Voces. ¿Por qué marchan los firmantes del acuerdo de paz?

octubre 29 de 2020

Cinco personas que dejaron las armas cuentan qué los motiva a sumarse a una movilización que recorrerá el país, desde La Guajira hasta Putumayo, para concentrarse en Bogotá.

Voces. ¿Por qué marchan los firmantes del acuerdo de paz?

| En la foto se ve cómo se desarrollan las marchas desde Antioquia, donde ya se están movilizando hacia Bogotá | Por: ©Reincorporación Farc


Por: Mateo Medina Abad
@teomedinabad

Mientras las personas lloraban, Gomer Ceballos cantaba una canción que le salía del alma: “No quiero que llores, no quiero que sufras, Colombia. No quiero más guerra, fuera los cañones, Colombia. No quiero más llanto, desapariciones, Colombia. Muerte mucho menos, solo bendiciones, Colombia”. A su alrededor, nadie decía nada, solo se escuchaban suspiros.  Era un entierro diferente, en el que todos vestían de blanco.

 

Ese 20 de octubre Mesetas (Meta) lloró a Albeiro Suárez y a su escolta, Yeferson Mandela, ambos firmantes de los acuerdos, asesinados la tarde anterior en La Uribe, muy cerca de La Julia, corregimiento donde Albeiro construyó un espacio para la reconciliación que se convirtió en un ejemplo para sus compañeros. 

 

“Con la muerte de Albeiro no solo perdimos a otro firmante del acuerdo, sino a un líder que luchó incansablemente por su tierra y por las comunidades”, dice Gomer. Su asesinato fue la gota que rebosó el vaso. 

 

En su memoria, cientos de excombatientes de todo el país se están movilizando hacia Bogotá, en la Peregrinación por la Paz y la Vida,  para hacer un llamado contra la violencia, que ha vuelto a los territorios. 
 

“Establecimos la figura de un peregrinaje, que es el caminar hacia un punto sagrado porque queremos caminar hacia la paz y hacia la vida”, dice Pastor Alape, cabeza del Centro Nacional para la Reincorporación en el componente Farc, quien es parte de los organizadores de la peregrinación.

 

En la marcha esperan mostrarle al país que su compromiso por la paz no ha desaparecido.“Queremos que Colombia entienda que estamos en lucha, pero nuestros instrumentos son una bandera blanca y nuestras voces”, cuenta Alape. Al día de hoy, según cifras de Indepaz, 234 firmantes del acuerdo han sido asesinados. 
 

smiley

Cientos de excombatientes de Mesetas y de varios Etcr del Meta acompañaros las exequias de Albeiro.

©Reconciliación Farc

 


La peregrinación de ‘El cantor de la paz’ (Mesetas)


Gomer aprendió a tocar música desde muy pequeño. Cuando apenas tenía cinco años su padre le puso un ‘cuatro’ en su regazo y desde entonces canta, toca el arpa y compone. Como llanero, la música corre por sus venas. Nació en un municipio llamado Cravo Verde, en Arauca. 

 

Muy joven se interesó por la política. Cuando tenía 16 años, entró a la Unión Patriótica. Como a muchos, la violencia lo alcanzó. Fue testigo del asesinato de los miembros del partido. Temiendo por su vida, se escondió en el monte para unirse a la guerrilla y desde entonces empezó a llamarse Anderson Vega.

 

En medio de la violencia y del miedo, la música fue su compañía. Sus canciones calmaban esas noches llenas de incertidumbre. Durante sus 20 años en la guerrilla de las Farc, jamás dejó de cantar.

 

Luego vinieron los acuerdos y el miedo le dio paso a la esperanza. Cuando en 2017 llegó a la zona veredal Mariana Paéz, en Mesetas (Meta), empezó a ver la paz materializandose frente a sus ojos. En las casas se oían niños recién nacidos, los hijos de la paz a los que les dedicó una canción.

 

En su canción Cuentos de Paz Gomer le rindió homenaje a todos los hijos de sus compañeros 

 

La firma de los acuerdos no supuso el fin de la violencia en los territorios. La muerte los persiguió otra vez. Solo en Meta, 34 firmantes de la paz han sido asesinados.

 

Esa violencia llevó a Gomer a recorrer 248.5 kilómetros a pie, entre Mesetas y Bogotá, para hacer un llamado por la paz. “Queremos visibilizar nuestro compromiso, estamos aquí, a pesar de que la muerte nos rodea—dice—. Seguimos junto a las comunidades campesinas en la defensa de los acuerdos, la defensa a la verdad que queremos aportar”.

 

En la peregrinación, nuevamente la música ha sido su compañía. En las tardes, su voz, al son de un arpa, anestesia las ampollas de los pies y el cansancio de sus compañeros. Llegará a Bogotá el 30 de octubre a seguir apostándole a la paz. Gomer espera que “las vidas que se han perdido sean semillas que surjan como cultivo de cambio”.
 

smiley

La movilización arrancó en Mesetas y rápidamente fue creciendo en el resto del país

©Reconciliación Farc

 


“Defender el acuerdo por el que luchamos en las calles”, Jose Luis Ortega (Bucaramanga)


Mientras tanto, en Bucaramanga, Jose Luis Ortega trata de organizar las movilizaciones del norte del país para que lleguen a Bogotá sin contratiempos. Ha estado en contacto directo con la gobernación de Santander y con varias organizaciones sociales que apoyan la peregrinación para que no falten recursos, como alimentos o lugares donde descansar.

 

A pesar de no ser excombatiente, defiende con el alma el acuerdo. Fue líder estudiantil en la Universidad Industrial de Santander durante la firma de los acuerdos en 2016. Desde entonces ha dedicado cada instante a protegerlos. Comenzó haciendo pedagogía de paz en su universidad. Gracias a su trabajo, llegó a ser consejero de la organización del partido Farc en Santander.

 

La peregrinación del norte del país, donde marcharán excombatientes de la Costa Caribe y de los Santanderes, empieza en Bucaramanga. Desde allí tomarán la Ruta del Sol haciendo varias paradas. Entre ellas tienen planeado hacer un homenaje en Puerto Boyacá, un municipio que durante el conflicto fue conocido como la ‘Capital antisubversiva de Colombia’.

 

smiley

Firmantes del acuerdo marchan desde todo el país "Es nuestra responsabilidad seguir trabajando por la paz", dijo Fidel Marulanda Vélez excombatiente que peregrina desde Arauca

©Miguel Ángel Barbosa

 


“Quiero trabajar para darle a mi futuro hijo la infancia que yo nunca tuve”, Mario Alberto Montiel (Icononzo)


Mario, que ingresó a la guerrilla a los 14 años, lleva casi dos como concejal de Icononzo (Tolima), municipio al que llegó como firmante de la paz.

 

Allí se ha dedicado a trabajar con niños y jóvenes para que, desde la cultura conozcan más de los acuerdos. Eso lo ha convertido en un líder. Durante su tiempo en la guerrilla, cuando se llamaba Johnson Carbonel, la actuación y el baile eran su forma de expresar lo que vivía. 

 

Su nominación al concejo fue impulsada por sus compañeros. Hoy, Mario representa a las 32 veredas del municipio. Su trabajo es en función de la comunidad, quiere darles a las personas las oportunidades que nunca tuvo. 

 

“Los jóvenes son las semillas que dejamos en el territorio. Yo quiero trabajar para que tengan la infancia que no tuve porque me fui a la guerra. No quiero que sufran lo mismo. En el país todos somos víctimas de la barbarie”, dice Mario, quien marchará desde el sur occidente del país. 

 

smiley

En las fotos se ven movilziaciones  de Norte de Santander. Los firmantes de los acuerdose están movilizando casi desde todo el territorio nacional.

©Reconciliación Farc

 


Por el sueño que jamás pensó cumplir (Popayán)


Cauca es uno de los epicentros de la violencia en el 2020: 83 líderes sociales han sido asesinados y se han perpetrado 9 masacres. También es el departamento donde más excombatientes han sido asesinados, con 38 personas, desde la firma del acuerdo final, según cifras de Indepaz.

 

En medio de ese dolor, Amanda Rios no ha perdido la esperanza en los acuerdos. Durante en la guerrilla, combatió en el Cauca. Allí vivió una disputa que parecía no tener final: las dificultades constantes que vivían comunidades olvidadas por el Estado y divididas en la confrontación armada. 

 

Por eso, a pesar de no ser caucana, decidió llevar su proceso de reincorporación en el departamento. “Ver esa voluntad y anhelo de las comunidades por la paz me llevó a estar aquí y a apostarle al acuerdo a pesar de la violencia contra nosotros”, cuenta Amanda.

 

Como parte del Consejo Nacional de Reincorporación en Cauca, se ha dedicado a hacer pedagogía de los acuerdos de paz en los municipios más golpeados por la violencia.

 

Para Amanda los acuerdos representan la esperanza que la llevó a tener su primer hijo, un sueño que en medio de la selva jamás pensó cumplir. Su bebé es fruto de los acuerdos. 

 

Por su hijo ha organizado a cada uno de los firmantes en Cauca para que puedan salir hacia Bogotá.“La peregrinación es un proceso que no tiene más banderas que la de la vida y la paz, acá no viene el partido, acá todas y todos nos queremos comprometer a que cesen los asesinatos. Que las tragedias que hemos vivido históricamente en el país no le toquen a las generaciones que vienen”, dice.

 

smiley

En Antioquia los excombatientes ya van camino a Bogotá.

©Reconciliación Farc

 


Miel con costuras de paz: una peregrinación por la vida en Anorí


En el nordeste antioqueño, el Frente 36 de las Farc fue temido durante años. Con la firma del acuerdo, cambiaron las armas por una máquina de coser, un panal de abejas y un sueño en construcción. 

 

En Anorí, Martín Batalla, quien durante 20 años estuvo en la guerrilla, lidera el proceso de reincorporación en la corporación La Montaña. Hoy, cuando se habla de los procesos productivos de los excombatientes, su experiencia es una de las más reconocidas. Este año, por ejemplo, llegaron por primera vez a Colombiamoda.

 

Más que confeccionar maletas o endulzar paladares con su miel, La Montaña es un espacio en el que 112 excombatientes han encontrado una vida digna. Una nueva vida que se abrió por la firma de los acuerdos y el sudor de su frente. Las personas que les compran, según Martín, además de reconocer la calidad de sus productos,  valoran su apuesta por la reconciliación.  

 

Hoy, por la peregrinación, sus máquinas de coser no operan y no hay apicultores revisando los panales de las abejas. Aunque sus procesos tengan que frenar, ellos creen que deben alzar sus voces. En Antioquia 25 excombatientes han sido asesinados desde la firma de los acuerdos.

 

“Sin vida no hay proyectos productivos, ventas, reincorporación. No hay acuerdo, no hay nada. Si no hay vida, ¿qué nos queda? Por eso tenemos que alzar la voz”. Hoy Martín lidera a los excombatientes que marcharán desde Antioquia hacia Bogotá para seguir luchando por la paz.

 

¡Suscríbete!

Y recibe primero una selección de los mejores contenidos y novedades de SEMANA RURAL. Nada de spam, promociones comerciales ni cosas aburridas.

Ingresa el correo que más utilices, gracias por ayudarnos
Al suscribirme, acepto los términos y condiciones y autorizo el tratamiento de mis datos personales conforme a las finalidades y demás condiciones descritas en la política de tratamiento de datos personales de SEMANA.





¡Comparte!



Foto de perfil del autor del comentario






Semana Rural. Un producto de Proyectos Semana S.A. financiado con el apoyo de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) a través del programa de Alianzas para la Reconciliación operado en Colombia por ACDI/VOCA. Los contenidos son responsabilidad de Proyectos Semana S.A. y no necesariamente reflejan las opiniones de USAID o del gobierno de Estados Unidos.