Así es ser VIH positivo en la Colombia rural

octubre 03 de 2018

De 300 IPS que atienden casos de VIH en el país, solo 25 de estas entidades, todas ubicadas en las principales ciudades, cuentan con una atención integral para este virus. ¿Qué pasa en la ruralidad? Aquí los datos más recientes..

Así es ser VIH positivo en la Colombia rural

| Según las autoridades de salud, en 2015 el 39 % de las personas que vivían con VIH no habían tenido acceso al diagnóstico. | Por: Andrés Guevara


Por: SEMANA RURAL
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Cuando Remmy se enteró de que era portador del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) no tuvo más opción que salir de Bochalema (Norte de Santander), debido al rechazo que este diagnóstico causó en su familia y en su comunidad.

Buscando un lugar a dónde hospedarse y sin un peso en el bolsillo llegó a Hoasis, un hogar asistencial en Cúcuta que desde el 2000, año de su creación, ha albergado a más de 23.000 personas con VIH que llegan de las zonas rurales escapando de la discriminación y buscando tener acceso a los tratamientos y medicamentos antirretrovirales, los que muchas veces no llegan hasta sus municipios.

De acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica Nacional (Sivigila), de los 10.918 casos de VIH diagnosticados en 2016 (año del último reporte consolidado), el 89 por ciento recae en ciudades principales, el 7 por ciento en centros poblados y el 4 por ciento en zonas rurales dispersas. Esto quiere decir que el 11 por ciento de los casos notificados corresponde a pobladores rurales.   

De la población atendida, el 46 por ciento de las personas no son retenidas por el sistema. © MAFE MATERA


 

 

Pero la situación puede ser peor, pues, según la Asociación Colombiana de Infectología, el 40 por ciento de los casos de VIH en Colombia no son conocidos porque las personas simplemente no saben y muchos centros de salud no cuentan con una prueba diagnóstica.

Ahora bien, los habitantes del campo que lo contraen todavía deben ir a las cabeceras municipales para acceder a los medicamentos antirretrovirales, esto a pesar de que en 2016 se lanzó la Política Integral de Atención en Salud en Colombia y el Modelo de Atención Integral en Salud (MIAS) que busca descentralizar la prestación de servicios a través de las Rutas Integrales de Atención, y de esa forma alcanzar las metas en diagnóstico, tratamiento y  carga viral indetectable de la enfermedad, con la que el país se comprometió para 2020.

La razón por la que no se han visto cambios en la atención en salud es que, aunque ya se ha construido la ruta del MIAS, ésta aún no cuenta con resolución; de acuerdo con Ricardo Luque, coordinador del Grupo de Salud, Sexualidad, Derechos Sexuales y Reproductivos de la Dirección de Promoción y Prevención del Ministerio de Salud y Protección Social.

Se estima que el 75 por ciento de los pacientes del país son atendidos en 25 IPS ubicadas en las principales ciudades. A pesar de que son 300 los Institutos Prestadores de Salud que reciben estos casos. El único sistema que se está implementando para acercarse a la ruralidad es el que concierne a los servicios comunitarios, que busca incrementar el acceso al diagnóstico del virus, pues se estima que solo el 61 por ciento de las personas que tienen VIH conoce su condición.

 

 

 

 

Diagnóstico: Sin datos reales

Para determinar cuántos colombianos viven con este virus, el país cuenta con dos sistemas de información. El primero es el Sivigila que suma semana a semana los datos que cada Instituto Departamental de Salud suministra y permite hacer un reporte nacional. El segundo, es la Cuenta de Alto Costo de VIH (CAC) de la que se extraen los indicadores de atención integral y tratamiento. Estos dos se unifican en el Sistema Integral de Información de la Protección Social (SISPRO).

Para Ricardo Villamizar, fundador del Hoasis, los datos que arroja el Sivigila no reflejan la realidad de las regiones. En el caso de Norte de Santander, “el Instituto Departamental de Salud no intercambia datos con la Secretaría de Salud Municipal y muchas veces los datos no se envían al Sivigila”, comenta. Uno de los casos que en la actualidad está dificultando este registro en la región es el contexto migratorio de población venezolana en Cúcuta. Debido a que el sistema solo registra los casos de la población establecida en el departamento y la venezolana está por fuera de esta atención.

 

 

 

Mauricio Lozano, médico experto en la IPS Asistencia Científica, dedicada al estudio del VIH, asegura que el sistema de salud colombiano tiene una enorme deuda con el campo colombiano en la atención y diagnóstico de este virus. “Mientras más rural, más dificultad diagnóstica y seguramente tampoco se tendrán los recursos para hacer seguimiento”, explica.

En particular en las zonas afectadas directamente con el conflicto armado, el acceso a promoción y prevención de la enfermedad “es nulo, tanto para quienes estaban como actores directos del conflicto, como para sus pobladores”, comenta Miguel Barriga, director de la Corporación Red Somos.

Luque comenta que el diagnóstico debe incrementarse en las poblaciones consideradas clave o vulnerables “tales como los HSH (hombres que tienen sexo con hombres), mujeres transgénero, personas trabajadoras sexuales, habitantes de calle y personas que se inyectan drogas”.

 

En el campo, el temor a contraer la infección por VIH a través del contacto cotidiano con personas con VIH debido a la falta de conocimientos e información impiden que este tema sea abordado. © CÉSAR GARCÍA


 

Tratamiento: sin médicos especializados

La falta de médicos especializados en el tema, es otro de los problemas que enfrentan los centros de salud de las zonas rurales. “Muchas veces los médicos que están realizando su año rural son quienes atienden a los pacientes, aquellos tienen una alta rotación y frecuentemente no cuentan con el entrenamiento adecuado”, dice Luz Marina Peláez, médica experta en VIH y coordinadora del programa Sexualidad y Derechos Sexuales y Reproductivos de la Secretaría de Salud de Medellín.

Actualmente, los pacientes que son remitidos a IPS urbanas no tienen copagos ni cuotas moderadoras y cuentan con el reembolso del transporte intermunicipal. Sin embargo, los taxis y buses intraurbanos. La idea de un sistema integral es que, de acuerdo con el progreso de la enfermedad, la entidad prestadora envíe cada mes los medicamentos al paciente con la intención de evitar su desplazamiento para tratar su condición. Así que la descentralización del sistema de salud sigue siendo aquí un reto pendiente para las personas diagnosticadas como positivas.

 

 


¿Las personas en esta condición siguen la ruta?

En Colombia había en total 148.385 personas con VIH para el 2015.

De estas, el 61 % (94.776 personas) se encontraban vivas y conocían su diagnóstico.  Esto significa que 39 % de las personas que viven con VIH no tienen acceso al diagnóstico.

De ese porcentaje de población, 71.214 de las personas cuentan con atención integral en VIH.  Lo que quiere decir que 25 % de la población que conoce su diagnóstico, no es atendida.

De la población atendida solo 64.109 personas continúan con el tratamiento, es decir, 46 % de las personas atendidas, no son retenidas en atención.

De las personas en tratamiento solo la mitad (53 %) cuentan con carga viral suprimida.

 

 

POR:  Redacción | Daiana González 
@daianagonzalez

Reportería | Daiana González  y  Patricia Rangel 
@patarangel33

Edición | Bibiana Mercado 
@BibianaMercado


 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.