el primer producto empacado al vacío en papel”.

 

Empacar en plástico, según Lozano, evita el riesgo de contaminación cruzada generada por la manipulación de cáscaras. Ese material inorgánico elimina la transmisión de microorganismos de un alimento contaminado, en la mayoría de los casos crudo, a otro que no lo está y que ya está cocinado o desinfectado. El típico caso de la salmonella.

Según autoridades sanitarias consultadas, este argumento resulta extraño si se tiene en cuenta que hay muchos comercios, incluidos hoteles y casinos, que manipulan alimentos crudos y son supervisados por otras herramientas de vigilancia y control. Parecería que la decisión de plastificar responde más a intereses comerciales y de producción. 

 

¿Y las cáscaras de los huevos? El gerente de Santa Reyes aseguró que su empresa le paga a otra compañía especializada para que recoja y maneje los residuos orgánicos. “Estas son utilizadas como fertilizantes ricos en calcio o en la industria del maquillaje”.

 

¿Qué dicen los fabricantes y las grandes superficies?

En los últimos 50 años, la producción global de plásticos se disparó. Solo entre 2002 y 2013, la fabricación aumentó aproximadamente en un 50%, es decir, pasamos de generar 204 millones de toneladas a 299 millones de toneladas en una década. Para 2020, se espera que la producción llegue a los 500 millones de toneladas por año, eso es un 900% más que en 1980. Todo para decir que el uso del plástico está más vivo que nunca, lo que se podría leer como una obsolescencia tecnológica o como un capricho.

Por eso, quisimos indagar qué está haciendo la industria para ayudar a reducir los residuos plásticos y si está preparada para erradicar este material de las góndolas de supermercado.

El 28 de octubre de 2018, el Consejo del Consumer Goods Forum, organización que reúne a los principales retailers y productores de consumo masivo del mundo, emitió una declaración en la que reconocía la necesidad de que la industria ayude a reducir los residuos plásticos. Además, respaldó la visión del Compromiso Global de la Nueva Economía de los Plásticos de la Fundación Ellen Macarthur, de optar por una economía circular en la que ningún plástico termine como residuo. Según esta postura, el enemigo público no debería ser el plástico, sino no llegar a reutilizarlo.

 

Así se ve una de las góndolas de Carulla, una de las filiales del Grupo Éxito©MELISSA RODRÍGUEZ F.

Dentro de los empresarios de grandes superficies se ha vuelto una buena práctica usar el PET y el polietileno de alta densidad. ©MELISSA RODRÍGUEZ F.



El Grupo Éxito, del que hacen parte filiales como Almacenes Éxito, Carulla, Surtimax y Super Inter, es uno de los miembros activos de este organismo. Con presencia en 23 departamentos, 125 municipios y ocho millones de clientes en el país, esta compañía reconoce el llamado de atención de una sociedad que pide a gritos atacar de raíz el problema del plástico.

 


«Cuando hablamos de plástico, para el cliente es lo mismo. No importa si es un polipopileno, si es un poliestireno expandido, si es un PET o un polietileno de alta o baja densidad. Yo creo que desde ahí tenemos que empezar a hacer pedagogía»


PABLO MONTOYA DÁVILA
Jefe de sostenibilidad de Grupo Éxito


 

Dentro de los empresarios de grandes superficies se ha vuelto una buena práctica usar el PET y el polietileno de alta densidad. “Nosotros el año pasado hicimos una migración de 37 productos de materiales espumados a materiales reutilizables como el PET, para garantizar la economía circular y ecoeficiencia”, indicó Montoya.
 

FUENTE: GREENPEACE COLOMBIA

Asimismo, a finales de octubre de 2018, el Grupo Éxito dice que dejó de comprar y vender pitillos y mezcladores de plástico. Además, por la ley que puso en marcha el impuesto a las bolsas plásticas, redujo en un 49 % su uso.

Eduardo Salcedo es el gerente comercial de Hortalizas 1AS, empresa colombiana especializada en la producción y comercialización de hortalizas hidróponicas.

 

 


Desde hace 10 años está en el mercado y solo hasta el año pasado empezó a distribuir sus productos con un empaque reutilizable. “A mediados de 2018, encontramos una alternativa y es el PET. Este empaque, aunque no es biodegradable, es reutilizable”, aclaró.

Para Montoya Dávila, la estigmatización general del plástico es riesgosa. “El cliente debe ser consciente de que para garantizar que un producto llegue a su mesa y no ponga en riesgo su salud, este material es necesario. Lo que debemos hacer es desincentivar el uso de los que no son recuperables”.

En cuanto al uso excesivo del plástico, reiteró que la compañía no está de acuerdo con esta práctica. “En 600 almacenes yo no te voy a decir que puede que alguna vez hayamos cometido una ligereza. Sí. Pero con seguridad, no es la política de la compañía. No es lo que buscamos. Es un despropósito”.

 


«La prioridad de la compañía es reducir, mitigar, reusar y reciclar esos productos para que el ciclo se cierre. Que el final de ese proceso no sea la disposición, sino la reincorporación en otro proceso productivo».

 PABLO MONTOYA DÁVILA


 

 

¿Es suficiente la Economía Circular que propone Duque?

Según el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, el país genera unos 12 millones de toneladas de residuos sólidos al año y solo se recicla 17%. Además, el 74 % de los envases termina en los rellenos sanitarios.

En el mundo, y naturalmente también en Colombia, el uso de materiales para envases y empaques se concentra en pocos sectores como el de alimentos (38%), bebidas (18%), farmacéuticos (5%) y cosméticos (3%). Los principales materiales utilizados para los envases y empaques en el mundo y en Colombia son:

 

 

El Gobierno Duque se ha prometido frenar el problema, le ha apostado a implementar la Estrategia Nacional de Economía Circular, que busca “generar nuevos modelos de negocios, maximizando el valor de los sistemas de producción y consumo, a través de la reducción, reutilización, reciclaje y aprovechamiento de materiales, agua y energía”.

El objetivo es incentivar a empresas, consumidores y otros actores de cadenas de valor, a desarrollar e implementar los nuevos modelos de negocio que incluyan el cierre de ciclos de materiales y energía. “De esta forma nos aseguramos de producir conservando y conservar produciendo”, aseguró el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Ricardo Lozano.

El potencial de la economía circular en Colombia alcanza los US$11.700 millones anuales en ahorros de materiales y oportunidades de nuevos negocios según los cálculos hechos en la propuesta de la estrategia. Esto podría incidir de manera directa en cómo los colombianos usamos, pero sobre todo cómo reutilizamos el plástico.

 

El país genera unos 12 millones de toneladas de residuos sólidos al año y solo recicla el 17%. ©GREENPEACE COLOMBIA

Si uno se remite a las cifras de la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos, la tarea es cuesta arriba. Aún existen 124 municipios altamente rurales con sitios de disposición final inadecuados, y los departamentos que cuentan con más municipios quedados en ese punto son: Bolívar (27%), Chocó (17%), Magdalena (17%) y Cauca (10%).

Aunque en las grandes ciudades existan productos plastificados en algunos supermercados, el uso del plástico corriente en las regiones también fomenta la filtración de residuos nocivos hacia los ecosistemas colombianos.  

 

 


A Greenpeace no le suena el argumento, su directora para Colombia, Silvia Gómez, insistió en que en este momento la excusa no puede ser "tranquilos porque tenemos planes de reciclaje. No es así. Actualmente tenemos una cultura nula de reciclaje. Por lo cual, es una responsabilidad de la autoridad ambiental prohibir y contribuir a la eliminación de plástico de uso único en nuestro país”.

Precisamente, hoy existe un proyecto de ley radicado por el representante a la Cámara Juan Carlos Losada, que busca que para el año 2030 se prohíba la fabricación, importación, venta y distribución de plásticos de un solo uso, que es el tipo de material que más daña el hábitat de los océanos y que resulta más antipático a los ojos de consumidores conscientes.

 

Cada segundo más de 200 kilos de basura van a parar a los océanos. ©GREENPEACE COLOMBIA


Esta iniciativa es apoyada por Greenpeace, pero no del todo. Por ejemplo, el plazo para que dé cumplimiento al proyecto lo consideran absurdo, porque para 2030 estiman que el 90 % de los animales ya habrá ingerido plástico en sus vidas. Y probablemente, el 99 % de los corales ya estarán destruidos por este material, sin contar los efectos inevitables del calentamiento global. Sobre este tema, el también congresista César Pachón asegura que aunque apoya la propuesta de Losada, “hace falta una legislatura o un programa claro desde el Minambiente sobre el uso de estos plásticos”.

 

¿Estamos condenados al plástico?

En esta maraña de intereses económicos y ambientales, el papel del consumidor es primordial porque tiene en sus manos el poder de decisión de consumo y ese es el primer paso para la desestimulación. En otras palabras, es cuestión del ciudadano castigar o no un producto evitando su compra, o incluso a un almacén de cadena que no se fije en el packaging.

Para Greenpeace, hay un camino corto que se puede hacer desde ya. Es importante autoevaluar el consumo de plástico en nuestra vida cotidiana. “Cuando uno se vuelve consciente y se hace la pregunta de ¿cuánto plástico consumo? ¿realmente lo necesito para vivir? Ahí todo cambia”, asegura su directora, Silvia Gómez. Otra de las tareas pendientes, según el jefe de sostenibilidad del Grupo Éxito Pablo Montoya, es que el cliente sepa qué hacer con sus desperdicios y aprenda a reciclar.

 

 


¿Quién podrá defendernos?

Greenpeace Colombia pasó a la acción en septiembre de 2018, y creó la campaña #MejorSinPlástico. Esta iniciativa exige al Ministerio de Ambiente que se comprometa a eliminar la utilización de plásticos de uso único. Es hora de sacar de circulación productos que se usan 5 minutos y duran toda una vida”, se lee en su página web.

Hasta el momento, ya son más de 40 mil colombianos los que han firmado la petición, dirigida al ministro Ricardo Lozano, para pedirle que cumpla la política nacional de gestión de residuos y suprima del mercado productos como pitillos, envases de comida y cubiertos desechables, vasos, bolsas plásticas y botellas.

Mientras tanto, desde el Grupo Éxito se están haciendo pruebas para empezar a implementar empaques biodegradables como el bagazo de caña, que no comprometan la salubridad del producto. ¿Dónde está la gran barrera? El precio de producción se incrementa en un 350 %.

Por otro lado, el congresista César Pachón cree que una de las soluciones más efectivas es que el consumidor apoye más al campesino. “Invitarlos a comprar en las plazas de mercado, mercados campesinos, porque es un producto fresco y natural. Además, le están dando la mano al campesino y no a los intermediarios o a las multinacionales que están trayendo productos con estas nuevas presentaciones que realmente no tienen una razón de ser”, reiteró.
 


OCHO SUGERENCIAS BÁSICAS
de Greenpeace, que podrían ayudar a la disminución del uso de plástico y el cambio sería inminente:


1. Utiliza bolsas de tela. Cuando vayas a hacer compras, llévate tu propia bolsa y evita pedir bolsas de plástico.

2. Evita utilizar botellas de plástico: usa botellas de vidrio y recárgalas.

3. No uses pitillos.

4. Si no pudiste evitar usar una bolsa o botella de plástico, trata de reutilizarla.

5. Cuéntale a tus amigos sobre esta problemática y corre la voz.

6. Lleva tus contenedores para el queso, jamón, carnes, etc.

7. Busca alternativas; muchas veces nuestros productos favoritos vienen también en presentación de lata o botellas de vidrio que tienen más posibilidades de ser recicladas en el mercado de la basura.

8. Las pastas de dientes, shampoos, desodorantes, cremas y demás artículos de cuidado personal también están contenidos en plásticos desechables, busca un tiempo libre para conocer de tiendas a granel y lugares donde vendan alternativas como shampoo en barra.


 

POR: Melissa Rodríguez Farfán | @melissarfarfan

 

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