¿Para qué sirvió el paro cívico de hace un año en Buenaventura?

mayo 16 de 2018

Después de las protestas que paralizaron este puerto sobre el Pacífico, que comenzaron el 16 de mayo del 2017 y se extendieron por 22 días, SEMANA RURAL hace un balance del cumplimiento de los acuerdos entre los movimientos cívicos y el Gobierno..

¿Para qué sirvió el paro cívico de hace un año en Buenaventura?

| Los habitantes de Buenaventura protestaron en mayo de 2017 para reclamar por la ejecución de obras atrasadas que les garanticen una mejor calidad de vida | Por: Cortesía: El País de Cali


Por: SEMANA RURAL
SemanaRural

El 16 de mayo del año pasado, los bonaverenses salieron a marchar por las calles del puerto exponiendo las carencias que tienen en servicios básicos como el agua o en derechos como el acceso a la educación en todos sus niveles. Las manisfestaciones se extendieron por 22 días, hasta que los movimientos cívicos y el Gobierno lograron un pliego de acuerdos: mejorar la educación, reabrir el hospital público del municipio, brindar más oportunidades de empleo, entre otros asuntos. 

Tras un año del paro cívico, SEMANA RURAL hace un balance del cumplimiento y los retrasos en la implementación de lo acordado. Algunos de los puntos ya se ejecutaro, pero la comunidad siente que las soluciones dadas hasta ahora son paños de agua tibia ante los grandes problemas que tienen. 

 


 PRÓXIMO AÑO, MÁS AGUA 

Uno de los grandes disparadores del paro del año pasado en Buenaventura fue justamente la falta de agua potable. Ser uno de los municipios de Colombia con más cuencas hidrográficas (once) no ha sido garantía para que el setenta por ciento de los habitantes del distrito cuenten con este servicio constantemente. Como dice Narcilo Rosero, uno de los líderes del paro cívico: “Al que está de buenas le llega el agua por unas horas, pero día de por medio”. En contraste, hay gente que puede pasar varios meses sin recibir en sus casas este líquido vital. 

 

Por eso, resolver el suministro de agua potable para los 500.000 habitantes de Buenaventura es un aspecto crucial en el documento acordado con el Gobierno. El Plan Pazcífico tiene presupuestados 80 millones de dólares para solucionar este problema. En diciembre pasado, el presidente Juan Manuel Santos inauguró las obras de optimización de las plantas de tratamiento de agua Venecia y Escalerete. En esa optimización se invirtieron más de 25.000 millones de pesos. Esas plantas permitirán la potabilización de 1.200 litros de agua por segundo, lo que sumado al nuevo tanque de almacenamiento de 3.800 metros cúbicos garantizará el mantenimiento del periodo de suministro sin cortes por turbiedad. La meta para el próximo año, según explica Víctor Vidal, otro de los líderes del comité del paro cívico, es que a más tardar el próximo año aumente a 18 horas continuas el suministro.
 

smiley  | FOTO: Gersaín Díaz

smiley  | FOTO: El País de Cali


Sin embargo, el comité tiene preocupaciones. Hidropacífico, el operador del acueducto y alcantarillado, advirtió que el 80 por ciento del agua que viaja por tubería desde las fuentes se pierde por fugas y fraudes. Así que, como dice Vidal, podrán entrar a funcionar las dos plantas de tratamiento, los tanques de Loma Alta, la tubería de 27 pulgadas, el anillo de distribución, pero el agua se seguirá perdiendo.
 

“Si no se resuelve el problema de agua para la gente de bajamar, no hicimos nada. Porque la comunidad se va a pegar y va a romper el tubo. Es necesaria una solución integral. El problema es que el Gobierno no quiere hacer ese reconocimiento porque esas son tierras que están en litigio. Entonces, estamos preocupados porque todo el esfuerzo se puede perder”.

- Víctor Vidal -


 SALUD: ENREDADOS POR UN LOTE 

El 70 por ciento de la población de Buenaventura tiene régimen subsidiado, lo que quiere decir que, cuando hay una dolencia, la mayoría de las personas tienen que acudir a un hospital público. Pues solo a finales del año pasado fue reabierto el hospital Luis Ablanque, después de tres años de cierre. Este fue uno de los grandes detonantes del paro de mayo del año pasado.

 


“Si uno se enferma y si es medio delicado, no se puede curar aquí. Le dicen que se vaya pa´ Cali… ¿Y cómo? Si uno es pobre”

Camila González, estudiante de Buenaventura - 


 

Uno de los puntos acordados fue gestionar la reapertura del hospital. La Gobernación del Valle y la Alcaldía unieron esfuerzos, se invirtieron 30.000 millones de pesos y se reabrió el centro de asistencia con un servicio de mediana complejidad. Sin embargo, la comunidad sigue inconforme, pues lo que se prometió en un principio todavía no ha arrancado. Los servicios de pediatría, cirugía general, ginecobstetricia y hospitalización todavía no se cumplen o por lo menos no en su totalidad. Mucha gente en Buenaventura percibe la apertura del hospital como un paño de agua tibia que no soluciona el gran problema de atención en salud que tiene el distrito.

“Esta es una de nuestras grandes banderas. En el camino nos fuimos dando cuenta que se trata de un hospital obsoleto, que tiene más de 40 años, que seguramente nos puede servir como un centro asistencial de transición, pero no puede ser la solución que esperan los bonaverenses”, afirma Vidal. Por esa razón, el comité propuso la construcción de una gran ciudadela hospitalaria que quedó avalada dentro de los acuerdos.

 

smiley FOTO: Gersaín Díaz


La idea surgió gracias a que algunos líderes conocían una ciudadela similar construida en Panamá. El proyecto tiene un costo calculado de 240.000 millones de pesos. Para este año, el Gobierno nacional ya dispuso de 24.000 millones para fondear la iniciativa, más 1.500 para los estudios. Una cifra similar ofreció la Gobernación del Valle. Sin embargo, el problema ha sido el lote donde se debe construir el complejo. La Alcaldía de Buenaventura, encargada de esa parte, ofreció un terreno que está en zona rural, cerca del río Dagua, lo que fue rechazado por los técnicos del comité del paro, quienes aseguran que la zona es inundable, alejada y, además, está dentro de territorios ancestrales.

La administración municipal advierte que el comité torpedea las iniciativas y el comité asegura que la Alcaldía no es diligente. La realidad es que mientras tanto los recursos están frenados y el sueño de contar con una ciudadela sigue justamente allí, en sueños.

 


 EDUCACIÓN: LA GRAN APUESTA 

Hace cuatro años, el Ministerio de Educación descubrió 37.000 estudiantes fantasma en el puerto. Bastaba mirar los datos para comprender que algo estaba pasando. En Buenaventura, para el 2011, había 39 instituciones educativas oficiales, pero se habían abierto 558 centros privados de cobertura educativa, la gran mayoría conocidos como colegios de garaje. Hoy la realidad es distinta. En los dos últimos años se realizó un proceso de depuración y hoy hay contratados 29 centros educativos por cobertura, al tiempo que el distrito tiene 41, con 213 sedes, para un total de 51.400 estudiantes.

 

smiley | FOTO: Gersaín Díaz


Ahora los esfuerzos del comité del paro cívico se están direccionando a mejorar la calidad educativa, una de las materias que ha perdido la ciudad-puerto a lo largo de la última década. Hay que recordar que la tasa de analfabetismo es del 73 por ciento. El propósito es crear una política etnoeducativa y firmar con el Ministerio de Educación un pacto que permita generar un plan de mejoramiento y calidad para los próximos 20 años.

A la par con esto, también se está discutiendo con el Gobierno nacional la aprobación de 209.000 millones para la sede de la Universidad del Pacífico y 12.000 millones de pesos para la sede de la Universidad del Valle. Esos recursos se utilizarán para la ampliación de la infraestructura y la formulación de nuevos programas académicos. El propósito es que estas sedes amplíen su cobertura y permitan la llegada de estudiantes de todo el litoral.  En cuanto a la educación básica, uno de los principales logros alcanzados que advierte el comité es la apertura de 135 plazas para profesores en colegios de zona urbana y rural.

 

   


 CONSULTA PREVIA, UN LOGRO ALCANZADO 

Con la conquista que está a punto de concretarse, al lograr que el Gobierno apruebe la aplicación de la consulta previa en la formulación del Plan de Ordenamiento Territorial, el movimiento Paro Cívico de Buenaventura confirmaría que está abriendo brecha en una forma nueva de hacer participación social e incidencia política en Colombia.

 

smiley | La reunión entre la comunidad y el gobierno para levantar el paro cívico se extendió durante 40 horas | FOTO: Gersaín Díaz


No es de poca monta lograr en Buenaventura que se trasciendan los alcances de lo establecido en el convenio 169 de la OIT y adoptado por Colombia en la Ley 21 de 1991, al pasar de la aplicación usual de la consulta previa en simples proyectos a usar este instrumento de protección en el caso de todo un Plan de Ordenamiento Territorial —POT—. Y eso es justamente lo que anunció a mediados de marzo el director de Consulta Previa, Jorge Eliécer González Pertuz, tras un riguroso y extenso proceso de conversación con la mesa de Territorio, Vivienda e Infraestructura del paro cívico. Esto se hace justamente en cumplimiento a uno de los puntos establecidos en el acuerdo del 6 de junio de 2017. Con el instrumento de consulta previa, el movimiento cívico hará lo que esté a su alcance para armonizar en el nuevo POT la idea de desarrollo económico, con los derechos del pueblo y su visión centrada en la sostenibilidad mostrada ancestralmente.

 


 SIN RESULTADOS EN LA MESA DE EMPLEO 

Como resulta evidente de las cifras aportadas por el propio Dane en 2017, el altísimo índice de desempleo de los bonaverenses, ubicado en el 62 por ciento, y la precariedad del existente, fue uno de los puntos neurálgicos que motivaron el paro. Por esta razón, el tema fue incluido como uno de los puntos en el pliego de soluciones formulado por el movimiento social. Sin embargo, los logros en esta mesa, a casi un año del acuerdo, resultan escasos y poco alentadores. Una explicación posible del poco avance de la mesa de Productividad y Empleo, en particular con los trabajadores portuarios, es el conjunto amplio de temas que la conforman, y en la que los trabajadores del sector no han podido visibilizar con suficiente fuerza sus exigencias. Los temas acordados a mejorar son formalización laboral y protección al trabajador portuario; impulso al sector turístico, sector cabotaje, pesca industrial y artesanal; y estímulo al emprendimiento del sector de pequeños comerciantes.

 

 


 TEXTO:  Gerardo Quintero y Gersaín Díaz

 

 

 

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Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.